Alefanginas: el error gráfico como generador de variantes léxicas en los arabismos

ALEFANGINAS: EL ERROR GRÁFICO COMO GENERADOR DE VARIANTES LÉXICAS EN LOS ARABISMOS


Boletín de la Real Academia Española
[BRAE · Tomo XCVI · Cuaderno CCCXIII · Enero-Junio de 2016]
http://revistas.rae.es/brae/article/view/142

Resumen: La palabra alefangina es un tecnicismo farmacológico hoy en desuso procedente de las traducciones del árabe al latín. A pesar de que desde su introducción en español, así como en otras lenguas de Europa, siempre se había tenido una vaga idea de su posible etimología, esta no se había apartado del terreno de la conjetura al no responder a los habituales procedimientos de análisis de la adaptación fonológica de las interferencias léxicas entre las lenguas. Tampoco había sido posible el cotejo de la traducción latina donde aparece por primera vez ­–el llamado Antidotarium Mesuae– con el texto original en lengua árabe pues este no se ha hallado ni está identificado con exactitud. En el presente artículo se propone la confusión gráfica como origen formal de la palabra y, mediante el cotejo del étimo supuesto con su paralelo en otro texto traducido al latín, el Canon de Avicena, se explicita qué tipo de confusiones gráficas se ha tenido que producir para que aparezca esta forma concreta.

Palabras clave: alefanginas; léxico farmacológico antiguo; arabismos en latín; error gráfico; Mesué, Avicena.

ALEFANGINAS: THE GRAPHIC ERROR AS GENERATOR OF LEXICAL VARIANTS IN THE ARABIC EXPRESSIONS

Abstract: The word alefangina is a pharmacological technical term stemming from mediaeval translations from Arabic into Latin, which fell afterwards into disuse. Since its introduction in Spanish and in other languages ​​of Europe, an imprecise idea of ​​its possible etymology was circulating among researchers. However, this idea should be considered merely a conjecture, as it did not conform to usual methods of analysis of phonological adaptation of lexical interferences between languages. Moreover, it is not possible to collate the Latin translation in which the term firstly appears –the so-called Antidotarium Mesuae– with the original text in Arabic, which has not been yet found nor accurately identified. In this article, we suggest that a graphical confusion is at the origin of the word. By means of comparing the alleged etymon with its correlate in another text translated into Latin, the Canon of Avicenna, we explain the kind of graphical confusion that resulted in the emergence of this particular form.

Keywords: Alephanginae; Ancient Pharmacological Lexica; Arabic Loanwords into Latin; Graphical Errors; Mesuae; Avicenna.

La palabra alefangina en español

La palabra alefangina es un término en desuso que se aplicaba a ciertas píldoras de la farmacopea antigua, abandonadas desde hace dos buenos siglos y cuya obsolescencia ha arrastrado a dicho término al olvido igualmente. En el DRAE viene recogida alefangina sin etimología y, aunque desde su primera edición en 1726 ha habido sospechas de que se trataba de un arabismo y alguna vez se ha aventurado un étimo con mayor o menor fortuna, hasta el momento no ha habido suficiente certeza para dejar su origen fijado con las posibles dudas definitivamente disipadas.

Definiciones del DRAE desde 1726 hasta 2001

La Real Academia la ha registrado desde sus inicios con grafías y definiciones que a lo largo de los casi tres siglos de su existencia no han experimentado más que alguna pequeña variación. En la primera edición1 del Diccionario de la Academia, 1726, página 193, columna 1, aparece ortografiada alephanginas:

Alephanginas. adj. usado en plural, y en terminación femenina. Término Pharmacéutico y Epitheto de una espécie de píldoras, que se ponen en la classe de las purgantes, y son de la invención de Mesué: cuya receta debe constar de cinamómo, cubébas, ligno aloés, cálamo aromático, nuez moscáda, clavos de espécias, cardamómo, assáro, almáciga, acíbar, axenjos, y otras espécies aromáticas; si bien el mayor efecto que hacen proviene del acíbar. Segun el orígen Arabe se debían llamar alephagginas; pero el uso ha mudado una g en n, por la facilidád de la pronunciación. Lat. Pillulæ Alephanginæ. Ginov. Not. al serv. de Abulc. fol. 43. Las píldoras alephanginas no pueden ser confeccionadas, salvo una vez en el año.

En el Diccionario de Autoridades de 1770 se moderniza ya la grafía en alefanginas, que es la que se va a repetir en los diccionarios posteriores y, lo mismo que en la primera edición, la autoridad que se cita es la del Servidor de Abulcasis traducida del árabe al latín por Simón de Génova (“Simón Ginovés”) y Abrahán de Tortosa y luego del latín al castellano por Alonso Rodríguez de Tudela en 1516. Dice el Diccionario, p. 155, 1:

Alefanginas. adj. fem. plur. (Farmac.) Aplícase á ciertas píldoras purgantes compuestas de cinamomo, nuez moscada, acibar, y otras especies aromáticas. Es voz árabe. Pillulæ alephanginæ. Ginov. sobr. el Serv. de Abulcac. fol. 43. Las píldoras alefanginas no pueden ser confeccionadas, salvo una vez en el año.

En el Diccionario Usual de 1780 y en las cuatro ediciones posteriores de 1783, 1791 y 1803 se repite la misma definición, pero sin la cita de autoridad. Dice el de 1780, p. 46, 3:

Alefanginas. adj. f. p. Pharm. Aplícase á ciertas píldoras purgantes compuestas de cinamomo, nuez moscada, acibar, y otras especies aromáticas. Es voz árabe. Pillulæ alephanginæ.

En la edición de 1817, p. 42, 2, y con una definición que se verá mantenida en las ediciones de 1822, 1832, 1837, 1843, 1852 y 1869, el Diccionario Usual deja de explicitar los ingredientes y expresa cierto indisimulado desdén hacia un medicamento considerado anticuado ya a comienzos del siglo xix:

Alefanginas. adj. f. p. Farm. Píldoras compuestas de muchas drogas medicinales purgantes y principalmente aromáticas, á las cuales atribuían los antiguos virtudes maravillosas. Pillulæ alephanginæ.

A partir de la edición del Diccionario Usual de 1884, p. 47, 3, se remitirá la definición a la entrada Píldora lo que va a repetirse en todas las ediciones posteriores:

adj. Farm. V. Píldora alefangina. Ú. t. c. s., y más en plural.

Mientras que en la entrada píldora del diccionario de 1884, p. 831, 2, se modera la definición (repetida en la ed. de 1899) de un modo que evita valoraciones:

s.v. Píldora || alefangina. Farm. Cierta clase de píldora purgante compuesta de varias drogas.

Durante todo el siglo xx una nueva definición vuelve a explicitar algunos de los ingredientes de las píldoras. Aparece por primera vez en la edición del Diccionario Usual de 1914, p. 800, 3, y se repite en las de 1925, 1936, 1939, 1947, 1956, 1970, 1984, 1992 y 2001 y en las del Diccionario Manual de 1985 y de 1989:

s.v. Píldora || alefangina. Farm. [f. Med.] Píldora purgante en cuya composición entran áloe, nuez moscada, cinamomo y otras sustancias aromáticas.

La palabra alefangina en Mesué: Píldoras, algalia y especias

La palabra se ha introducido en el léxico español de la botica antigua procedente del latín de los recetarios y las farmacopeas. A su vez, en latín era un arabismo que se había introducido en la época de las traducciones del árabe al latín, en algún momento entre los siglos xii, xiii y xiv. La forma concreta se difundió adaptada a la morfología de la primera declinación latina, alefangina, -ae, con variante gráfica alephangina, -ae, en el Antidotarium o Grabadin, nombre de un recetario aparecido en latín quizás a partir del s. xii y atribuido erróneamente al médico iraquí cristiano monofisita del s. ix Yuḥannā Ibn Māsawayh al-Mardīnī, en Europa llamado Johannes Mesuë en latín y en español Juan Mesué.2 Fue esta una obra que gozó de gran difusión e influencia entre los farmacéuticos europeos de la Edad Moderna, pero cuya autoría, pese a todos los esfuerzos no se ha podido llegar a establecer. Ni siquiera hay seguridad de que haya habido efectivamente un original árabe o vaya a ser una refundición hecha por traductores latinos, por lo que no es posible la comprobación del texto latino impreso con un eventual texto árabe. Por consiguiente es frecuente verlo citado actualmente como Pseudo Mesué, aunque no parece realmente necesario, habida cuenta de que con el nombre de Mesué (Mesuë/Mesuæ) es conocido en la historia de la farmacopea occidental y que el auténtico puede también citarse mejor con la transcripción de Ibn Māsawayh.

En el Antidotarium de Mesué, pues, aparece la palabra alefangina, -ae en varias ocasiones, no únicamente en la receta de las pilulae alefanginae3, exactamente aquella de donde se tomó el español “píldoras alefanginas4, sino que la misma palabra aparece también en la receta de otro medicamento que lleva el nombre de galia alefangina –variaciones ortográficas gallia y alephangina5–. La descripción de ambos medicamentos se relaciona aquí abajo en los Apéndices 1 y 2. Tanto en una como en otra se da la misma explicación del significado del término: “Pilulae alefanginae, et eius interpretatio est pilulae de aromatibus” y “Confectio galiae alefanginae et est eius interpretatio aromatizatae”, es decir, que las píldoras alefanginas son píldoras “de especias” y la algalia alefangina es una algalia “especiada”. Pero, además de los nombres de estos remedios, aparece por doquier la expresión species alefanginae, “especias alefanginas” que, en ocasiones, el mismo texto de Mesué no solo glosa, sino que especifica cuáles son esas especias: “…cum speciebus alefanginis, id est, cum speciebus aromaticis sicut cinnamomo, caryophillis, croco, zingiberi, macis et similibus”, “cum speciebus alefanginæ, sicut zingiber, crocus, cinnamomum, macis et similibus”, “species alefanginæ, id est, aromaticæ6. Así pues, en el texto latino de Mesué la palabra se encuentra empleada para denominar tanto las píldoras o la algalia así llamadas, como para las especias aromáticas por antonomasia, canela, clavo, azafrán, jengibre, macis, etc.

Alefanginas en las farmacopeas españolas y el Dictionarium Medicum de Elio Antonio de Nebrija

En español la palabra alefangina, como su equivalente latino, tuvo mayor uso que el que se recoge en el DRAE pues, a medida que los libros de medicina y farmacia se iban escribiendo en lenguas vernáculas, la versión romanceada de la palabra se introducía igualmente en ellas. Así es como, además de las píldoras que figuran en el DRAE7, se encuentra en español también la expresión galia alefangina para denominar la confección de Mesué antes citada, que anda desparramada por los libros impresos de farmacopea, tirocinios de botica y elencos de recetas durante los siglos xvi, xvii y xviii8. Sin embargo, desde la primera edición el tecnicismo galia no se incluyó en el Diccionario, tampoco su cognado algalia, aunque sí se incluyó, lo fue con la significación inicial de “perfume preciado” como en el original árabe الغالية al-ġāliya, ni se ha relacionado en ningún momento con estos productos aromáticos artificiales. Por consiguiente, la definición de alefanginas en el DRAE, a falta de la entrada *galia, se aplicó siempre exclusivamente a las píldoras.

Elio Antonio de Nebrija en el Dictionarium medicum9 había definido el latín alefangina y su variante alephanginus –que sugiere la utilización como adjetivo de tres terminaciones, alephanginus, -a, -um– como “cosa aromática y olorosa”, siguiendo las glosas del texto de Mesué. Partiendo de él, otros autores que escribieron en castellano hablan de “especies [sic] alefanginas10, como Fray Bernardino de Laredo, que llama incluso “agua alefangina”11 a la del cocimiento de estas especias, y la define como “quiere dezir aromáticas” y enumera así: “son canela y cardamomum mayor, clavos, zenzibre, açafrán, almástica, macias y liniáloes; estas son propria y tassadamente de las que se ha de entender quando absolute se dize especies alefanginas”12.

Una variante gráfica alefanjinas, sin más interés que el habitual intercambio de j por g en la grafía española, la recoge Terreros13.

La palabra alefangina en otras lenguas europeas. Variantes y etimologías populares

En catalán Ana Labarta14 ha registrado una variante alefangines en un texto aljamiado con la grafía بِنْدُلِشْ ... اَلْفَنْجنِسْ [binduliš … alfanǧnis, que remite a un catalán píndoles … al(e)fang(i)nes] que comenta así Labarta15:

“(40) [Píldoras] alephanginas, a base de aloes. Su fórmula se encuentra en Conc. 58: «pillulae alefangine»; VC, 247 y 279; Cast. 193v-195r da la receta de las «Pilulae alephanginae seu de aromatibus», inventadas por Mesué y cuyo nombre deriva –dice– «del nombre árabe alephangin que quiere dezir tanto como oloroso o aromático»”.

En otras lenguas europeas se adapta también del latín a las diferentes prosodias, pero al ser una palabra poco habitual fuera de su ámbito surgen con frecuencia las etimologías populares que tratan de relacionar este nombre con alguna otra palabra más conocida, generalmente exótica, tenga sentido o no. Dozy16 registra un texto flamenco de 1481 donde las pídoras se llaman “pillen van alphaginen” y también otras variantes como elephanginae o alophanginae que remiten a sendos étimos fabulosos, la una a un supuesto elephas -antis (ἐλέφας -αντος) “elefante” y la otra quizás a un griego ἄλοφος “sin cresta” totalmente disparatado. En latín ya usaba la expresión galliae elephanginae17 el español Juan Carlos Amat (1693: 190). Pero la etimología popular que gozó de más arraigo parece haber sido la de aloephangina, pues el acíbar (aloe) era uno de sus ingredientes más conspicuos. En las farmacopeas alemanas de los siglos xvii y xviii aparecen tanto Pilulae Alefanginae como Pilulae Aloephanginae18, como muestra este ejemplo:

ALEPHANGINAE PILVLAE, vel aloephanginae pilvlae Teste Silvatico est vox Arabica, significans rem odoram; componuntur enim hae pilulae, in officinis prostantes, ex Aloe, et plurimis aromatibus.19

La etimología propuesta

Dozy20 propuso, a la vista de las glosas que acompañan a las traducciones latinas (Pilulæ alefanginæ, et eius interpretatio est pilulæ de aromatibus) (Confectio galiæ alefanginæ, et est eius interpretatio aromnatizatæ) el término árabe الأفاويه al-ˀafāwīh con el significado de “especias aromáticas”. Esta propuesta parece hoy plenamente acertada, como vamos a intentar mostrar a continuación, pero Dozy no la argumentó, así que se quedó en mera conjetura suya, por mucho que estuviera avalada por el prestigio de tan eximio arabista holandés:

…peut-être le terme qui nous occupe est-il une altération de الأفاويه (al-efâwîh), qui en arabe signifie aromates.

El catedrático de Granada don Leopoldo Eguílaz21 reprodujo inmediatamente la propuesta, como solía hacer con todo lo que opinaba Dozy, sin pronunciarse a favor o en contra, pero equivocó el étimo y en lugar de الأفاويه al-ˀafāwīh escribió الأفاويح al-ˀafāwīḥ, como si de la raíz فوح fawḥ “exhalar olor” se tratase:

Alefanginas, alephanginas. Píldoras purgantes compuestas de varias drogas. Según Dozy es tal vez alteración de الافاويح alefawih que en árabe significa aromas.

Esta explicación le pareció muy bien al equipo redactor de la enciclopedia de principios del siglo xx conocida en español con el nombre de Espasa, que la recogió y la divulgó. En el tomo iv22, s.v. alefangina le da como etimología “Del ár. alefawih, aroma”, que está evidentemente calcado de Eguílaz, pero no la define, remite a píldora alefangina, que está en el tomo xliv23 y allí se insiste en la obsolescencia que subrayaban los diccionarios del siglo xix: “Nombre anticuado dado á unas píldoras purgantes que hoy no se emplean”.

A quien no debió de parecerle tan bien esta propuesta fue al portugués José Pedro Machado24, pero tampoco explica por qué, nada más que se limita a informar de que a él particularmente no le convence:

Alefanginas, s. Não convence a hipótese de Dozy: do ár. al-afāuia, «aromatos» (Glossaire, s.v.)25.

Rechazo del que, pese a la aceptación de otros, no se apea sino que se reafirma en el mismo en publicaciones posteriores26:

Alefanginas, s. Alguns autores, seguindo Dozy, aceitam a origem arábica deste vocábulo: do ár. al-afāuia, «aromatos» (‘Glossaire’, s.v.). Em minha opinião, tal hipótese carece de fundamento.

Pellegrini27 cita las formas variantes italianas alefangino y “spezie alefongine” y repite el étimo de Dozy, que toma de Rinaldi28 –quien, por cierto, consideraba hispanismo el italiano “pillole alefangine” en vez de latinismo–. Pero Pellegrini no lo da totalmente por bueno, lo considera todavía “etimo da verificare”, quizá escamado por el rechazo de Machado.

La misma propuesta de Dozy la siguen mencionando como hipotética las investigadoras alemanas que han trabajado estos textos de Mesué, cuyos trabajos se publicaron en Quellen und Studien zur Geschichte der Pharmazie, Klimaschewski-Bock 29, Heuken30 y Lieberknecht31, aunque esta última da un paso más en la dirección que parece correcta relacionando alefanginae con los términos similares (alefeniati, alefiniati, alfenginati, und alfengin) recogidos por Latham 32 de la traducción toledana del Canon de Avicena y del glosario llamado Synonima Avicennae cuyas ediciones solía acompañar33. Dichos términos tienen siempre la equivalencia de الأفاويه al-ˀafāwīh en el texto árabe34, con lo que la hipótesis de Dozy se ve confirmada.

Corriente35 considera que la “deturpación” de الأفاويه al-ˀafāwīh para dar alefanginas en español y portugués y la variante portuguesa alefangínias es, pese a la desconfianza de Machado, “bastante probable dentro de lo habitual en las transcripciones librescas científicas medievales”.

La confusión gráfica y la generación de variantes léxicas: El arabismo derivado de الأفاويه y otras transcripciones paralelas del Canon de Avicena

Casi todos los que han tratado de esta palabra, como se ha visto, han usado para explicarla un mismo concepto, el que Dozy llamó “altération”, Klimaschewski-Bock “Entstellung” y Corriente “deturpación”. En resumidas cuentas, se trata de un nuevo caso de confusión gráfica de los que abundan en la historia de las palabras y que, en el paso de léxico de unas lenguas a otras, hemos tenido la oportunidad de observar en otras ocasiones36, lo que nos ha llevado a incorporar la posibilidad de confusión en las diversas grafías como elemento de análisis. Porque, así como en el estudio de las interferencias léxicas de transmisión oral es imprescindible explicar la adaptación fonológica y el seguimiento de la evolución fonética, en el estudio de las de transmisión escrita es imprescindible comenzar por la adaptación grafonómica37 y las eventuales confusiones de los distintos soportes gráficos que pueden llevar a unos resultados absolutamente insospechados si el pertrecho crítico se limita solo a la fonética sin indagar qué puede haber sucedido en la grafía. Teniendo esto en cuenta es como se puede explicar que إثـمد iṯmid se haya convertido en antimonium38, o que desde el griego ἄρκιον se haya llegado hasta el latín botánico abutilon a través de una sucesión continuada de confusiones en las tres grafías griega, aramea y árabe en una secuencia que hoy podemos reconstruir como ἄρκιον [árkion] > ἄρκειον [árkīon] > ἄρκτιον [árktion] > ܐܪܩܛܝܐܘܢ [arqṭīūn] > ܐܪܩܘܛܝܐܘܢ [ˀarqūṭīˀūn] > ܐܪܒܘܛܝܐܘܢ [ˀarbūṭīˀūn] > اربوطياون [arbūṭiyāwun] > اربوطيلون [arbūṭīlūn] > اوبوطيلون [ūbūṭīlūn] > ابوطيلون [abūṭīlūn] > abutilon 39.

Proceso de confusiones seguido hasta llegar a alefangina

Hubo otra preparación farmacológica que tenía en árabe el mismo étimo الأفاويه al-ˀafāwīh “las especias”, pero su traducción al latín, que incorporaba también la transliteración, se hizo en época distinta a la de Mesué y con otro criterio, por lo que, aunque se dieran las mismas condiciones para la confusión gráfica, no fue reconocida en su momento ni relacionada con las alefanginas. Es el caso de los “trociscos de especias” que, tomados de Galeno, mencionaba Avicena en el libro v del Canon con la expresión árabe أقراص الأفاويه ˀaqrāṣ al-ˀafāwīh que se tradujeron al latín como trocisci alfenginati.

Esta versión de la misma palabra en el Canon latino de Avicena nos va a dar la clave del tipo de confusiones gráficas que han conducido a la acuñación del término alefanginas.

Normalmente cuando el equipo de traductores que colaboró en el Canon con Gerardo de Cremona incorporaba al latín un arabismo solía tratar las palabras que en árabe terminan en el grafema ـة —llamado tāˀ marbūṭa— de manera distinta si se trataba a la sazón de un arabismo ya introducido en el romance o si, por el contrario, era la trasliteración de un tecnicismo ajeno a la lengua popular o no introducido previamente como arabismo en el romance. En el primer caso la palabra solía terminar en romance en -a, pues este es el resultado fonético de la pronunciación laxa de la tāˀ marbūṭa árabe, y se trataba como una palabra femenina, por eso en latín se adaptaba tal cual sin más cambio que las desinencias de caso de la primera declinación latina; por ejemplo, el hápax alfabaca -ae, “albahaca”, que aparece en el Canon en la expresión alfabaca sicca traduciendo el árabe الحبق اليابس al-ḥabaq al-yābis40, “albahaca seca”, postula la existencia en el romance de un arabismo previo alfabaca procedente del singulativo árabe o nombre de unidad الحبقة —pronunciado al-ḥábaqa / al-ḥabáqa en árabe andalusí41— en paralelo a un árabe fuṣḥà (o “clásico”) al-ḥabaqa(tu). Si no hubiese habido antes un término romance alfabaca nunca se hubiera transcrito así al-ḥabaq en latín, como denuncia la adaptación /ḥ/ > /f/. Ahora bien, las palabras que no se habían introducido previamente en el romance, cuando se transliteraban para introducirlas en el texto latino recibían una transcripción exhaustiva que incorporaba la tā marbūṭa en su pronunciación rigurosa y la vocal de la desinencia árabe del caso, -a(tu) -a(ta) -a(ti), por lo que la palabra trasliterada se aproximaba a la terminación de los participios pasivos de los verbos latinos de la primera conjugación, -atus, -ata, -atum. Por ejemplo, el liquen llamado أشنة ˀušna(tun)42 está incorporado habitualmente como usnea -ae, pero en la frase كوز كندم. الماهية: هو شيء خفيف كا لأشن طيني kawz kundum. al-māhiyyah: huwa šayˀun ḫafīfun ka- ṭīniyyun “Liquen del maná43. Naturaleza: Es una cosa ligera como la usnea y de color barro”, los traductores olvidaron las equivalencias habituales y adaptaron la palabra al latín como si tuviera terminación de participio: De kuzkenden. ku(z)kenden quid est: est res levis sicut lutea44. Otro tanto sucede con grano assumati45, oleum alabati alcadra46, harbatum47, alhaseketi48, aderirati49, feleniati50, (al)keiati51 y otras muchas.

Teniendo esto presente, la transcripción alfenginati que aparece en el Canon en la traducción de los أقراص الأفاويه ˀaqrāṣ al-ˀafāwīh va a dar una pista por donde podamos llegar al punto en que resulte evidente lo que le ha pasado a alefangina para acabar recibiendo esa forma.

La confusión en árabe andalusí

El término árabe الأفاويه al-ˀafāwīh es el plural fracto (con esquema morfológico أفاعيل ˀafāˁīlu) de أفواه ˀafwāhu, y este, a su vez, es plural de pequeño número (con esquema morfológico أفعال ˀafˁālu) de un singular فوه fūhun con el significado arriba mencionado de “especia aromática”. Pero esta palabra, empleada en el léxico de la medicina y la farmacia medievales, a tenor de la transcripción alfenginati, evidencia no haber sido reconocida en árabe, y en lugar de la lectura correcta الأفاويه al-ˀafāwīh muestra haber recibido la lectura errónea الأفاويّة al-ˀafāwiyya(tu) que suponía una desinencia de adjetivo relativo o “de nisba” (ـِيّـ) -iyy seguido de una tāˀ marbūṭa, (ـة) -a(tun), que marca el femenino de dicho supuesto adjetivo en lugar de la etimológica hāˀ final de la raíz de فوه fūh, y todo ello se ha vertido al latín con la terminación -ati, plural masculino de un supuesto adjetivo (verbal) de tres terminaciones -atus, -ata, -atum.

La confusión en latín

La transcripción de esta palabra al latín en el Canon se hizo como tecnicismo de la medicina y se explicitó la terminación con -t-. A excepción de la vocal del artículo y la previa a la tāˀ marbūṭa, las vocales de timbre /a/, breve o larga, se transcibieron con imela -e- y la /w/ consonántica se transcribió con un refuerzo -u- sobre la habitual transcripción hispánica -gu- de manera que الأفاوية al-ˀafāwiyya(tu) se hizo *alefeuguiatus, que concertado con el plural trocisci da la expresión trocisci *alefeuguiati. Posteriormente, con aféresis de la primera e se convierte en *alfeuguiati. Luego la confusión gráfica de la sucesión de trazos verticales en letra gótica hace que en lugar de *alfeuguati se haya leído alfenginati.

Esta es la clave para la explicación de nuestra alefangina. En ella se transcribe con imela solamente una de las dos /a/ y se refuerza igualmente la /w/ en -ugu- de manera que resulte una transliteración *alefauguia, como si en árabe hubiese habido una reduplicación *al-ˀafawwiyya(tu). Posteriormente, como *alefauguia tiene una fonética inusitada, quizá con exceso de diptongos, se lee erróneamente con la forma que ha hecho fortuna desde el momento en el que su error se vio difundido por la imprenta, alefangina. Los tres trazos verticales de -ui- se han leido -in-, que es mucho más aceptable para un lector acostumbrado a los latines, pues se acomoda al sufijo de adjetivos de tres terminaciones -inus, -ina, -inum. En el tipo de letra que solemos llamar gótica con que se escribía a finales de la Edad Media y en la que se imprimieron la mayoría de los incunables, los trazos que unen por abajo la u o por arriba la n son más tenues que los verticales, donde la pluma de ganso se apoyaba y abría un tanto, trazando en grueso, mientras que los rasgos oblicuos u horizontales cogían la pluma de perfil y tenían solo el grueso más tenue de la pared del cañón de la pluma, que, a veces podía resultar imperceptible. Por eso las letras con trazos verticales, como son i, u, n, m, cuando coincidían una junto a otra se prestaban a un sinfín de confusiones entre sí. Esto fue lo que llevó a la introducción del punto diacrítico para distinguir la i entre ellas o al uso de la tilde para sustituir las nasales que ha sobrevivido en la ñ española, y esta dificultad, a la larga, condujo al abandono en la imprenta del tipo de letra gótica y su sustitución por tipografía más clara e inconfundible.

Otras transcripciones de la misma palabra, también en el texto latino del Canon de la Medicina de Avicena corroboran la frecuencia de este tipo de confusiones, lo que puede apreciarse con detalle en el cuadro siguiente.

Cuadro de confusiones gráficas en árabe y en latín del الأفاويه al-ˀafāwīh “especias”

Primer paso: confusión en grafía árabe
Término originalTérmino confundido
الأفاويه al-ˀafāwīh(u)الأفاويه al-ˀafāwiyya(tu)
Segundo paso: confusiones en la grafía latina
Transcripciones de la confundida الأفاوية al-ˀafāwiyya(tu) en el Canon de Avicena
و /w/ transcrito (u)guو /w/ transcrito u
Transcripción originalConfusión gráficaTranscripción originalConfusión gráfica
alafegueati52alafeuiatialefiau53
[alafeniati]
*alefeuiati*alefeniati54
*allefeĩati55
*allefemati56
*alfeuguiatialfenginati57*alfeuiatialfeniati58
alseniati59
Transcripciones de la confundida الأفاوية al-ˀafāwiyya(tu) en el Antidotarium de Mesué
Transcripción originalConfusión gráfica
*alefauguiaalefangina

Apéndice

Receta de las píldoras alefanginas (Mesué 1527, fo 83r).

 
Texto latino explicitadas las abreviaturasTraducción al español
Pilulæ alefanginæ, et eius interpretatio est pilulæ de aromatibus. Et sunt ex inventione nostra. Et valent ad dolorem stomachi propter phlegma in ipso et sunt vehementis iuvamenti in mundificando stomachum et cerebrum et instrumenta sensuum ab humoribus grossis et putridis. Stomachum vero confortant et digestionem procurant. Recipe: cinamomi, cubebæ, ligni aloes, calami aromatici, macis, nucis muscatæ, cardamomi, gariofilorum, açari, masticis, squinanti, spicæ, carpobalsami, ana uncia i; absinthii sicci, rosarum, ana drachmæ v; terantur contritione grossa, et fundantur super ea aq lib xii, et coquantur usque ad consumptionem duarum partium. Deinde fricentur manibus, et colentur et exprimatur aquositas eius. Et accipe aloes succotrini boni libra i, et lavetur in scutella lapidea vitreata cum aq pluviali lavationibus pluribus. Deinde fricentur manibus, et colentur et exprimatur aquositas eius. Et accipe aloes succotrini boni libra i, et lavetur in scutella lapidea vitreata cum aq pluviali lavationibus pluribus. Deinde exiccetur et fundatur super ipsum expressionis predic circiter lib ii et terantur in sole. Deinde admisceantur cum aloe, myrrhæ, masticis, ana drachmæ v, croci drachmæ iii. Tere contritione bona. Deinde predictæ expressionis residuum super ea fundetur et conterantur usquedum siccentur, et fiant ex eis pilulæ in modum ciceris. Et da eis a drachmis ii usque ad aureos ii. Et quandoque exigit dispositio ut minuatur ex eis virtus aloes, et ponimus ex eo unciæ iv. Et quandoque exigit dispositio ut lavetur aloes prius cum aqua myrobalanorum, et tunc accipe ex eis ab unciis iii usque ad uncias viii, et coque in aqua, et postquam coxeris cum hac aqua exicca illum, et lava ultimo cum aqua de speciebus sicut diximus; sunt enim incolumes. Píldoras alefanginas: Cuya traducción es “píldoras de especias”, de nuestra invención. Valen para el dolor de estómago causado por flemas y son de mucha utilidad para limpiar, tanto el estómago, como el cerebro o los órganos de los sentidos, de humores gruesos y pútridos. Además confortan el estómago y facilitan la digestión. Toma: de canela60, pimienta de Java61, madera de agáloco62, rizoma de ácoro63, arilo de nuez moscada64, nuez moscada, cardamomo65, clavos de especia66, ásaro67, almáciga68, esquenanto69, espicanardo70, fruto del árbol del bálsamo de Judea71, de cada uno una onza; de ajenjo seco y de rosas, de cada uno cinco dracmas; se majan con una trituración gruesa y se vierte sobre todo ello doce libras de agua.Se cuece hasta que se consuman dos partes (de tres). Después se estrujan con las manos, se cuelan y se les exprime su acuosidad. Toma de áloe sucotrino bueno una libra, se lava en una escudilla de piedra vidriada con muchos lavados de agua de lluvia, luego se deja secar y se le echa encima el líquido exprimido antes mencionado, más o menos dos libras y se deja todo consumirse al sol. Luego se mezclan con el áloe cinco dracmas cada una de mirra y de almáciga, y tres dracmas de azafrán. Májalas con una buena trituración, luego lo que te haya quedado del líquido exprimido que dijimos antes se le vierte por encima y se va triturando todo junto hasta que se quede seco y se puedan hacer con esto unas píldoras del tamaño de garbanzos. Dalo en una dosis que vaya desde las dos dracmas hasta los dos áureos. Algunas veces la dieta requiere que se disminuya la fuerza del áloe y ponemos cuatro onzas. Otras veces requiere que se lave el áloe primero con agua de mirabolanos, entonces toma de él entre tres y ocho onzas y cuécelas en el agua, cuando las hayas cocido con esta agua sécalo todo y lávalo por último con el agua de especias como hemos dicho, pues están intactas.

Receta de la algalia alefangina (según Fray Bernardino de Laredo, 1527)72

 
Confectio galiæ alefanginæ, et est eius interpretatio aromatizatæ, et est illa de qua antiqui considerant, et de qua plurimi loquuntur.Confección de algalia73 alefangina cuya interpretación es “aromatizada” y es a la que los antiguos dan importancia y de la que hablan en muchas ocasiones.
Recipe: Emblicorum bonorum abiecis ossibus uncias iv, conterantur contritione grossa, et ponantur in vase vitreo, et fundantur super eos aq rosatæ bonæ et electæ infusionis, rosarum siccarum et corticum citrorum libram semi-ssem et stringatur os vasis et dimittatur per dies iii. Deinde fundatur in eis aquæ prædictæ infusionis uncias iv. Et in crastinum fiat similiter usquequo emblicorum virtus in aqua impressa sit. Tunc vero accipe linialoes boni drachmas viii, ramich unciam i et semissem, rosarum drachmas x, gariofilorum drachmas x, spicæ indæ sandali citrini aromatizati drachmas iv, Gummi arabici drachmas vi; terantur omnia sicut alcohol sicut dixi, et fundatur super ea parum succi infusionis prædictæ emblicorum, et conterantur cum eo usque-dum totum in eo paulatim fundatur. Ultimo vero aromatizetur cum drachma i camphoræ et ambræ drachmis ii, musci boni drachma i; fiant inde trocisci et sigillentur sicut diximus, et ponantur in vase vitreo et administrentur... Toma: de émblicos74 buenos sin hueso cuatro onzas, se majan con una trituración gruesa y se ponen en una vasija de vidrio, y se les echa por encima de agua de rosas buena y escogida de infusión de rosas secas y cortezas de toronja75 media libra, y se tapa la boca de la vasija y se deja así durante tres días. Después se le echa cuatro onzas del agua de la infusión antes mencionada. Y al día siguiente se hace lo mismo hasta que la virtud de los émblicos se quede diluida en el agua. Entonces coges de madera de agáloco buena ocho dracmas, de ramich76 onza y media, de rosas y clavo diez dracmas, de espicanardo dos, de sándalo blanco77 aromático cuatro y de goma arábiga78 seis dracmas. Se pulverizan todos hasta hacerse polvo impalpable como dije, y se le vierte encima un poco del jugo de la infusión de émblicos antes mencionada, y se tritura con él hasta que todo se vaya poco a poco mezclando. Por último se aromatiza con una dracma de alcanfor79, dos de ámbar gris80 y una de almizcle81 de buena calidad. Se hacen de todo ello trociscos y se les pone el sello como dijimos, se guardan en una vasija de vidrio y se van administrando.

Los “trocisci alfenginati” en el Canon de Avicena

Κλαυδίου Γαληνού Ἄπαντα / Claudi Galeni Opera omnia, Carl Gottlob Kühn (ed.), Lipsiae 1821-1830, vol. xiii, 1827: Γαληνού Περὶ συνθέσεως φαρμάκων τῶν κατὰ τόπους / Galeni De compositione medicamentorum secundum locos, libro ix, pág. 303: Galeno, Obra completa, edición de Carl Gottlob Kühn, Leipzig 1821-1830, vol. xiii, 1827, libro ix, Sobre la composición de los medicamentos según lugares, pág. 303:
 
Τροχίσκος ἀρωματικὸς κοιλιακοῖς, δυσεντερικοῖς, ὁ τοῦ Βερυτίου ἐπικαλούμενος, φάρμακον ἐπιτετευγμένον, ἵστησι παραχρῆμα. ♃ κρόκου < δ΄. νάρδου Ἰνδικῆς, ἀνίσου, ἑκάστου τὸ ἲσον, σμύρνης < β΄, ἀλόης Ἰνδικῆς, ὑποκυστίδος χυλοῦ, λυκίου Ἰνδικοῦ, ἀκακίας χυλοῦ, ὀποῦ μήκωνος, κηκίδων ὀμφακιτίδων, τραγάκανθης, πεπέρεως λευκοῦ, ἑκάστου τοσόνδε, οἴνῳ ἀναλάμβανε, ἀνάπλασσε τροχίσκους, δίδου τριώβολον. Pastillas aromáticas para los celíacos y los disentéricos, llamadas del Beirutí, medicamento acertado que restablece inmediatamente de azafrán 4 dracmas, de espicanardo y anís lo mismo de cada uno, de mirra 2 dracmas, de acíbar índico, jugo de hipocistos, licio índico, jugo de [vainas de] acacia, savia de adormidera, agallas inmaduras, goma adragante, pimienta blanca, de cada uno de ellos otro tanto, componlo en vino y forma trociscos, la dosis son tres óbolos.
 
Traducción de Kühn:
Pastillus aromaticus, coeliacis, dysentericis, Berytii appellatus, medicamentum accomodatum, sistit confestim. ♃. Croci Ʒ iiij, nardi Indicae, anisi, utriusque tantundem, myrrhae Ʒ ij, aloës Indicae, succi hypocystidis, lycii Indici, succi acaciae, succi papaveris, gallarum omphacitidum, tragacanthae, piperis albe, singulorum tantundem, excipe vino et forma pastillos, dato obol. tres.
 
 
Avicena (Qānūn ed. Būlāq, vol. iii, pág. 436):
أقراص الأفاويه: تنفع من الخلفة ومن قروح الأمعاء، وتسمى أقراص بيوطيوس، وهي من الأدوية المنجعة، وتقطع الإسهال من ساعتها. نسختها:
يؤخذ زعفران أربعة مثاقيل، سنبل هندي أنيسون من كل واحد اربعة مثاقيل، مر، صبر هندي، عصارة لحية التيس، حضض هندي، عصارة الأقاقيا، أفيون، عفص غض، كثيراء، فلفل أبيض، من كل واحد مثقالين، يعجن بشراب، وعمل منه أقراص وزن القرص منه مثقال
Trociscos de especias (aqrāṣ al-ˀafāwīh): curan la colitis y la disentería, y se llaman trociscos byūṭyūs82, y son de los medicamentos provechosos y que cortan inmediatamente la diarrea:
Se coge azafrán, cuatro meticales, espicanardo y anís, de cada uno cuatro meticales, mirra, acíbar indio, zumo de hipocistos, licio indio, zumo de [vainas de] acacias, opio, agalla que aún no esté seca, alquitira y pimienta blanca, de cada uno dos meticales. Se amasan con vino y se hace con ello unos trociscos que pese cada uno un metical.83
 
La traducción latina de Gerardo de Cremona, Liber Canonis Avicennae, Venecia, Juntas, 1507, fo 542v:  
 
Transliteración explicitando las abreviaturas:

trocisci alfenginati qui conferunt ad fluxum ventris et ad ulcera intestinorum et nominantur trocisci Βeritos et sunt ex medicinis utilibus abscindentes fluxum ventris statim, quorum hæc est permixtio:

Croci aurei iv, myrrhæ aurei ii, aloes indi, succi barbæ hircinæ, litii indi, succi eupatorii, opii, gallarum recentium, dragaganti, piperis albi, omnium ana aurei ii. Conficiantur cum vino et fiant ex eis trocisci quorum cuiusque pondus sit aurei semis


Trociscos “alfenginados” que curan la diarrea y las llagas de los intestinos, que se llaman trociscos Beritos y son de los medicamentos útiles que cortan inmediatamente la diarrea, cuya receta es esta:

De azafrán 4 áureos, de mirra dos, de acíbar indio, jugo de hipoquístidos, licio indio, jugo de gafetí, opio, agallas frescas, goma adragante, pimienta blanca, de todos ellos dos áureos de cada. Se preparan con vino y se hacen de ello trociscos, el peso de cada uno de los cuales ha de ser de medio áureo.84

Joaquín Bustamante Costa85

Universidad de Cádiz


  1. Las citas siguientes del DLE (DRAE) han sido obtenidas mediante el recurso electrónico http://ntlle.rae.es/.

  2. Mesué 1527: Divi Mesue et nova quedam ultra ea que secum associari consueverunt opera preclarissima ut inferius speculanti sub manus indicio demonstratur [“Las muy famosas obras del divino Mesué y además de estas alguna otra nueva que con ellas se han acostumbrado a asociar, como se demuestra con la prueba evidente de aquí abajo”]. Venecia: Luca Antonio Junta. [El Antidotarium se encuentra entre los ff o 48r y 98v, con el título de Joa(n)nis Mesue grabadin. Q(uo)d est aggregatio vel antidotarium electuariorum (et) (con)fectionum: (et) aliaru(m) medicinarum compositarum, y lleva intercalados comentarios de Cristophoro Georgio de Honestis].

  3. Lieberknecht, Sieglinde 1995: Die Canones des Pseudo-Mesue. Eine mittelalterliche Purgantien-Lehre, Übersetzung und Kommentar. Im Anhang die Versio antiqua in der Druckfassung von 1561. Quellen und Studien zur Geschichte der Pharmazie, Band 71. Stuttgart: Wissenschaftliche Verlagsgesellschaft. Págs. 82, 83; Klimaschewski-Bock, Ingrid 1987: Die „Distinctio sexta” des Antidotarium Mesuë in der Druckfassung Venedig 1561 (Sirupe und Robub). Übersetzung, Kommentar und Nachdruck der Textfassung von 1561. Quellen und Studien zur Geschichte der Pharmazie, Band 40. Stuttgart: Deutscher Apotheker Verlag. Pág. 211

  4. Alonso Pedraz, Martín 1958: Enciclopedia del idioma. Diccionario histórico y moderno de la lengua española (siglos xii al xx). Etimológico, Tecnológico, Regional e Hispanoamericano. Madrid: Aguilar (reedición 1982).

  5. Lieberknecht 1995: 81.

  6. Se observa cierto titubeo entre considerar alefangina sustantivo (cum speciebus alefanginæ “con especias de alefangina”) o adjetivo (cum speciebus alefanginis “con especias alefanginas”). Lieberknecht 1995: 80-83, 131, 136, 144n.; Klimaschewski-Bock 1987: 138, 140, 210-212.

  7. Davis, Charles & López Terrada, María Luz, 2010: «Protomedicato y farmacia en Castilla a finales del siglo xvi: Edición crítica del Catálogo de las cosas que los boticarios han de tener en sus boticas, de Andrés Zamudio de Alfaro, protomédico general (1592-1599)». Asclepio. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia, lxii, 2, julio-diciembre. 579-626. Pág. 607. Fuente Piérola, Gerónimo de la [Hieronimo à Fonte Pierola, citado Piérola] 1647: Fons et speculum claritatis per quem diversi modi res etiamque observandae de medicinarum rectifictione purgantium ob artis beneficia praecipue que lotionis (secundum Ioannem Mesuem) clarissime colucent. Madrid: Gregorio Rodríguez [en español, pese al título latino; disponible en: http://books.google.es/books?id=pgrRoKbGjH0C&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false consultado el 06.03.2013]. Págs. 210-230. Martínez de Leache, Miguel [citado Leache] 1688: Controversias Pharmacopales, adonde se explican las preparaciones y elecciones de Mesue. Madrid: Juan García Infançon. [disponible en: http://books.google.es/books?id=gvZYPL6QX8AC&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false consultado el 06.05.2013]. Ff o 59v, 64v-67v. Oviedo, Luis de, 1692: Methodo de la coleccion y reposicion de las medicinas simples, de su correccion y preparacion y de la composicion de los letuarios, jaraves, pildoras, trociscos y azeytes que estan en uso. Madrid: Melchor Alvarez. [disponible en: http://books.google.es/books/about/Methodo_de_la_coleccion_y_reposicion_de.html?id=r59mPPWaAcYC&redir_esc=y consultado el 06.05.2013]. Págs. 305-307.

  8. Davis & López Terrada 2010: 608; Piérola 1698: 219, 222, 224-229; Oviedo 1692: 305.

  9. Nebrija, Elio Antonio de: Dictionarium Aelii Antonii Nebrissensis iam denuo innumeris dictionibus locupletatum. Amberes: Jean Steelsius, 1545. Carrera de la Red, Avelina: Aelii Antonii Nebrissensis grammatici opera. iv. Dictionarium medicum. El diccionario médico de Elio Antonio de Nebrija. Introducción, edición y glosario de. Salamanca: Ediciones Universidad Salamanca, 2001, pág. 33. Nieto Jiménez, Lidio & Alvar Ezquerra, Manuel: Nuevo Tesoro Lexicográfico del Español (s. xiv-1726). 11 vols. Madrid: Arco Libros, 2007: I 523.

  10. Leache 1688: 67v “…también se llama cozimiento de especies alefanginas, assi el que trae en el libro de los simples, como el de las Pildoras Alefanginas, porque este nombre Alefanginas es lo mismo que Aromaticas, como lo sienten todos los Autores con Christophorus de Honestis y Costa sobre Mesue”; Oviedo 1692: 290 “el cozimiento de las especies alefanginas”; Piérola 1698: ff o 113r, 114r, 114v, 145v; Villayzán, Diego de 1624: Discurso e informacion en que se prueva que el agua llovediza con que se lavare el azibar para separarle la virtud purgante se ha de derramar, y que los que la consumen y secan al sol no cumplen con los prezeptos del Arte. Madrid: Viuda de Alonso Martín. Págs. 22 y 23.

  11. Laredo, Fray Bernardino de 1527: Modus faciendi cum ordine medicandi. Sevilla: Jacobo Cromberger [disponible en: http://alfama.sim.ucm.es/dioscorides/consulta_libro.asp?ref=X531888818&idioma=0 consultado el 19.06.2013], f o 22r, citado en Nieto & Alvar 2007: i 523.

  12. Laredo 1527 f o 92v, citado en Nieto & Alvar en el mismo lugar.

  13. Terreros y Pando, Esteban de, 1786: Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes. Madrid: Viuda de Ibarra, hijos y compañía [facsímil Madrid: Arco Libros, 1987], pág. 67.

  14. Labarta, Ana, 1981: «Textos para el estudio de la terapéutica entre los moriscos valencianos». Dynamis. Acta Hispanica ad Medicinae Scientiarumque Historiam Illustrandam 1. 275-310. [disponible en: www.raco.cat/index.php/Dynamis/article/download/106171/149286 consultado el 06.03.2013]. Pág. 280.

  15. Sus referencias son Cast. = Fray Antonio Castell: Theorica y práctica de boticarios en que se trata de la arte y forma como se han de componer las confectiones ansi interiores como exteriores, Barcelona, 1592. Conc. = F. Ballester y Castelló: Concordie Apothecariorum Barchinone 1511. La primera farmacopea española, Tarragona, 1944. VC = Val(erii) Cordi dispensatorium sive pharmacorum conficendorum ratio a Petro Coude(n)bergo, Leiden, 1571. [otra edición del mismo: Cordus, Valerius 1546: Pharmacorum omnium, quae quidem in usu sunt, conficiendorum ratio. Vulgo vocant Dispensatorium pharmacopolarum …authore Valerio Cordo. Nuremberg: Ioh. Petreium. Disponible en: http://www.uni-giessen.de/gloning/at/cordus-valerius_1546_dispensatorium.pdf consultado el 06.03.2013].

  16. Dozy, R.P.A. & Engelmann, W.H. 1869: Glossaire des mots espagnols et portugais dérivés de l’arabe. Leiden: O.J. Brill [reimpr. Amsterdam, Oriental Press, 1982]. Pág. 97.

  17. Amat, Juan Carlos, 1693: Fructus medicinae ex variis Galeni locis decerpti, Valencia: Benedicti Mace. Pero en el apéndice en español con los precios de las drogas escribe “(Trociscos) Alephangina” y “(Píldoras) Alephanginas

  18. Heuken, Ulrike, 1990: Der achte, neunte und zehnte Abschnitt des Antidotarium Mesuë in der Druckfassung Venedig 1561: (Trochisci, Pulver, Suffuf, Pillen). Quellen und Studien zur Geschichte der Pharmazie, Band 58. Stuttgart: Deutscher Apotheker Verlag., págs. 285-286.

  19. Blanckaert, Steven [Blancardus, Stephanus] 1748: Lexicon medicum, Halle [Halae Magdeburgicae]: Johann Gottlieb Bierwirth. [disponible en: http://www.uni-mannheim.de/mateo/camenaref/blanckaert.html (también en http://www.uni-mannheim.de/mateo/camenaref/blanckaert/blanckaert1/jpg/s044.html) consultado el 06.03.2013] Pág. 20.

  20. Dozy & Engelmann 1869: 97-98.

  21. Eguílaz y Yanguas, Leopoldo, 1889: Glosario etimológico de las palabras españolas: (castellanas, catalanas, gallegas, mallorquinas, portuguesas, valencianas y bascongadas). De orígen oriental (árabe, hebreo, malayo, persa y turco), Granada: La Lealtad [reimpr. Barcelona, Atlas 1974]. Pág. 150.

  22. Espasa: Enciclopedia universal ilustrada europeo americana. Tomo iv. Madrid: Espasa-Calpe, 1909 [reimpresión 1978]. Pág. 369.

  23. Espasa: Tomo xliv. 1921 [reimpresión 1979]. Pág. 898.

  24. Machado, José Pedro 1952 (3.a edição 1977): Dicionário etimológico da Língua Portuguesa. Com a mais antiga documentação escrita e conhecida de muitos dos vocábulos estudados. 5 volumes. Lisboa: Livros Horizonte.

  25. En la edición de 1977 está en el tomo i, página 185.

  26. Machado, José Pedro 1958: Influência arábica no vocabulário portugués. Lisboa: Revista de Portugal. Pág. 176.

  27. Pellegrini, Giovan Battista 1972: Gli arabismi nelle lingue neolatine con speciale riguardo all’Italia. i–ii. Brescia: Paideia Editrice. Pág. 82, n. 72.

  28. Rinaldi, Luigi 1906: Le parole italiane derivate dall’arabo. Studio filologico comparato, con glossario. Napoli: Detken & Rocholl. [disponible en: http://openlibrary.org/books/OL23310938M/Le_parole_italiane_derivate_dall'_arabo consultado el 15.05.2013]. Págs. 36-37.

  29. 1987: 138, n. 1.

  30. 1990: 147, n. 15.

  31. 1995: 83.

  32. Latham, John Derek, 1972: «Arabic into Medieval Latin». Journal of Semitic Studies 17 (1972) 30-67. Pág. 45.

  33. Avicenna 1507: Liber Canonis Avicenne revisus et ab omni errore mendaque purgatus summaque cum diligentia impressus. Venecia: Juntas [reimpr. fot. Hildesheim: Georg Olms, 1964] (Abreviado C1). Se ha contrastado con esta otra edición: Avicenna 1527: Liber Canonis medicine. Cum castigatione Andree Bellunensis. Venecia: Juntas [reimpr. Bruselas, Collectanea “Medicinae Historia”, 1971] (Abreviado C2).

  34. Las equivalencias con el texto árabe se han comprobado en la edición Ibn Sīnā, Abū ˁAlī al-Ḥasan ibn ˁAbd Allāh 1877: al-Qānūn fī ṭ-ṭibb. i-iii, El Cairo: Būlāq, 1294 h. (= 1877 d.C.) [reimpr. offset Beirut: Dār aṣ-Ṣādir, s.a.] Abreviado Q.

  35. Corriente, Federico, 1999: Diccionario de arabismos y voces afines en iberorromance. Madrid: Gredos. Pág. 148.

  36. Bustamante Costa, Joaquín, 1991: «Latín tardío tartarum, ‘tártaro’». Anales de la Universidad de Cádiz 7-8 (1990-1991) 97-104. —: Préstamos del árabe al léxico latino de Materia Médica. Tesis dirigida por Rosa Kuhne Brabant. Madrid: Universidad Complutense, Servicio de Publicaciones 1992 (edición en CD ROM, 2002). —: «El término afyūs de Avicena, en latín aribut. Una aproximación al problema de la transmisión de errores gráficos en los arabismos procedentes de las traducciones latinas medievales». Al-Andalus Magreb 3 (1995) 215-229. —: «Algunos aspectos de las interferencias léxicas árabes en las lenguas de Europa». Estudios de la Universidad de Cádiz ofrecidos a la memoria del profesor Braulio Justel Calabozo. Cádiz: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz. 1998, 13-24.

  37. Corriente, Federico 2000: Classical and Andalusi Arabic Features Reflected in Loanwords of Medieval Latin Translations of Scientific Works. Sic itur ad astra. Studien zur Geschichte der Mathematik und Naturwissenschaften. Festschrift für den Arabisten Paul Kunitzsch zum 70 Geburtstag. Wiesbaden: Harrassowitz. 138-146.

  38. Bustamante 1998: 17-18.

  39. Bustamante 1998: 18-20.

  40. C1 f o 219r / C2 f o 173v / Q ii 152, lín. 16 [Abreviaturas: C1 = Avicenna 1505; C2 = Avicenna 1525; Q = Ibn Sīnā 1877].

  41. Corriente, Federico, 1997: A Dictionary of Andalusi Arabic. Leiden: Brill.

  42. Líquenes aromáticos de los géneros Evernia, Parmelia, Ramalina, Usnea; llamados en general “musgo de árbol”, “barbas de capuchino”, o, por extensión, “usnea”.

  43. Lecanora esculenta (Pall.) Eversm. = Sphaerothalia esculenta (Nees) Reich “liquen comestible”, “liquen del maná”.

  44. C1 f o 125r / Q i 342, lín. 32.

  45. C1 f o 154v / Q i 434 lín. 6: حب السمنة ḥabb as-sumna(ti) “grano de engorde”. Mal identificado. Se han propuesto simientes de Euphorbia esula L. “lechetrezna frondosa”, Heliotropium europaeum L. “heliotropo”, “mirasol”, “tornasol”, “verruguera”, Stachys sp. “betónicas”, Cyperus rotundus L. “castañuela”, “juncia redonda”, incluso cañamones de Cannabis sativa L. subsp. indica (Lam.) E. Small & Cronquist “cáñamo indiano”, “hachís”, “marihuana”.

  46. C1 f o 233v / Q ii 194 lín. 13: دهن الحبة الخضراء duhn al-ḥabbati l-ḫaḍrāˀ “aceite de terebinto” (literalmente “del grano verde”).

  47. C1 f o 122v / Q i 321 lín. 13: De harbato.. Harbatum quid est: et dicitur angustus vel angatus, semen eius triangulatur est sicut lancea… كالحرب ... حربة. الماهية: ويقال لها أيضا لنجيطس وعو بزر مثلثة ḥarbatun. al-māhiyyah: wa-yuqālu la-hā ˀayḍan lunǧīṭis wa-huwa bizrun muṯallaṯun ka-l-ḥarbati “Lonchite. Naturaleza: Se le llama también λογχῖτις y es una simiente triangular como el hierro de la lanza…”. Aspidium lonchitis (L.) Swartz [= Polystichum lonchitis (L.) Roth. = Polypodium lonchitis L.] “helecho de roca”, “lonchite”, “lonquítide”.

  48. C1 f o 97r / Q i 265 lín. 18: الحسكة al-ḥasakatu “abrojo” Tribulus terrestris L.

  49. C1 f o 533v / Q iii 407 lín. 6: الذريرة aḏ-ḏarīratu “cálamo aromático”, “palmarosa” Cymbopogon martinii (Roxb.) J. F. Watson.

  50. C1 f o 516r, 532r / Q iii 339 lín. 33, 398 lín. 2: فلنحة falanǧatun “cubeba”, “pimienta cubeba” Piper cubeba L.f.

  51. C1 ff o 517v, 522r: keiati / Q iii 344 lín. 14, 359 lín. 12: كية kiyyatun y C1 f o 530v: alkeiati / Q iii 393 lín. 13: الكية al-kiyyatu “almáciga” (de Pistacia lentiscus L. var. chia Poir. in Duhamel).

  52. C1 161r / C2 130r (Q I 466, cap. 742).

  53. C1 286r (Q II 343).

  54. C1 84v, 173v, 272v, 286r, 291r, 305r / C2 60r, 71v, 216v, 227r, 256v, 342r (Q I 206, 231, 466, II 25, 304, 342, 343, 357, 398, 451).

  55. C2 137v (Q II 25).

  56. C2 226v (Q II 342).

  57. C1 542v / C2 419 (Q III 436).

  58. C1 74v, 285v / C2 231r (Q I 206, II 342, II 357).

  59. C1 323v (Q II 451).

  60. Cinnamomum cassia Blume] “canela de la China” o Cinnamomum zeylanicum Blume “canela de Ceilán”.

  61. Piper cubeba L.f. “cubeba”, “pimienta cubeba”, “pimienta de Java”.

  62. Madera aromática producida en Aquilaria agallocha Roxb. [= Aloexylon agallochum Lour. = Cynometra agallocha Spr.] “agáloco”, “lináloe”, “palo de áloe”.

  63. Acorus calamus L. “ácoro verdadero”, “cálamo aromático”.

  64. Arilo que envuelve la semilla de Myristica fragans Houtt. “nuez moscada”.

  65. Elettaria major Smith [= Elettaria cardamomum (L.) Maton var. major Thwaites] “cardamomo de Ceilán”, “cardamomo mayor” o Elettaria cardamomum (L.) White & Maton [= Amomum cardamomum L. = Amomum repens Sonnerat = Alpinia cardamomum Roxb.] “cardamomo”, “cardamomo malabárico”, “cardamomo pequeño”.

  66. Capullos desecados sin abrir de la flor de Syzygium aromaticum (L.) Merr. & Perry [= Caryophyllus aromaticus L. = Eugenia caryophyllata Thunb.] “árbol del clavo”, “clavero”.

  67. Asarum europaeum L. “asarabácara”, “ásaro”, “oreja de fraile”.

  68. Gomorresina de Pistacia lentiscus L. “almácigo”, “lentisco”.

  69. Cymbopogon schoenanthus (L.) Sprengel [= Andropogon schoenanthus L.] “esquenanto”, “esquinanto”, “paja de Meca”.

  70. Nardostachys jatamansi DC. “azúmbar”, “espicanardo”, “espicanarte”, “nardo”, “nardo índico”, “raíz almizcleña”.

  71. Fruto de Commiphora opobalsamum (Le Moine) Engl. [Amyris opobalsamum Le Moine = Balsamodendron opobalsamum Kunth.] “balsamero”, “bálsamo de Gilead”, “bálsamo de Judea”, “bálsamo de la Meca”.

  72. Por facilitar el encaje tipográfico no hemos reproducido la versión de Mesué 1527, que está dividida entre dos ffo 79r-79v.

  73. Algalia aquí no está usada en el sentido que da el DRAE de secreción de la civeta o “gato de algalia” (Viverra zibetha L.), sino en el etimológico de “perfume preciado” (del árabe al-ġāliya “cara, costosa”).

  74. Fruto de Phyllanthus emblica L. “émblico”, “mirabólano émblico”.

  75. Fruto de Citrus medica L. “azamboa”, “cidra”, “toronja”.

  76. Compuesto aromático medicinal que entra como ingrediente en la composición de otros medicamentos. Descripción de Ibn al-Ḥaššāˀ (s. xiii): “rāmik es un medicamento compuesto de agallas, mirabólanos émblicos y pasas que se almizcla, y es el sukk”. [Renaud & Colin, Glossaire sur le Mansouri, n.o 500]. Otra receta diferente, citada en las notas a la edición de Hayderabad 1967 de Rāzī, Ḥāwī, 20, 381: “2 partes de agallas, 1 de corteza de granada, ½ de goma arábiga, ¼ de caparrosa y 3 de miel o arrope”. Kazimirski, I, 928a, recoge el término en el s. xix como una variedad de almizcle mezclado de uso comercial: “rāmak et rāmik. Mélangé avec différents ingrédients (se dit du musc employé dans le commerce)”.

  77. >Madera aromática de Santalum album L. “sándalo blanco”, “sándalo citrino”.

  78. Gomorresina de Acacia arabica (Lam.) Willd. “acacia gumífera”, “gomero de la goma arábiga”.

  79. >Sustancia blanca cristalina destilada de Cinnamomum camphora (L.) Siebold “alcanforero”, “árbol del alcanfor”.

  80. Sustancia aromática producida en el intestino de Physeter macrocephalus L. [= Physeter catodon L.] “cachalote”.

  81. Sustancia aromática segregada por los órganos sexuales de Moschus moschiferus L. “almizclero siberiano”, “ciervo almizclero”, “gamo almizclado”.

  82. Alteración en grafía árabe (و /w/ por ر /r/) del gr. Βηρύτιος “beirutí”. Esta receta de Avicena está tomada de Galeno, del libro llamado en árabe al-Mayāmir. El tal médico, que de Beirut sería ya que se llama Beirutí, no ha sido identificado, sólo se conoce de él esta cita de Galeno, otra anterior en el mismo libro, pág. 290, donde está ortografiado con iota, Βεριτίου, y otra en el vol. xii, pág. 749.

  83. La composición responde exactamente a la de Galeno (alquitira y goma adragante son sinónimos), la equivalencia en peso se ha hecho de dracmas a meticales, solo se han alterado las dosis.

  84. La traducción latina coincide con el texto árabe excepto en que faltan los ingredientes anís y espicanardo, que en lugar de أقاقيا (aqāqiyā “vainas de acacia”) se ha leído أغافيت (aġāfīt “eupatorio”, “gafetí”) y que en lugar de un metical se ha impreso la abreviatura de “medio”.

  85. joaquin.bustamante@uca.es. Agradecimiento especial a la profesora Elena Pingarrón Seco, catedrática de latín del I.E.S Mariano Benlliure de Valencia, que ha tenido la amabilidad de revisar las traducciones de este artículo.

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Edición en línea: ISSN 2445-0898
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