NOTAS A LOS ARABISMOS Y OTROS «EXOTISMOS» EN DLE 2014 (ADICIONES Y CORRECCIONES A LA REVISIÓN DE 1996)

NOTAS A LOS ARABISMOS Y OTROS «EXOTISMOS» EN DLE 2014
(ADICIONES Y CORRECCIONES A LA REVISIÓN DE 1996)

Federico Corriente


Boletín de información lingüística de la Real Academia Española
[BILRAE · 11 · Marzo de 2019]
http://revistas.rae.es/bilrae/article/view/285


Es generalmente sabido que la puesta al día de los estudios de etimologías orientales, o en general de áreas lingüísticas consideradas exóticas, a tenor de los progresos de las disciplinas lingüísticas desde el s. xix a nuestros días, no ha sido en nuestro país tan ágil como en otras áreas de la materia y en el conjunto de las culturas occidentales.1

Esta situación no podía dejar de reflejarse en la información etimológica que tradicionalmente ofrecían las sucesivas ediciones del Diccionario de la Real Academia Española, por lo que hace tres décadas, con gran sentido de oportunidad y responsabilidad, el a la sazón director de la Casa, distinguido colega a la par que buen amigo, y como tal más que legitimado para hacerlo, Excmo. Sr. Dr. D. Víctor García de la Concha, nos solicitó llevar a cabo una revisión de dichos materiales, que hicimos y fue publicada en el BRAE.2 Sin embargo, por algún motivo técnico, no tuvimos ocasión de corregir pruebas ni revisar la incorporación de nuestros datos al texto inmediatamente impreso, de manera que incluso su más reciente edición,3 conserva algunas erratas tipográficas, a más de ciertos casos en que la investigación subsiguiente ha alterado nuestras conclusiones anteriores, o en los que éstas no fueron acogidas por los editores responsables, como es comprensible en un terreno tan a menudo discutible e inseguro como la etimología, en el que los estudiosos podemos discrepar por un análisis diferente de los datos, a menudo más escasos de lo conveniente, cuando no desconocerlos, lo que no puede extrañar ante la abundancia de publicaciones, y no siempre en las lenguas habitualmente accesibles a cada uno de nosotros.

Con vistas a una futura y ya prevista reedición de obra tan importante para todos los hablantes y usuarios de nuestra lengua, hemos recientemente ofrecido y ha sido aceptada por el actual director, Excmo. Sr. D. Darío Villanueva, una reelaboración de aquellas apostillas que aquí presentamos, para su examen y discusión por las comisiones competentes de la RAE y subsiguiente eventual inclusión en los materiales de las ediciones venideras, de manera que sus usuarios puedan conocer y beneficiarse de las hipótesis más recientes y mejor informadas de la materia, sin por ello perder la libérrima opción de aceptarlas o rechazarlas.4

Consecuencia de esta nueva revisión son algunas observaciones de carácter general, como la duda de si no convendría reconsiderar la ausencia de nombres propios o técnicos que son términos de astronomía, geografía, etc., que no afecta a todos, vgr., Sol, Luna, almicantarat, acimut, etc. pero sí un tanto incoherentemente a Aldebaran, Sirio, Vega, etc.,5 así como la ausencia de etimologías en los patronímicos, que no son ya n.pr., poner al día una muy deseable modernización de glotónimos,6 y unificar sistemas de transcripción para lenguas que no utilizan el alfabeto latino, pero de impacto etimológico universal, como árabe, persa, sánscrito, ruso, etc., según la convención más extendida entre los lingüistas de cada campo.7 Finalmente, al tiempo que se ha enriquecido mucho y plausiblemente el léxico hispanoamericano, se han suprimido voces castellanas consideradas, por criterio discutible, anticuadas o dialectales de uso ya infrecuente, pero a veces documentado en obras básicas de nuestra literatura, y necesarias por tanto para sus lectores.

Sin embargo, el detalle de dicha revisión requiere un catálogo pormenorizado de sugerencias, que damos a continuación, con el detalle necesario para mejorar la información, contenido y/o sentido de las entradas:

aba “¡cuidado!”: la propuesta de un étimo lt. ăpăge “apártate” es fonética y semánticamente inferior al ár.and. ab‘ád < ár.cl. ib‘ad “aléjate”, que además explica mejor la var. ábate y el verbo abarse, a partir de un metanálisis del ár.and. como un imperativo pl. rom.8

abalorio: el ár.cl. deriva del pahl. bēlūr, de origen tamil, pero ambos son parientes y no progenie del gr., como es lógico, dada la superioridad precedente de los asiáticos en este terreno que generó en las lenguas occidentales no pocos préstamos del persa, sánscrito, etc.

abarra “arrojar, tirar violentamente”: por motivos fonéticos, más que del lt. verrĕre, que propone Corominas, podría tratarse del ár.and. bárra < nár. barrā “fuera”, arameismo tempranamente adoptado por el ár., con la prefijación muy frecuente del lt. ad+.

abasí: restaurar ‘abbāsī.

abate: referir a abad para completar la etimología del lt. Abbas.

abiar “manzanilla loca”: debe señalarse como var., quizás sólo errata gráfica, de albihar.

abisinio: < ár. ḥabašī, prob. a través del pt., por razones históricas de relación anterior y más frecuente con Etiopía.

abismal 1 “clavo que sujeta el hierro de la lanza”: < ár.and. almismár < ár.cl. mismār “clavo”, y abitaque “cuartón, madero” (prob. < ár.and. biṭáqi “reglamentario”): suprimidos.

abracadabra: el gr. ἀβράξας no lo explica bien fonéticamente, mientras que la repetición de la voz abrēk de Génesis 41.43, con que el pueblo debía saludar a José en el día de su triunfo, casa bien con otros latinajos (vgr., gorigori < gloria in excelsis, adefesio < ad Ephesios, perista < per istam sanctam unctionem), que recibieron significaciones caprichosas o al menos distorsionadas e impresionísticas en boca de quienes, sin entenderlos, los oían a menudo en ritos religiosos o, entendiéndolos por su condición eclesiástica, los usaban lúdicamente en dichas maneras.

abudabí: gentilicio del emirato llamado Abū Ḏ̣aby, con el sufijo cs. orientalizante, de origen ár.

acadio: a través del fr., < acad. akkād.

acebuche: < ár.and. zab/nbúǧ, forma hipocoristica del ár.cl. za‘/ġbaǧ «olivo silvestre», cuya porción final ha sido metanalizada por andalusíes bilingües como el suffjo dim. rom. {+ÚČ}, y a veces reemplazada por su equivalente {+ÚL}.9

aceche: añadir < np. zαg < pahl. zāk.

acemite: añadir tras el aram. sǝmīd < acad. samīdu(m).

acerola: < ár.cl. za‘rūrah, prob. de origen eg., cf. cp. srarooue “cardo”.

aciche 1: ačílč es ár.and., hispanismo de un no documentado romand. < lt. ăciscŭlus.

acidaque, acólcetra, Achernar, Altaír: suprimidos.

Adam: a través de gr. y lt. < hb. ādām.

Adara y adaza: suprimidos.

adehala: < ad / et iḥála es híbrido de rom. y ár.and.; v. ala.

ademán: quitar “quizás”.

adivas: < ár.and. addíba < ár.cl. ḏi’bah

adrede: la etimología ct., rechazada por Corominas en un largo artículo, es inferior a su hipótesis gt., *at ret.

adrolla: < ár.and. ḥaṭr+ÓLLA, con hibridación en el sufijo rom.10

afán «preocupación, ansiedad»: prob. < ár.and. hámm < ár.cl. (ġammun wa+)hamm.11

afgano: a través del fr. < tr. Afgan o np. afġαni.

agareno: < n.pr. hb. hāgār, con sufijación atributiva lt.

¡agua! (y dar el agua)12 «¡cuidado!»: < ár. and. *aw‘á (ayyá+k), con una var. cs. ¡agua va! < ár.and. *aw‘á ba‘ád o *aw‘á ab‘ád.

ahé “he aquí”: < ár.and. ahá.

ahotar «azuzar»: ha de relacionarse con el can. ah/jotarse «confiarse; atreverse», ahoto «atrevido; aficionado» y ahota(s) “a pesar de; ciertamente”13: < ár.and. ḥáwṭa < ár.cl. ḥawṭah «prevención», con varias evoluciones semánticas.

ajea “artemisa pegajosa”: < ár.and. šíḥa, nombre de unidad del ár.cl. šīḥ “ajenjo”.

ajedrez: corregir pahlaví.

ajenuz: corregir “persa” como neopersa.

ajo (interjección para estimular a niños): prob. < ár.and áš hu “qué es”, transmitido por ayas moriscas.

ala, del –: debería entrarse como ala 2, contracción haplológica de de adehala, cf. alifara.

alahílca: no parece sino errata gráfica por *alailaca, o sea, la alhilaca del Saber de Astronomía y el Testamento de D. Pedro.

alajor: prob., no “quizás”.

alalimón: < ár.cl. alā ‘alima ’l+‘āli/amūn «atención: sepan cuantos deban saberlo».14

alaria: < ár.and. al+‘áriḍa < ár.cl. ‘āriḍah “objeto atravesado”.

alauí = alauita: < ár. ‘alawī, atributivo del n.pr. ‘Alī, yerno de Muḥammad, con sufijos orientalizante y gr., respectivamente.

albaricoque: no se necesita un gr. bizantino *berikokkion, pues basta el estándar πραικόκια < lt. (persĭca) praecŏcĭa,

albarsa: sugiere un romand. y quizás ár.and. *bársa, del étimo prob. prerromano de barcina.

alboroque: prob., < ár.and. al+burúk , literalmente «arrodillamiento», que habría adquirido el sentido del hb. bārūk «bendito», primera voz de la bendición ritual bārūk haššēm / ădonay «bendito sea Dios», utilizada en las ocasiones congratulatorias.15

alcaná: hay topónimos a favor de la hipótesis «canal», como el topónimo Conil (ár.and. quní, pl. de qaná, traducido al cs. en el cercano topónimo gaditano Caños de Meca) pero, tratándose de un mercado, también podría sugerirse el ár.and. al+qaná‘a < ár.cl. qanā‘ah «contento de quien no necesita otra cosa», reflejado en la locución mall. a balquena “en abundancia”.16

alcarria “terreno alto y raso”, tal vez del ár.and. al+qáriḍa < ár.cl. qāriḍah “roedora”.17

alcatraz: el ár.and. *qaṭrás, < ár.cl. ġaṭṭās ”somorgujo”, sustentado por los arabismos cs. almocatracía y mequetrefe y pt. alcandroz “sapo grande”, según nuestra revisión de 1996, es una var. dialectal de *ġaṭrás, forma disimilada de la raíz clásica {ġṭs}, abundantemente reflejada por el léxico ár.and., e influida en aquel primer caso por {qṭrb} y {ḫṭrf}, de parecida semántica, siempre en relación con los andares ufanos.

alcayata: el ár.and. *qayáṭa < lt. cāia “bastón”, de donde el lt. hispánico baculus *cajatus,18 refleja una alusión a su extremo exterior doblado, cf. cayado y arag. gayata.

alcorque: completar < aram. qūrqā, abreviado de qūrdǝq(is)īn «especie de babucha de bailarín», < gr. κόρδαξ «danza cómica», que la requería.

alcorzar: ha debido existir una fase romand. *al+QURṢ+ÁR < lt. curtĭus, pero el aparente artículo ár. es a menudo alteración fonética del lt. y rom. ad+, como en el conocido caso de almuerzo.

aldabía: por razones semánticas no parece un derivado de aldaba, sino forma paralela, tal vez fonéticamente contaminada por ésta, del arabismo leo. atabeo “arnés”, < ár.and. ta‘bíyya < ár.cl. ta‘bi’ah “montaje, preparativo”.

alfa(beto): el gr. refleja los nombres aram. de sus dos primeras letras, alfā y bētā < cn., p.e. hb., ālēf y bēt.

alfana: prob., < ár. and. al+fáḥl < ár.cl faḥl “garañón; caballo excelente», con disimilación de líquidas y adición de /a/ paragógica.

alfandoque: el fandoch «especie de gachas» de algunas regiones de Aragón y Cataluña, y el men. fanduca «mujer frívola», desaconsejan la conexión con alfeñique y sugieren una considerable evolución semantica de un ár.and. *ḥamiḍ+ÓQ, en el que al adjectivo ḥámiḍ < ár.cl. ḥāmiḍ «ácido» se ha añadido dicho sufijo rom.19

alfaneque: prob., < ár.and. afríqi < nár. ifrīqī, gentilicio de Ifrīqiyyah, es decir, el actual Túnez y regiones adyacentes de Argelia y Libia, fonéticamente contaminado por el omitido alfaneque 3 «(piel muy apreciada en la Edad Media de) una especie de zorro norteafricano», < ár.and. fanák < ár.cl. fanak.

al/rfar: (cs., and., gl. y pt.) «levantar la cabeza (el caballo)», (pt.) «temblar», (castellano) «hundir la proa (un barco)», y alfar «alzarse de manos», < ár.and. arfá‘ «levanta», imperativo de rafá‘ < ár.cl. rafa‘a «levantar».20

alfardón 1 “azulejo alargado”: como su sinónimo mur. lanfardón, no parece derivar del semánticamente improbable ár. fard “impar” (corrigiendo la errata tipográfica *alfara), sino ser una designación metonímica derivada del ár.and. alḥardún < ár.cl. ḥirḏawn ”lagarto”, con metanálisis del sufijo aumentativo rom. {+ÓN}, origen también de fardacho, q.v., y del ct. alfardó «cerrojo », por la misma metonimia de aldaba, q.v. En cambio alfardón 2 no tiene tal étimo, sino es un aum. de alfarda 1, correctamente etimologizado en DLE.

alféizar y alfiz: parecen ser dos resultados diacrónica o diastráticamente diferentes de una misma voz ár.and., fáy(i)ḍ < ár.cl. fā’iḍ “derramado; excesivo”, utilizados metonímicamente como tecnicismos arquitectónicos.21

algarabía 2: «eufrasia (Euphrasia sp.)»: < neoár. ǧarabiyyah, atributivo de ǧarab “sarna”, aunque se trata de plantas para el tratamiento del tracoma. 22

alhamí: es una palabra fantasma, deturpación de alhanía, como demostró Oliver 1996/7.

alicante: conviene citar la contaminación del étimo ár. con el nombre de la ciudad.

alicate(s): la antigua etimología, con varios problemas, puede ser sustituida por el también pl. ár.and. al+ḥaḏiqát < ár.cl. ḥāḏiqāt «hábiles».23

alifafe: < ár.and. al+nafáḫa < ár.cl. nafḫah «hinchazón», pese a correspondencias irregulares, posiblemente debidas a une contaminación fonetica con alifafe 2, cf. el pt. anafafe y el and. ale/infaje «herida».

alirón: el étimo sugerido en nuestra revisión de 1996 no parece discutible, a la luz de la descendencia en los rom. hispánicos del ár. i‘lān, vgr,. cs. leilán y pt. leilão.

aljemifao y aljor: quitar “quizás”, pues el primer caso parece asegurado por el arcaico y suprimido aljimifrado “acicalado (con cosméticos)”, de equivalencias fonéticas impecables,24 y en el segundo no hay sino una bastante frecuente restauración ultracorrecta del artículo ár.

almádena: < ár.and. al+máṭana < paṭána «cacharro» < gr. πατάνη «plato», con una considerable evolución semántica y contaminación fonética por otros nombres ár. de instrumento;25 cf. alpatana y batán.

almadraba: junto a la documentación de maḍrába en fuentes ár.and., hay una var. >mazrabah< en Al-Idrīsī, derivada de de {zrb} «vallar», según DS i:584.

almatroque: prob., no “quizás”.

almejía: el ár. al+wašī , o más bien su fem. al+wašiyyah, podrían ser su verdadero étimo, a causa de una alternancia no infrecuente de bilabiales, y/o contaminación por préstamos de participios que comienzan con almo-, en lugar del sinónimo, fonéticamente más discutible, mawšī, fem. mawšiyyah «bordado».

almilla: en lugar de un dim. y semánticamente improbable metonimia de alma, podría tratarse de una variante del por anticuado suprimido alha(l)me, a pesar de sus muchas var. leo., ast. y pt.,26 < ár.and. silháma, que fácilmente podría tener un atributivo *silhamíyya, que habría perdido la sibilante inicial por escansión incorrecta del artículo en pl.

almizate: parece errata por el mejor almizcate «patio de luces», < ár.and. al+masqáṭ < ár.cl. masqaṭ «lugar donde caen objetos ».

almizcle: corregir la transcripción del sns. como mushká “testículo”.

almocafre: la etimología aparentemente ingenua de Alonso del Castillo, < ár. mukaffir, literalmente, «el que declara o hace infiel o blasfemo»,27 podría ser cierta como expresión jocosa and. alusiva a la fatiga de los labradores, cf. el judeo-cs. kafureár «enojarse», paralelo al vulgarismo cs. cabrearse, ambos prob. derivados de cafre, o sea, “infiel”.

almocatracía: indudablemente > ár.and. *muġ/qáṭras < ár.cl. muġatris “ufano, ostentoso”, v. alcatraz.

almoflate: «cuchillo redondo de los guanicioneros»: prob., var. corrompidas del pt. almofrez = almacraz, con metanálisis y sustitución de sufijos, < ár.and. maḫráz < ár.cl. miḫraz “lezna”; cf. pt. almofate, de este mismo sentido.

almotalafe: prob., no “quizás”.

almuerzo: en éste y otros casos, como el arag. alparcero, es muy dudoso se trate del artículo árabe, aunque no se puede excluir contaminación fonética en voces que comenzarían con reflejos del lt. {a(d)+}, según la autorizada opinión de Corominas.

alpartaz: prob., como en el ct. alpartàs, se trate del ár. matras «barricada que sirve de escudo», contaminado por cs. y ct. partir «separar».

alpechín: quitar la separación en alpeč ín, mera errata tipográfica en nuestra revisión de 1996.

altamía: quitar “quizás”.

ámago = hámago, siendo la segunda grafía más etimológica: sin duda, < ár.and. ḫámǧ < ár.cl. ḫamǧ «moho».

amalgama: su indudable étimo gr., μάλαγμα, a través del aram., p.e., rb. mālugmā y sr. mālagmā, parece habernos llegado por mediación nár. (cf. ár.and. laġmán «mezclar bueno y malo», según VA); sin embargo, la destrucción masiva de tratados de alquimia por fanáticos cristianos y musulmanes, habría eliminado la documentación intermediaria.

amárico: a través del it. amarico, < amh. amarǝñña, cambiando el sufijo nativo por el lt. La grafía más etimológica para este glotónimo es amhárico, atributivo de la región de Amhara, cuna del moderno estado etiópico, pluriétnico y plurilingüe, a pesar de la secesión de Eritrea.

amasijo: este extraño sufijo hace pensar en una hibridación con el ár.and. mazíǧ < ár.cl. mazīǧ «mezcla».

amorreo: corregir la vocal final del hb. como ĕmōrī.

andalusí: como en el caso de andaluz y Andalucía sería conveniente dar su étimo inmediato, < ár.and. (al+)andalús < nár. al+’anda/ulus, prob. del eg., cf. cp. ament e-rēs «oeste del sur», pronunciado *amend+elēs, donde los yemeníes, numéricamente importantes entre los conquistadores musulmanes, metanalizarían su variante am+ del artículo ár., corrigiéndolo en *al+’andilis ou al+’andulus, que citan los diccionarios nativos,28 np. y tr. Por otra parte, convendría evitar expresiones muy establecidas, como “España musulmana”, incluso “islámica”, pero un tanto anacrónicas, inexactas y/o esencialistas, como también la acentuación Al-Ándalus, exótica y oriental, frente a la local y firmemente arraigada en todo el Occidente islámico, Alandalús, confirmada y reproducida en el patronímico cs. andaluz.

andar: la interjección ¡anda!, al menos en alguna de sus acepciones, deriva del ár.and. ‘ámda “¡qué horror / crimen (intencionado)!” < ár.cl. ‘amd “dolo”, con sufijo exclamativo (< ár.cl. {+ā(h)}). También una forma más extensa, ¡anda la osa!, parece un morisquismo, < ár.and. ‘ámda, la awsá‘ (alláh iššárr) “¡qué horror, Dios no extienda el mal!”.

andaraje: “rueda de noria, etc.” < ár.and. daráǧ < ár.cl. daraǧ “escalones, grados”, fonéticamente contaminado por andar, como en el caso de andamio.

a/enea: la variante nav. ainea, junto al can. aneya, no apoya los sugeridos étimos ár. annā’iḥ/fah, que habrían producido /ñ/, sino el ár.and. *‘ayníyya “entramado”, atributivo de ‘áyn aš+šabáka, literalmente «ojo de red», con caída de la primera /y/ por disimilación; cf. and. anea «tejido que protege la alforja».

antamilla “cazuela de barro”: esta voz cántabra es var. fonética de altamía, q.v., y un testimonio adicional de arabismos en zonas muy septentrionales y nunca efectivamente ocupadas por Alandalús, pero llevadas allí por la inmigración mozárabe bilingüe.

archí: añadir “con sufijo agentivo”, derivado que ignoran los diccionarios tr., pero que ha podido circular en la jerga de los jenízaros argelinos, puesto que lo ha adoptado el nár. en muchos dialectos, incluso en voces propias.29

archibebe “especie de alcaraván (Tringa totanus)”, voz and., en pt. (a)bibe, metonimia jocosa del cs. aljabibe = algibebe (que falta, siendo la forma básica) y pt. aljabebe “ropavejero”: < ár.and. *al+ǧabbá/íb, literalmente, “vendedor de aljubas”.

arfar 2: v. alfar.

arracada: quitar “quizás”, pues este étimo es sustentado por un testimonio de documentos mozárabes de Toledo, >rqdāt ḏhb< “arracadas de oro”,30 y el paralelo metonímico cs. dormilón “arete, pendiente”.

arre: la documentación de esta voz en IQ, IA, AC, y sobretodo ZǦ >arra< = ǦM 21 >ʔr< sugieren para esta interjección una contaminación del imperativo ár.cl. ari «muestra» con el br. aṛṛa, vgr., en cabilio.31

arrejaco: es metonimia de arrejaque, q.v.

arrequive: prob., no “quizás”.

arrife: < ár.and. al+ríf «orilla» < ár.cl. rīf «tierra cultivada al borde de un desierto», con cierta evolución semántica; cf. rifeño.

arroz: corregir tamil arici, en lugar de sns. vrīhí (no *urīhí, por cierto), ya que las fechas del contacto de Arabia con la India meridional, y la misma fonética no sugieren esa fase.

arrufar: podría ser mera var. labializada de arfar, q.v., pero el pt. arrufar «enojarse» y algunas acepciones del cs. sugieren un híbrido con sufijación rom. del ár.and. al+rúḥ < ár.cl. rūḥ «espíritu, soplo vital», prob. calcado del rom.; cf. cs. airarse.

arrumaco = harrumaco «caricia afectada», parece metonimia del ár.and. ḥírr úmm+ak, literalmente «la vulva de tu madre», expresión de asombro, enojo, etc.32

arzolla, arzollo (and.) y arzoll/ia (ast.) «especie de almendro silvestre»: probable metátesis del ár. and. al+láwz < ár.cl. lawz «almendra», contaminado por el sufijo rom. despectivo {+ÓLA/O}.33

ascalonita: añadir < hb. ašqɘlōnī.

asnado «entibado de algunas minas»: < ár.and. isnád < ár.cl. isnād «apoyo», fonéticamente contaminado por asno.34

asperges: falta la acepción médica.

astracán: a través del fr. astrakan, del nombre ruso de esta ciudad, Aстрахань (Ástraxan’).35

atabe: prob., no “quizás”.

atacar 2: añadir < aram., cf. rb. tēk y sr. tekkɘtā,”cinta” < acad. tikkatum.

atafagar: una derivación de tafo es improbable, pues no explica la última sílaba. Más bien parece metátesis de *atagafar, variante del pt. de registro bajo atabafar «cubrir»: probable contaminación del pt. abafar «contener, retener» por una voz paralela al ct. tabac 2 = cs. (al)tabaque y ast. tabaque «cesto»: < ár.and. ṭabáq < ár.cl. ṭabaq «plato», origen también del pt. atabaque «especie de címbalo», pero «torno de alfarero» (ext.), como el cs. tabanque.

atafea < ár.and. tafáya, «estofado de cordero al cilantro» < br. aman / a/isswi n+tfiyi/a, literalmente «hervido de carne».36

atahorma: el indudable étimo ár.and. de esta voz con su equivalente pt. altaforma, y su reflejo mr. tfǝrrma parecen reflejar el br. tafurma,37 que derivaría a su vez del lt. fēmĭna “hembra”,38 de acuerdo con su significación en ár.and. “halcón de este sexo”.

atamán «jefe cosaco»: < antiguo ruso ватаманъ (vatamán) < tr. dialectal odaman «patrón», a través del ucraniano y fr.39

averroísmo: citar también Ibn Rušd, como forma original ár. del nombre de Averroes.

Avesta: citar su étimo pahl. abestāg.

azaque: corregir la grafía del ár.cl. zaqāh, no *zarāh.

azaro(te): citar con esta adición opcional, mejor reflejo del étimo ár. y np.

azogue: corregir el ár.cl. zāwūq, no *zāwq.

azomar ”azuzar”: la derivación de asomar es semánticamente improbable; cf. pt. açobar: parece tratarse de un verbo hibridado con prefijo y sufijos rom., formado sobre el ár. ṣawb «dirección que se toma».

azúcar: corregir sns. como śarkarā.

baalita: dar el nombre hb. y cn. de dicha divinidad, ba‘al, literalmente, “señor”.

babel: dar < lt. Băbel < hb. bābēl < acad. bāb ili, literalmente “la puerta de Dios”.

bacoreta: sustituir ár.mr. por ár.and. bakúra < ár.cl. bākūrah “primicia”.40

badal: además de la voz registrada en el DLE, hay un aragonesismo homófono, aún muy usado y citado por Corominas, «carne de espalda alta y costados», voz hibridada con el sufijo adjetivo rom. {+ÁL}, sobre el ár.and. báḍ‘a “carne magra” < ár.cl. baḍ‘ah “pieza”.41

badián: quitar “quizás”.

bagre: el ct. puede derivar del ár.and. báġr < latin pagrus “pagro (Pagrus pagrus)”, a pesar de la diferencia de las especies, dislocación semántica no rara en la derivación de fitónimos y zoónimos.

baldaquino: falta la etimología de Bagdad, < ár. baġdād < pahl. baġdād “don divino”.

baldón: más bien aum. de balde 2, q.v., que del fr. y franco.

balhurría: “populacho”: mejor que de la onomatopeya baf, como se dice en bahorrina, es derivado del ár.and. bilá ḥurríyya < ár.cl. bilā ḥurriyah “sin nobleza”.42

bálsamo: < lt. balsămum < gr. βάλσαμον < fen. >bśm<, cf. hb. bośem.

baratar “concluir un trato; tener relaciones sexuales” y barato: son hibridaciones con sufijos rom. y derivados metonímicos del ár.and. bará < ár.cl. barā’ah “contrato; letra de cambio; recibo, etc.”43

barchilla: quitar la separación en bar čélla, mera errata tipográfica de nuestra revisión de 1996.

barcino “blanco y pardo; rojizo”: con un cambio fonético /d/ > /θ/,44 del que hay otros ejemplos, parece compartir el étimo del fitónimo albardín, q.v., con un desplazamiento semántico; cf., can. bardino “raza de perro de color negro verdoso.45

bardaje: el pahl. no es derivado sino étimo del ár.

bareiní y Baréin: < ár. baḥrayn, literalmente, “dos mares”, por la distinta naturaleza de las corrientes que allí se encuentran. Ambas voces, topónimo y atributivo con sufijación orientalizante, deben conservar la >h<, por coherencia con los usos habituales antiguos y modernos de la transcripción cs., como en Alhambra, Sáhara, hadiz, Haifa, etc.

barí = baril “excelente”: esta voz and., si está tomada del caló, puede haber recogido durante la emigración gitana desde la India el np. reflejo del ár.cl. bāri‘, pero no se excluye que el caló, como en tantos otros casos, la tomase tardíamente del and., a través del ár.and. bári‘, lo que explicaría la segunda forma por contaminación con el sufijo rom. {+ÍL}.

barrabás: < lt. bíblico Bărabbās < gr. bíblico Βαραββᾶς,< aram. bar abbā, literalmente “hijo de (su) padre”, eufemismo evidente de “bastardo”.

barraca: el ct., o más bien su dialecto val., aunque es voz también presente en cs., gl., pt. y arag., incluso en fr. baraque y en and., como “tienda”, parece una combinación del ár.and. bárġa “choza”, de origen céltico, y de un característico nombre de instrumento nár. *barráka,46 formado de la raíz ár. y semítica {brk} “arrodillarse (particularmente, las bestias)”, con el sentido de “refugio de ganado”.

bata 47 y guata: presentan atestaciones de var. modernas en la Península Ibérica de los siglos xviii y xix, posibles préstamos de fr. o it. Sin embargo, las var. de estas lenguas y las ibéricas antiguas, son corrupciones fonéticas del nár. ‘ubaydī, atributivo del nombre del fundador del estado fatimí norteafricano, ‘Ubaydullāh Almahdī, pues las telas manufacturadas en sus dominios tuvieron gran éxito, siendo incluso imitadas en los famosos talleres de Almería y circulando por todos los países ribereños del Mediterráneo.

batacazo:48 hibridación con el sufijo aum. rom., de la expresión ár. and. ba+l+ṭáqa < ár.cl. bi+l+ṭāqah “con fuerza”, prob. tomado del lenguaje de los moriscos.49

bata(h)ola: «alboroto, ruido»:50 metátesis del ár.and. tahawwúla «oleaje agitado», < ár.cl. tahawwul «hacerse terrible».

batán “máquina de enfurtir”:51 prob., < ár.and. *baṭṭán, con forma nár. de nombre de instrumento, resultado del verbo baṭṭán “enfurtir”, de una raíz ár.and. {b(pṭn)}, derivada de (al)patana, q.v.; cf. también almádena.

bederre “verdugo”52: voz de germanías, prob. < ár.and. bi+dírra < ár.cl. bi+dirrah “con azotillo”.53

begum “título de algunas princesas orientales”: < hindi begam < np. bigum, no *beg+im.54

belcebú: voz ausente, a través del lt. bíblico Beelzĕbūb/l < hb. ba‘al zĕbūb “señor de las moscas”, nombre de un dios cananeo.

belén: falta étimo, que está, sin embargo, en su patronímico betlemita, < hb. bēt lĕḥĕm, o sea, “casa de pan”.

benjamín: falta étimo, a través del lt. bíblico Benjamin, < hb. ben yāmin, o sea,”hijo de la mano derecha”.

bereber: debe suprimirse como alternativa legítima beréber, mera acentuación errónea.55

berenjena: el np. deriva del sns. bhaṭ/ḍākī.

bergamota: < tr. bey armudu.56

beritense: < lt. Bērytensis, de un patronímico del topónimo fen. bērūt, literalmente, “pozos”, actualmente y a través del ár. y fr., Beirut.

beta: gr. < aram. bētā < cn., p.e., hb. bt “casa”, a causa de la silueta primitiva de dicha letra.

betilo: tecnicismo de historiadores y antropólogos,57 < lt. baetŭ/ylus < gr. βαίτυλος, prob., < ug. >bt il<, “casa de Dios, templo”.58

bezaar: contiene errores tipográficos y omisiones, que no están en bezoar, totalmente correcto.

bocací: corregir tr. boğası (g con micron, como de vocal breve, no ǧ con antilambda, ı sin punto).

bóer: el neer. boer no significa propiamente “colono”, sino “agricultor”.

bofe: < ár.and. búff < cp. ouof = bof, presente también en el dialecto nár.eg.59

bolaga “torvisco”: es variante fonética de aulaga, q.v.

bolchevique: en la transcripción del ruso большевик conviene insertar el apóstrofo que representa la palatalización, y acentuar la última vocal, o sea, bol’ševík.

bórax: el ár. no desciende del np. bure, sino de una forma pahl. continuada por ésa, con la evolución fonética de la consonante velar sorda final, característica del np.

borceguí: < fr. frosequin < neer. broseken; éste, de origen desconocido según Corominas, que da varias versiones. La difusión de artículos de cuero de excelente calidad desde el Occidente islámico, sugiere un posible étimo ár. (a)bū šarkī “de piel de cabra de esta especie”, ya sugerido por DE.60

borracho: < lt. burrus «enrojecido por la bebida», con un sufijo que indica una fase romand., *BORR+ÁČO, conservada con disimilación en el ár.and. burnáča = cs. y pt. borracha «bota de vino», que ha podido influir en el ct. morratxa “almarraja”, y no viceversa.

botana: tal vez contaminación de albitana, q.v., por bota.

botarga «disfraz de arlequín»: < it. bottarga «huevas saladas y prensadas», mote de un célebre actor así vestido: < nár. baṭāriḫ < gr. ἁβρὸς τάριχος «salazón fina».61

bricho: < lt. obryzum o ár. ibrīz, en cualquier caso, reflejos del gr. ὄβρυζον “oro acendrado”, de origen eg., cf. cp. aberēč.

b(r)uces: de -, como de buzos, parecen derivados jocosos de buz “beso”.

búcaro: prob. < ár.and. búqal62 < ár.cl. buqāl < gr. βαύκαλις, no siendo documentable la hipótesis o al menos fase «mozárabe» de Corominas.

bujarasol 63 «variedad de higos, atribuida a Burjasot, cerca de Valencia»: falta en el DLE el étimo de este topónimo < ár.and. búrǧ sa‘úd «torre de S.»,64 y sobra “de Bujalaroz”, población de Zaragoza, copiado literalmente de una redacción ambigua de la revisión de 1996, en lugar de “contaminado a veces por.”

burundanga (can.) «comida insuficiente» y el americanismo b/morondanga «confusion, batiburrillo»: parecen ser voces híbridas, formadas sobre el ár.and. burúda < ár.cl. burūdah «frialdad; disgusto», con el sufijo despectivo rom. {+ÁNGO}.65

bungaló: corregir el hindi como baṁglā.66

burka: esta voz recientemente adoptada y no asimilada en cs., a través del ing.,67 procede de la variante np. borqa‘ < ár. burqu‘ «velo».

cabarra: su fonética sugiere una fase ár.and. qab/párra, de esta voz prerromana, cf. alcaparra y el vasco kapaȓ.

cabrear «enojar»: el judeo-cs. kafrár «blasfemar» y kafureár «enojarse», así como el ast. caf(r)iar «fastidiar», sugieren una comprensible evolución semántica y metonimia del ár.and. káfir ár.cl. kāfir «infiel, blasfemo».68

caca:69 el ár.and. qáqqa < ár.cl. qaqqah «caca; interjección para evitar a los niños su contacto» sugieren otro préstamo de la jerga de las ayas moriscas, más bien que del lt. căco, cuyo resultado hispánico tendría necesariamente una sonora en lugar de la segunda /k/.

cacereño «patronímico de Cáceres», topónimo que es una voz híbrida, formada con el sufijo pl. rom. sobre el ár.and. qáṣr «alcázar», q.v.

cachemir(a): a través de ing. o fr., < np. kašmīr(ī) < hindi kaśmīrī.

cadí: «entre turcos y moros»; sería mejor «entre musulmanes», evitando exclusiones de otras naciones y regiones islámicas.

cadira «olla pequeña»: voz mal documentada y que parece errata, según nuestra anterior revisión de 1996, p. 161, n. 4.

cahiz:70 < ár.and. qafíz < ár.cl. qafīz < aram. qǝfīzā, probablemente de origen eg., cf. cp. k/capiče.

caimacán: a través del fr., < tr. kaymakan < nár. qāyim maqām «sustituto, lugarteniente».

Caín: < lt. bíblico Cain < hb. qayin, literalmente, «lanza».

cairino = cairota: patronímico de El Cairo, a través del it. Cairo, < ár. alqāhirah «la (ciudad) triunfante»,71 con sufijación lt. o gr.

cajel, naranja - y cajín, granada -: el calificativo de estas variedades de frutas refleja el ár.and. qamḥí < ár.cl. qimḥī «trigueño», documentado por los botánicos andalusíes en el segundo caso.

calahorra: una etimología popular ár.and. qál‘a ḥúrra «fortaleza aislada» y el recuerdo del topónimo Calahorra < lt. hispánico Călăgo/urris, de origen prerromano, cercano al País Vasco (cf. vasco gara gorri «altozano rojo») han podido contribuir a preservar, con alguna alteración fonética un nombre romand. *KÁRA (A) FÓRA «cara al exterior», ya que se trataba de construcciones aisladas para la protección de las murallas (cf. albarrana y albacar), y lejos de los centros de las urbes, para eviter tumultos peligrosos, p.e., durante las distribuciones de pan.72

calamón 2 «caja de balanza; pie derecho de viga de lagar o almazara»: tiene un étimo distinto de calamón 1, a saber, < ár. qabbu ’l+‘amūd; cf. ct. alamons.

calatraveño: gentilicio con sufijación rom. del topónimo Calatrava, < ár.and. qalá‘at rabāḥ «castillo de R.».

calandraca «sopa de bizcocho marinero», en mur. y and. «parloteo molesto», y cs. calandrajo73 «persona miserable; calumnia»: parecen voces compuestas, formadas sobre andrajo, q.v., y precedidas de un verbum dicendi, en este caso el ár. and. qál «dijo», que introduce muchos proverbios y coplas.

calar «hundir; tirar al agua»: tecnicismo marinero, también ct. y pt., parece derivar del ár.and. ḫallá < ár.cl. ḫallà «dejar (ir); vaciar».

calboche «olla agujereada para asar castañas»: este dialectalismo y calbote 1 «castaña asada» parecen compartir el étimo de calivo, q.v., con adición de sufijos rom.

caldaico = caldeo: < lt. chaldæus < gr. Χαλδαῖος < acad. kaldû.74

caliche: en alguna de sus acepciones, p.e., la de «hito» en mur., y «beber a-» en and., se trata más probablemente de un romand. *KAÑÍČ/C < lt. cannĭcĭus «de caña», sin perjuicio en las más de una derivación del romand. *KAL+ÍČ < lt. calx, -cis, con el sufijo despectivo {+ÍČ}, que podría haber contaminado fonéticamente las primeras.

calicó: a través del fr. calicot e ing. Calicut, < bengali kalakātā «Calcuta»; cf. pt. calicó y calicut.

calilo: «tonto»: arag. suprimido, abreviación del ár.and. qalíl al+‘áql < ár.cl. qalīlu+’l+‘aql «poco inteligente», prob. del lenguaje de los moriscos.

calivo: < ár.and. qalíb «brasa removida», de la raíz ár.cl. {qlb} «revolver».

calmuco: a través del fr. Kalmouk, < ruso калмык (kalmyk) < tr. kalmuk, en algunos dialectos kalmık «brujo», según Vasmer ii:169-170.

camafeo: prob., < nár. ḫumāhān, < np. ḫomαhαn, literalmente, «hierro de vasija», nombre de una piedra utilizada por los orfebres para teñir de amarillo y mejorar el color de otras.75

camelar: corregir la transcripción del sns. en kā́ma y quitar la segunda voz.

camello: con una o dos jorobas, pues el dromedario es sólo una especie particular del de una, así llamado por su exclusiva capacidad de correr, según su étimo gr. δρομικός “buen corredor”, latinizado como drŏmĕdā(rĭus); cf. dromedario.

camita y camítico: atributivos con sufijación gr. de Cam < lt. Cham < hb. ḥām.76 Ampliar “nordeste, noroeste y algunas zonas del centro de África”, añadiendo a los ejemplos el somalí y el hausa.

canana: prob. < ár. kinānah «carcaj», sin documentación en ár.and., pero posiblemente tomado en fecha reciente del mr. knāna.77

can/rcamusa «añagaza» y nombre de un plato de carne de la cocina toledana: prob. < aram. rb. qūmqǝmūsā «cierto recipiente de la cocina judía».78

caniquí: no encontramos en los diccionarios reflejo pt., fr., ni ing. del nombre de este tejido indio sino, en ediciones anteriores del DRAE, una atribución al “índico” khanki, convertido en ésta en un no menos impreciso indio. Podría tratarse del hindi ḫāngī < np. ḫānagi “casero, de casa”.

cañarí «hueco como caña»: este andalucismo deriva del ár.and. qannarí, atributivo de qannáriya «cardo (Cynara cardunculus), < aram. qinārā < gr. κινάρα, contaminado fonéticamente por reflejos del lt. canna «caña» o cannĕus «de caña».

caparrosa: es corrupción por etimología popular del nár. (zāǧ) qubrus/ṣī, literalmente, «aceche chipriota». La misma forma se da en gl. y pt., coparós en antiguo ct. y couperose en fr.

caramba 1: esta interjección de asombro, sin duda deformación eufemística del vulgarismo cs. carajo, parece hibridada con la similar ár.and. ḥírr úmmak «¡la vulva de tu madre!» literalmente traducida en otro malsonante vulgarismo cs. muy común y de similar función. Tiene una var. can. carimba, y la frase se refleja también en arrumaco, q.v., y el pt. farro/uma et farromba «fanfarronada».79

caramuzal «antigua especie de navío turco»: < tr. karamürsel, nombre de un lugar en el golfo de Nicomedia.80

carcaj: el gr. tardío ταρκάσιον, contaminado por καρχήσιον “nombre de diversos recipientes”, ya refleja un préstamo iranio antiguo o medio, continuado por np. ta/irkāš (< tir + kaš, literalmente, “saca flecha”), voz adoptada por el nár. tarkāš del que la tomaron las lenguas de los cruzados; cf. bl.sic. tharcassius, sic. tarcaso, antiguo it. carcasso, antiguo fr. c/tarcais, fr. carquois, ct. carcaix81 y pt. carcás.

carmelita: atributivo del Monte Carmelo, en Palestina, a través de ár. e it. < hb. karmel “vergel”.

carne 2 y carnicol «nombres de dos caras de la taba»: quizás, < ár.and. qárn < ár.cl. qarn «cuerno», con la adición en el segundo caso de la frase romand. *E(D)+KÓL «y cuello».

carraca: prob. un neologismo *qarrāqah, de forma {1a22ā3ah}, muy usada en nár. como nombre de instrumento (cf. barraca), extraída del bl. carricare «cargar» (cf. almacraca), o del gr. κέρκουρος, ya adoptado por el ár.cl. «nave larga y grande»;82 cf. también gl. y pt. carraca, it. y sic. caracca, fr. caraque y leo. carraca «viático».

carrazón «brazo de balanza»: < ár.and. qalasṭún < nár. qarasṭūn < gr. χαριστίων, a través del aram., cf. también arag. carrazón y carrasó(n), y ct. calastó.

cartagenero: este patronímico con el sufijo habitual cs. {+éro} del topónimo Cartagena, deriva del ár.and. qarṭaǧánna, que no refleja exactamente el lt. Carthāgo (Nŏva) «la nueva Cartago», traducción del fen. >qrt ḥdšt<, «ciudad nueva», sino una contaminación del locativo lt. Carthāgĭni, primero por el segundo miembro de su versión gr. Καρχηδών ἡ καινή, y luego por el ár. ǧannah «paraíso».83

catamarán: corregir el tamil en kaṭṭumaram.

cateto(rro): quizás < ár.and. qáṭi‘ aṭ+ṭurúq «salteador de caminos», a causa de su forzosa y habitualmente descuidada indumentaria mencionada, p.e., en IQ 11/9/4.84

catimía «vena mineral profunda»: quizás del ár. kātim, cf. IQ 96/4/3 kátim assírr «discreto».85

cato 1: añadir al maratí el sns. kvātha «decocción», del que el anterior procede.

cauza «caja de esparto para la incubación de gusanos de seda»: este murcianismo prob. refleja el ár.and. *qáfṣa, alomorfo de qafáṣ < ár.cl. qafaṣ «jaula», < sr. qafṣā < lt. capsa «caja».

cazo «nombre de diversos recipientes»: la rareza del bl. cattia, sugerido por Corominas como étimo de esta voz y sus var., hace pensar en otra hipótesis basada en el ár.and. qáṣ‘a < ár.cl. qiṣ‘ah; cf. gl. cazo, pt. caço, ct. cassa, fr. casserole y and. y arag. caza.

c/seviche 86 «pescado marinado con limón», y escabeche: 87 < ár.and. (al+)sukkabáǧ < nár. sikbāǧ < pahl. reflejado por np. serke bα = sekbα. Quitar «quizás».

cegajo y fem. cegaja88 “cordero o cabrito”: < ár.and. *saḫál(a) < ár.cl. saḫlah, cuya última consonante ha sido metanalizada como el sufijo dim. romand.

cegatero “regatón”: es var. fonética con cierta evolución semántica de cicatero “avaro”,89 voz hibridada con sufijo rom., < ár.and. *siqáṭ < ár.cl. siqāṭ “desperdicios”.

celemín “antigua medida de áridos”: < ár.and. ṯama/iní “octava parte”.90

cenacho: voz hibridada con el sufijo despectivo romand. {+ÁČ}, formada sobre el ár.cl. ṣinn «cesto», de origen eg.; cf. cp. čano. Dicho sufijo ha sido a veces sustituido por su alomorfo {+ÁL} en los dialectos hispánicos orientales.91

cencerro y derivados:92 son voces que prob. reflejan con evolución semántica el ár.cl. silsilah «cadena», pues se ataban así al cuello de las bestias, quizás, de un sintagma ár.and. no atestiguado *sánsalat al+ǧaláǧil «cadena de cascabeles»; cf. el paralelo ár.and. sálsalat al+ṣúlb = sursúl «espina dorsal», literalmente «cadena del dorso». Además, ya en rom. se habría añadido el sufijo multifuncional {+ÉRRA/O}; cf. cereceda.

cendal I «tela fina de seda o lino»:93 no parece tomado del occitano, sino del nár. ṣandal < ár.cl. sundus < gr. σινδών, de origen oriental, tal vez, Sind; cf. sandía.

cendal II «embarcación moruna»: prob. préstamo del pt., pese a la falta de testimonios en sus diccionarios, pues parece reflejar el np. sandal, tecnicismo relacionable con la navegación y temprana colonización por dicha nación de las costas del Océano Indico.94

ceneque «pedazo de pan»:95 < ár.and. zaníḫ < ár.cl. zaniḫ «rancio», por una metonimia muy comprensible.96

cereceda «cadena de presos»: parece compartir el étimo ár. de cencerro, q.v., pero, como voz de germanías, podría tratarse de una metonimia jocosa del derivado de cereza, cuyos frutos se presentan arracimados.

cerete: también and., donde es más eufemismo que malsonante. Quizás metonimia del ár.and. ṣiráṭ < ár.cl. sirāṭ “camino”, con sustitución metalítica del sufijo.

chacal: corregir sns. en śṛgālá.

chador «túnica de musulmanas iraníes»: a través del ing., < hindi čādar < np. čαdo/ar.

chafandín «vanidoso y de poco seso»: este aragonesismo tiene una var. en el giro enviar a xarandín glorioso “mandar a paseo”, donde podría haber una burla del nombre del famoso Saladino.97

chamerluco «antigua saya de mujer»: prob. a través del sabir, < tr. (¡corregir grafía muy deturpada!) yağmurluk «impermeable».98

champú:99 a través del ing., < hindi čam «masaje» (corregir grafia y sentido del hindi).

cháncharras máncharras, andar en - «dar pretextos fútiles»: quizás < ár.and. ǧát ǧára ma ǧát ǧára «vino una vecina; no vino vecina», ejemplo de excusa para una situación embarazosa.100

chanc(l)a: < ár.and. čánka, de origen prerromano,101 cf. vasco txangi «cojo», dim. de zang/ko «pierna».

chanquete: podría ser un dim. de chanca, por la misma metonimia que se llama en la costa andaluza zapatilla o zapata morisca a una pequeña dorada.102

chapa y chapar: este verbo, y su nombre derivado, podrían ser una hibridación con sufijos rom. del ár.and. čappáp «aplastar», de oscuro origen romand., quizás < lt. cippus «poste clavado en el suelo», con considerable evolución semántica.

charrán: quitar “quizás”.103

chauz: quitar “quizás”.

che 2: esta interjección puede ser abreviación del ár. (yā) šayḫ “¡eh, viejo!”.

chibuquí «pipa turca»:104 a través del fr. chibouque y quizás nár.sir. šǝbūq < tr. çubuk.

chica «espada (voz de germanías omitida)»: prob. < ár.and. šíġa < lt. sīca «puñal», tal vez luego contaminado irónicamente por chica «pequeña».

chilaba: corregir mr. como žɘllāba.

chirivía: el considerable parecido en la floración de las umbelíferas podría apoyar la hipótesis a menudo admitida de una contaminación por su nombre ár. y reflejos rom. de alcaravea, pero los botánicos andalusíes ignoran todo nombre similar para cualquier variedad de zanahoria, y la única documentación ár.and. de esta voz es el tardío ǧiriwíyya de P. de Alcalá, lo que sugiere un atributivo vulgar del ár.and. ǧarú < ár.cl. ǧirw «cachorro», alusivo a su pequeñez.105 Sin embargo, las correspondencias fonéticas son irregulares y los testimonios rom. preceden en varios siglos al granadino, lo que apoya la hipótesis de contaminación por alcaravea, a través de transcripciones lt. de /k/ por >ch<, y arabización de la voz rom. en granadino, con sustitución de /č/ por /ǧ/.

chulo: en sus varias acepciones,106 más prob. que por aféresis del it. (fan)ciullo, derivaría del lt. scĭŏlus «medio enterado», a través del romand. *ŠÚLO, documentado por el ár.and. granadino xúlo «cabestro», en P. de Alcalá, origen también del cs. julo.

cica 1 «bolsa»:107 esta voz de germanías podría reflejar una metátesis del neo-ár. kīsah, procedimiento característico de las cripto-lenguas, pero la ausencia de testimonios de dicho infrecuente alomorfo fem. en ár.and. apoyaría la posibilidad alternativa de una metonimia del lt. adsĕcŭla «acompañante» en los medios de los goliardos.

cingalés: a través del fr. cingalais, < sns. siṉhala, nombre de Ceilán, literalmente, «abundante en leones».

cipayo: quitar “quizás”.

ciquiricata «halago», quizás < ár.and. síriq rukkáṭa «ladrón de la husada», metáfora de quienes se sirven de halagos para sacar partido de los lisonjeados.

citano = zutano: es sin duda ár., no lt., como tercer miembro de la serie fulano - mengano - zutano, paralela a la triple deixis de los demostrativos este - ese - aquel, con variantes fonéticas o expresivas, de las cuales cicrano podría derivar, jocosamente, del ár.and. sikrán < ár.cl. sakrān «borracho», mientras que ciclano, sería var. de ciclán, «capón», q.v., y citano = zutano, reflejarían el ár.and. síd ṯáni «otro señor».

copto: a través del fr. copte, < nár. qubṭī < cp. gyptíos < gr. Ἀιγύπτιος, a su vez atributivo del nombre eg. de la ciudad de Koptos, >gbtjw<.

coreichita: a través del fr. Koreïchite, < nár. qurayšī, var. ár. qurašī del atributivo de la tribu de Qurayš, hibridada con un sufijo grecolatino.

coracha «camino fortificado hasta el suministro de agua en una fortaleza» (omitido, aunque circula bastante entre historiadores y arqueólogos): < romand. *KAWRÁČA, prob., una var. metatética de *KAWČ+ÁYRA, formada sobre el étimo de cauchil, q.v.108

Corán: < ár. qur’ān “invocación; lectura”, prob. calcado del sir. qeryānā.109

corbacho: corregir tr. como kırbaç.

cosaco:110 a través del fr. cosaque, < ruso казак (kazák) < tr. kozak «nómada, hombre libre y errante».

costo 2: corregir sns. como kušṭha.

cotufa: quizás del ár.cl. o nár. qa/uṭūf “frutos (de terebinto)”.

cúfico: quitar «antiguamente» y poner «primitiva, pero aún usada como ornamental».

culi: a través del ing., < hindi qulī < tr. köle «esclavo».

cursi: la hipótesis alternativa de Corominas, basada en el ár. (mr.) kursī “silla”, puede ir en la dirección correcta, si bien la evolución semántica no habría ido por el camino de “cátedra de sabio”, sino por el hecho de que el uso de sillas en el Occidente islámico era excepcional y suntuario; de hecho el granadino alcorcí, q.v., era una joya ostentosa.

cuscús: ár.and. kuskús. Una fase fr. es innecesaria, debido a la proximidad histórica y geográfica del mr. y su aparición tardía, en lugar de alcuzcuz.

dahír: la transcripción con /ẓ/ es tipográficamente más fácil, pero sugiere una pronunciación con /z/ velarizada, característica de los dialectos ár. urbanos, aunque contraria a la de los más conservadores beduínos y del más puro ár.cl., mejor representada por /ḏ̣/ (interdental sonora velarizada).

damajuana:111 quizás < nár. damaǧānah < np. domče ḫαne, literalmente «recipiente cubierto de mimbre».112

damasco: dar etimología del nombre de esta ciudad, < lt. Damascus < aram. >d(r)mšq<, con varias vocalizaciones.

danzar: si se acepta la expansión de esta voz en todas las lenguas europeas a partir de Provenza, muy infiltrada de ingredientes culturales andalusíes, se podría sugerir un étimo ár. and. ṭánz «broma, mofa» o ṭanǧár «alegrarse; jugar», derivado de Ṭinǧīr, nombre de las regiones subsaharianas, cuyos habitantes a menudo han sido buenos bailarines, apreciados en África del Norte.113

dardabasí «especie de halcón o milano»: podría ser atributivo de un topónimo no identificado de un país islámico.114

dársena: tanto aquì como en atarazana se ha copiado mal el correcto ár.and. *(ad)dár … ár.cl. dāru ṣṣinā‘ah.

David y davídico: < hb. bíblico dāwīd, hibridado en el atributivo con un sufijo lt.

Denebola (omitido) «la estrella Beta de Leo»: abreviado de la transcripción bl. del nár. ḏanab al+asad «la cola del león».

destartalado «desproporcionado»:115 parece voz hibridada con prefijo y sufijo rom., formada quizás sobre el ár.and. ṭarṭál «amontonar», cf. ár.cl. ṭurṭūr «bonete puntiagudo», prob. < lt. turrītus “peinado en forma de torre”, a través del aram. rb. ṭǝrāṭīn «especie de sombrero».

devanagari: corregir sns. como devanāgarī.

dinar «moneda de oro islámica»: es préstamo moderno a través del fr. dinar, < np. dinαr o ár. dīnār, < lt. dēnārĭus, a través del aram. dīnār(a).

diván «consejo del sultán; colección de poemas orientales»: probablemente a travérs del fr. divan, < tr. divan < ár. dīwān < pahl. dēwān «archivos; registro».116 No omitir tr.

dol/rmán = dulimán «especie de chaqueta con alamares»: a través del fr. dolman y húngaro dolmány o polaco dołoman < tr. dolama «pliegue; especie de túnica».

doñegal «variedad de higos»: < romand. DOÑIKÁL < lt. dŏmĭnĭcālis «señorial».117

dromedario: corregir definición como «raza de camello de una giba, capaz de correr», aunque Webster y otros diccionarios de renombre dan la errónea («camello de una giba»), al menos como segunda; cf. camello.

ebionita: a través de lt. y gr. eclesiásticos, de los que toma el sufijo, < hb. ebyōn «pobre».

edomita: v. idumeo.

edrisí: mejor por más coherente ortografía es idrisí.

efrateo: patronímico hibridado con sufijación lt., del topónimo, nombre alternativo de Belén, hb. efrātāh.

egi(p)ciano = egipci(ac)o = egiptano: a través de los atributivos lt. Aegyptiăcus o Aegyptĭus < gr. Aἰγύπτιος, del nombre eg. de la ciudad de Koptos, >gbtjw<; cf. copto.

ejea: v. jea.

elamita: a través del lt. bíblico Elamitae, atributivo del país de Elam < hb. ‘ēlām.

embelecar: prob. voz hibridada del romand. *EN+balá+IK+ÁR, con prefijo y sufijos rom., formada sobre el ár.and. balá/í < ár.cl. balā’ «pena o pasión de amor», tema característico de la poesía lírica medieval ár. y ár.and., muy influyente sobre sus homólogas de Europa occidental.

enaciado «renegado»: no es discutible su étimo como hibridación con sufijo rom. del ár.and. al+názi‘ < ár.cl. nāzi‘ «fugitivo».

encaramar: pese al rechazo de Corominas, la propuesta de Asín basada en la similitud con la expresión metafórica cs. subirse a la parra «exagerar», relacionable con el ár.and. kárm < ár.cl. karm «viña», no es menos legítima que la extraída de karāmah «honor», a la luz de lo que se va sabiendo sobre los arabismos tardíos introducidos por moriscos.

erre que erre: mejor ortografiado con >h<, v. caramba 1.

escalon/ña: < lt. Ascălōnĭa (cepa), «cebolla de Ascalón», atributivo del topónimo hb. ašqǝlōn.

escarí(n) (omitido) «cierta tela de lujo»: < ár.and. iškaríyya < np. šakari «rojo amarillento».

esenio: a través del lt. bíblico Essēni, < aram. rb. ṣĕnī‘īn «castos».

fadiga: este aragonesismo parece derivar de un término romand. donde se ha hibridado el ár.and. ḥáḏ̣ < cl. ḥaḏ̣ «parte, cuota», con el sufijo rom. átono {+IKA}, lo que sugiere que la acentuación correcta fuese fádiga, como en algunas var. de Aragón y Navarra, aunque contaminada en otras por fatiga.

faja: la mediación arag. es incierta, según Corominas, y puede ser más probabe el romand., una de las posibilidades que él contempla, apoyada por la frecuencia del préstamo al ár.and. fášša y derivados.

faloria “fábula, mentira”: su origen sería *fablárya > fawlárya y, con metátesis, > faláwrya.

fasquia: se ha copiado la errata gráfica and. *aṣqíyya, por faṣqíyya.

falúa = faluca: prob., no “quizás”.

faramalla: parece más fácil una derivación del ár.and. ḥarám álla < ár.cl. ḥarāmu +’l+lāh « prohibido por Dios», interjección de rechazo.118

farda “alardear”: como vulgarismo, podría ser un morisquismo, < *fal‘arḍ+ÁR, haplología e hibridación con sufijos verbales rom. de la frase ár.and. “en alarde”.

farfán “caballero cristiano al servicio de soberanos musulmanes norteafricanos”: < br. ifǝrḫan “mozos”, pl. de afruḫ, < ár. farḫ, «pollo», con una connotación de arrogancia.119

felpa: quizás < ár. halbā’ «cubierta de pelo, peluda».

fenicio: lt. Phœnīcĭus < gr. Φοινίκιος, atributivo del nombre de la palmera, que los griegos conocieron por los fenicios.

fideo(s): su nombre romand., dado en los libros and. de cocina como >f.dāwš<, parece voz hibridada con el sufijo rom. {+É(Y)O}, propio de algunos nombres verbales, añadido al ár. and. fíd «aprovecha»,120 pues con su elaboración se trataba de no desperdiciar la harina sobrante de otros guisos, obteniendo un producto seco y estable.

fila de agua «unidad de distribución del riego», en Navarra, Aragón y Valencia: es un calco semántico del ár.and. ḫáyṭ al+má, literalmente «hilo de agua».121

finés: es improbable que derive del nombre lt. moderno de Finlandia, en lugar de una mera adaptación del fr. finnois, fuente habitual entre nuestros cultos de tales términos en siglos recientes.

follar: la derivación del nombre lt. o cs. del fuelle para este vulgarismo, por “cohabitar”, es inverosímil: prob. es un morisquismo, calco semántico que juega con los dos sentidos, propio y figurado, del ár. waṭi’a “pisar, hollar” y, como eufemismo y tecnicismo legal, “cohabitar”.122

fonda(c): la datación y documentación modernas de esta voz sugieren un préstamo a través del fr., de dialectos ár. orientales que reflejan el étimo ár. funduq, en definitiva < gr., que puede verse en alhóndiga. Esto no impide que la forma larga haya podido ser remozada por las relaciones con Marruecos en el xix.

fustán = fustal = fustaño: quizás < bl. *fustet+aneus, del étimo de fustet(e), q.v., a causa de su frecuente teñido con zumaque o alfóncigo.123

gabán: < ár. qabā’, a través del comercio mediterráneo.124.

gacha: el ruso каша (káša), que Vasmer ii:214 considera de origen báltico, ha penetrado en alemán Kascha, y ha podido ser transmitido por los lansquenetes (Landsknechte) que sirvieron a los Austrias, pero la documentación ya en primera mitad del s. xv lo complica, y habría que pensar en una penetración anterior, p.e., por la peregrinación a Santiago. Otra posibilidad es el nár. kašk < np. kašk αb «agua de cebada».

gachón: este andalucismo podría reflejar un híbrido ár.and. *ġanǧ+ÓN, con sufijo aum. rom. del ár.cl. ġaniǧ «coqueto».125

gaditano: < lt. Gādītānus, atributivo del topónimo Gādes < fen. >gdr< «muro» (cf. gr. Γαδειρα y hb. gādēr).

gafetí: se ha copiado la errata gráfica *ġāfaliṯ, por ġāfit/ṯ.

gafo: parece indudable su étimo ár.and. gáff, pronunciación yemení, y por tanto antigua, del ár.cl. ǧāff «seco».126

galafate «ladrón hábil; ganapán»: la metonimia de calafate, propuesta en Corriente 2008:242, a la vista del pt. calafange, del que puede derivar por sustitución de sufijo, por contaminación con dicha voz, podría sugerir un étimo ár.and. < ḫálf annáǧs < ár.cl. ḫalfa nnaǧs «más allá de lo inmundo», con un paralelo estructural en trafalmejas, q.v.

galanga: Vasmer ii:165 señala para el sns. un origen chino kó-leung-kéung.

galbana «pereza» y galfarro «perezoso»: prob. < nár. ġalbān «perplejo; fatigado», muy difundido, aunque sin testimonios ár.and., en el segundo caso, con sustitución de sufijo.

gálbano: < bl. galbănum < gr. χαλβάνη < hb. ḥelbǝnāh.

galga: < ár.and. ġálqa «espacio cerrado» < ár.cl. ġalqah «cierre».

gándara «terreno inculto»: quizás < ár.and. gándal, pronunciación yemení y antigua127 del ár.cl. ǧandal «guijarros».

gandaya «vagabundeo»:128 < ár.and. qaṭṭáya < ár. norteafricano gǝṭṭāya «trenza sujeta con una cinta» < ár.cl. qaṭṭ «cabello corto y crespo», peinado característico de las mujeres bereberes medievales, luego adoptado por los bandoleros de la región del Ebro, lo que explica su evolución semántica.

garbo: es evolución semántica de un étimo igual al de cálibo, q.v.129

garbullo: comparte el étimo de alambor 1, q.v., aunque parece haber pasado por el it. garbuglio, arabismo adquirido por el comercio con el Norte de África y Alandalús.

garduja «piedra de cinabrio de mala ley (en Almadén)»: prob. < romand. *qard+úč(a) < lt. card(ŭ)us «cardo», con un sufijo alternativo a los atestiguados en BCT y otros botánicos como >qardāǧǧuh<, >qarḏālluh<, etc., por metonimia de plantas de nula utilidad.

gargamello: aunque hay acuerdo en que se trata de una raíz onomatopéyica, con la que se imita ruidos guturales, ha existido ya un romand. *GARGAM+ÉLLO, atestiguado por el ár.and. ġarġamíll en IQ 82/6/4.

garzo: tal vez metátesis de zarco, q.v.

gatomuso: el segundo elemento de esta voz es el mismo conservado en el cs. mis(it)o = mich(in)o y ct. m(o)ix “nombre hipocorístico del gato y modo de llamarlo”, prob. onomatopéyico, pero presente en el ml. mejx y mr. mǝšš, lo que sugiere un étimo br., donde amušš, amšiš, etc. son var. del nombre normal del felino.

gavia: en la acepción de «vela»» no se trata del lt. căvĕa, sino de una metonimia de gāvĭa «gaviota», zoónimo también documentado en ár.and. ġábya y mr. ġābya.

gavial: prob. a través del ing., < hindi ghaṛiyāl.

gaznate: a las propuestas de Corominas en su larga, y por tanto usualmente problemática entrada, puede añadirse una metonimia del ár.and. qániṣat (al+ṭáyr) «buche de pájaro», con moderadas alteraciones fonéticas, frecuentes en voces populares como ésta, a saber, metátesis /nc/ > /cn/, apócope del segmento final y/o metanálisis del sufijo {+ate}.

gibraltareño: falta la etimología de Gibraltar > ár.and. ǧíbl aṭṭáriq «monte de Ṭāriq».

gilí y gilipollas: no proceden del caló, que tomaría aquella primera voz del cs., el cual abrevia así el gilipichi, con la variante aclaratoria gilipollas, < ár.and. ḥírri píšši «hermafrodita, dotado de vulva y pene». 130

gineta: es prob. metonimia, a causa de las depredaciones habituales de estos soldados ligeros, de un fem. de jinete, dialectalmente entendido como bandolero, con el eufemismo caballero de la sierra.

gofo «ignorante, grosero»: parece variante labializada de gafo, q.v.

golondrina: el derivado de lt. hirundo se ha contaminado con romand. *(ḥ)an/ddur+ÍNA y luego con «volar».131

goluba «guante para cardos»: esta voz riojana, reminiscente del pt. luva e ing. glove, derivará del gt. lofa.

gorigori «canto lúgubre»: no parece onomatopeya, sino deformación de la oración lt. Gloria (in excelsis Deo), con repetición que reproduce la de estos rezos mal o nada entendidos en ceremonias fúnebres.132

gorra: esta voz compartida por pt. y ct. es prob. una metonimia jocosa morisca del ár.and. ġúrla < ár.cl. ġurlah «prepucio», pues ambos cubren cabezas.133

gua «hoyo donde se meten las canicas de ciertos juegos»: el artículo rom. parece haberse añadido a la voz ár. de dicho significado, con el resultado *LA+zádwa entre los andalusíes bilingües, cuyo pl. sufrió en romand. metanálisis y falsa escansión, *LAŚ+ÁD(G)WAŚ, pronunciado lah aguah en cs. meridional, de donde el sing. la gua.

guadalajareño, guadianés, guadijeño: patronímicos de Guadalajara, Guadiana y Guadix, topónimos ár.and. wád al+ḥaǧára < ár.cl. wādī+’l+ḥiǧārah, ár.and. wádi ána y ár.and. wád íš < lt. Acci.

guasa: la documentación tardía (s. xviii), su frecuencia en Andalucía y la ausencia de un étimo amerindio sólido permiten sugerir un morisquismo, del ár.and. wás‘ < ár.cl. was‘ «anchura; desahogo; facultad», semánticamente muy apropiado.

guata: v. bata.

guay(a) y guayar: manteniendo su carácter onomatopéyico, esta interjección y sus derivados parecen continuar el ár.and. wáy(a/l/ḥ) < ár.cl. way(l/ḥ).

guermezes: la frecuencia de esta voz en tratados de cetrería, muy endeudados con Oriente, y la inseguridad de la larga entrada de Corominas, pueden sugerir un étimo ár.and. warám < ár.cl. waram «tumor», adobado con un sufijo rom. de pl.

guinea/o: atributivo de Guinea, < ár.and. qináwi < br. agnaw «mudo», calificativo que aplicaron los norteafricanos a los subsaharianos que no hablaban su lengua.134

guitarra: se ha copiado la errata gráfica del aram.sr. *qipārā, por el correcto qiṯārā.

gulag: la abreviatura del ruso, g-u-lag, refleja meramente главное управление лагерей (glávnoje upravlénie lageréĭ) «dirección principal de campos de concentración».

guzla: el fr. refleja el serbocroata гӱслȇ (gűslê).

haba 2: en las acepciones «semilla, grano», «bulto, tumor», «sorpresa escondida en un pastel», glande», se trata de voz distinta etimológicamente de haba 1, < ár.and. ḥábba < ár.cl ḥabbah «grano; pústula».

háber: corregir la transcripción del hb. como ḥābēr, cuya acentuación normal es aguda, por cierto.

habús: no omitir fase mr. ḥbūs < ár.cl. ḥub(u)s.

hacán: corregir la transcripción del hb. en ḥākām.

hachemita: atributivo con sufijación grecolatina, que calca el ár. hāšimī, del n.pr. hāšim, antepasado de Muḥammad.

hafiz: acentuar háfiz.

hamita y hamítico: faltan, aun siendo más utilizados actualmente en contextos científicos. Al menos deben citarse referidos a camita y camítico, q.v.

hampa: voz que parece reproducir el nombre de la guardia introducida por el Dey de Túnez, Muḥammad Ṭābāq, ḥanba, prob. imitada del lenguaje de los inmigrantes moriscos, pues de la misma raíz el ár.and. tenía miḥnáb «trampa», junto a una tradición de rechazo a los tramperos,135 así como a los corchetes abusivos. Esto sugiere una expresión *(nás) ḥánba, «gente de trampas», designación popular de dichos individuos.

haquitía: < mr. ḥkīt < ár.cl. ḥakaytu «relaté», con el sufijo atributivo fem., usado para nombres de lenguas.

harrado «rincón en la bóveda esquifada»: voz hibridada con sufijación rom., formado sobre el ár.and. ḥárf < ár.cl. ḥarf «borde, margen»; cf. moharra y almoharrefa.

hato «envoltura con ropa; porcion de ganado, etc.»: su étimo germánico parece al menos contaminado por el ár.and. ḥáḏ̣ < ár.cl. ḥaḏ̣ «porción, parte».136

haza «porción de labrantío»: prob. < ár.and. *ḥáṣṣa, var. fonética de ḥíṣṣa < ár.cl. ḥiṣṣah «porción».

hicso: corregir el eg. como >ḥk’w x’śwt< «reyes de países extranjeros».

icono: es dudoso que el fr. lo tomara del ruso икона (ikóna), ya que icône está más cerca del gr. ἐικών con el que los occidentales entraron en contacto mucho antes, por las Cruzadas. Por el contrario, ruso, antiguo eslavo, arameo īqūn(ā) y árabe ayqūnah continúan el gr.

idumeo: a través de lt. y gr. eclesiásticos, de los que toma el sufijo, < hb. ĕdōmī, patronímico del país de Edom.

imela: tecnicismo exclusivo de la fonética ár., que debe suprimirse por artificioso137 y nunca asimilado.

indio: < lt. Indi < gr. Ὶνδός< pahl. hindūg.

indostano: a través del pt. hindustani/o o del fr. indoustanique, atributivos hibridados con sufijación ár. o lt., formados sobre el np. hendustαn «país de los indios».

iraní: a través del fr., < np. irαn con sufijo orientalizante.

iraquí: a través de fr., < ár. ‘irāq con sufijo orientalizante.

ismaelita: atributivo del n.pr. Ismael, á través de lt. y gr. bíblicos, < hb. yišmā‘ēl, literalmente, «Dios escucha».

israelí e israelita: atributivos con sufijación orientalizante y greco-latina, respectivamente, de Israel, < hb. yiśrā‘ēl, literalmente, «él lucha con Dios».138

jabón: falta para el cs. una fase romand. *ŠABÓN.

jacobeo, jacobino, jacobita: son atributivos derivados del n.pr. Jacob, a través de lt. y gr. bíblicos < hb. ya‘qōb.

jadraque: prob. una corrupción del lt. subdĭācon, reflejado como >šuddiyāqun< en los documentos mozárabes de Toledo; cf. también el fr. sous-diacre.

jaén: del topónimo correspondiente, < ár.and. ǧayyán.

jafético: atributivo derivado con sufijación grecolatina del n.pr. Jafet, a través de lt. y gr. bíblicos, < hb. yā/efet, literalmente, «dilate (Dios su estirpe)».

jaguarzo: ár.and. y romand. reflejan el lt. sălīcastrum.

Jaimito: parece un trasunto del mítico personaje cómico llamado en ár. ǧuḥā,139 a través de pt. Joãozinho y ct. Jaumet.

jaloque: prob., no «quizás», pues la duda sólo estriba en si hay fase ct., y no préstamo directo del ár.and.

jamete: citar and. y romand. *šamít, atestiguado por xamed en el Poema de Mío Cid.

jaque 2: ha desaparecido la acepción «bolsa de alforja» de ediciones anteriores, y sólo queda «especie de peinado», su metonimia.

jarcha: es una castellanización irregular y poco recomendable, aunque ha invadido el lenguaje culto y semiculto, al tiempo que no es tipográficamente fácil corregir por coherencia la transcripción ár. como ḫarǧah.

jaro 3: es un masc. retroformado del fem. ár.and. zá‘ra, cuyo masc. es az‘ár < ár.cl. az‘ar «de pelo rojizo».140

jatibés: atributivo del topónimo Játiba, < ár.and. šáṭiba < lt. Saetăbis.

jauría: será una hibridación por sufijación rom. del vasco txakur «perro», con las habituales sonorización intervocalica de la oclusiva, y posterior caída de /g/ en dicha posición.

jea «tributo sobre importaciones de origen islámico»: como el suprimido ejea, < and. išší‘a < cl. šī‘ah «compañía, grupo», nombre que se dio a los de comerciantes que atravesaban así las fronteras para mayor seguridad.

Jehová (suprimido como n.pr.): a través del bl. eclesiástico, de una pronunciación convencional del tetragrama hb. >yhwh<, con la vocalización de ădōnay «mi Señor», para evitar el original yahweh, literalmente, «él existe», cuyo uso es considerado blasfemia en la religión judía.

jeme: supone una fase romand. *šém, como en jabón.

jemer: es mala adaptación del fr. khmer.141

jeremiada, jeremías y jeremiquear: son derivados del n.pr. Jeremías, a través del lt. bíblico Jērēmīās < hb. yirmǝyāh, literalmente, «Dios desata».

jerga 1 y jergón: < ár.and. šáriqa, prob. < bl. sarica, a través de una fase romand.

jerosolimitano: atributivo con sufijación lt., del topónimo Jerusalén, a través del lt. bíblico Jĕrŭsălem, < hb. yĕrūšālayim.

jeta 1 y 2: de ningún modo ár., cosa que ya niega Corominas, quien cree en una metonimia de seta «hongo», como la que da doble sentido a trufa.

jibia: se requiere el and. šíbya y una fase romand., como en jabón y jeme.

Job: n.pr. que personifica la paciencia, a través del lt. bíblico Jōb < hb. ’iyyōb.

jolín: esta interjección parece reproducir el ár.and. ḫú(ḏ) l+í, «toma de mi parte», a veces abreviada como h/jo < ár.and. ḫú.142

jordán y su atributivo jordano: derivan a través del lt. bíblico Iordānēs y gr. bíblico Ἰορδάνης, < aram. yōrdǝnā < hb. yardēn.

José y derivados: a través del lt. bíblico J/Iōsēph, < hb. yōsēf, literalmente «él aumenta».

Juan y derivados: a través del lt. bíblico Jō(h)annēs, < hb. yōḥānān, literalmente «Dios se compadeció».

judaico y Judas: a través del lt. Jūdăĭcus, variante de Jūdaeus, que ha dado el cs. judío, atributivos del n.pr. yǝhūdāh, transmitido por lt. bíblico Jūdās, hijo de Jacob, antepasado epónimo de su tribu y esta comunidad.

jungla: añadir < sns. jaṇgala.

kan: a través del fr. khan < tr. han.

kappa: el nombre de esta letra gr. < aram. kappā.

kazaj/ko: < a través del ruso казах (kazáḫ) < tr. dialectal kazak «hombre libre y errante». Se recomendaría una ortografía cazaco, más coherente con la tradición cs.

kibutz: < hb. qibbuc «agrupación».

kilim: < tr. kilim < np. gelim.

kipá: < hb. kippāh, lit. «palma; colina».

kirguiz: < ruso киргиз (kirgíz) < tr. kırgız, «errante por el desierto», según Vasmer ii:237. La grafía quirguiz es mejor castellanización, como en tayico y cazaco, por coherencia con otros casos similares y nuestra tradición ortográfica.

kuwaití: atributivo con sufijo orientalizante del topónimo Kuwayt, < kuwayt, dim. de kūt «puerto» en nár. de Iraq.

lacra: su primera documentación en La Pícara Justina a principios del xvii sugiere una metonimia morisca del ár.and. rákla < ár.cl. raklah «coz».

lambda: el nombre de esta letra gr. refleja el aram. lāmdā. < cn., e.g., hb. lāmēd.

laurente «oficial que saca la pasta de papel de las tinas»: < ár.and. *labrál/n, nombre de oficio de labrál «lebrillo»,143 < romand. *LABR+ÉL(O) < bl. *labrellum, dim. del lt. lābrum, étimo del cs. lebrillo.

lázaro: metonimia del mismo n.pr., a través del lt. bíblico Lazărus < hb. ēl‘āzār, lit. «Dios ayudó».

lechín: < romand. lečín, prob. < bl. *īlĭcĭnus, variante de īlĭcĕus «parecido a la encina».144

leme «barra del timón» es evolución semántica del ár. and. ḫídmi «cuchillo»,145 atributivo de ḫídma < ár.cl. ḫidmah «trabajo, servicio».

leñe: esta interjección podría ser quizás deformación eufemística del ár.and. allá‘na «¡maldición!».

levente: < tr. levent < np. lavand «mancebo apuesto; soldado voluntario o irregular».

libanés: atributivo del topónimo Líbano, < lt. Lĭbănus < hb. lǝbānōn.

lima II: este tecnicismo arquitectónico, con varias acepciones, comparte la etimología de arimez, q.v.

linyera: este argentinismo y su étimo it. lingera son var. de linjavera < ár.and. al+ǧa/ibáyra, voz hibridada con el sufijo instrumental rom. {+ÁYR(A)}, añadido al ár. ǧayb «bolsillo».146

loba, cerradura / llave de -: probablemente, una var. fonética de aldaba, q.v.147

loco: quitar «quizás».

loza: ande la -, para dar a entender bullicio y algazara, debe ser variante del más frecuente anda la osa, explicado en andar.

maca «daño ligero»: quizás < hb. makkāh «golpe, herida», tecnicismo rabínico, como otros usados ritualmente por las comunidades judías, aunque desde hacía dos milenios no habían hablado aquella lengua, hasta la fundación del moderno Israel.148

macabeo: atributivo, nombre de la conocida familia judía, a través del lt. bíblico Māchābæus < gr. bíblico Μακκαβαῖος < aram. maqqābā «mazo».

macolla: metonimia del ár.and. ma‘qúda < ár.cl. ma‘qūdah «atada, anudada».149

macramé: a través del fr. < ár.sir. mḫarmeh < ár.cl. muḫarramah «agujereada, calada».

madroño: < romand. MATRÓÑO < lt. arbŭt(r)us, con un reflejo del sufijo {+ōneus}, metanálisis y eliminación del artículo ár. y sustitucion bastante frecuente en ár. and. de /b/ por /m/,150 o sea, *ARBOTRÓÑO > *al+BOTRÓÑO > MATRÓÑO.

mafia: a través del sic. maffia: < ár. muḥālafah «alianza bajo juramento», étimo también de manfla «manceb(í)a», en este caso a través del ár.and. muḥálafa.

magarza «matricaria»: < ár.and. maqárča < romand. *MA(TRI)KÁLČA, < lt. matricālis (herba) con el sufijo despectivo {+ÉČA}, y frecuente caída de la sílaba pretónica.

magdalena: n.pr., a través del lt. bíblico Magdalēnē y gr. bíblico Μαγδαληνή, < aram. magdǝlā, o sea, el topónimo Magdala, literalmente, «la torre».

mago: añadir < antiguo persa maguš.

magrebí: < ár. maġribī «occidental», atributivo de maġrib, «poniente», dicho en particular de todo el Occidente islámico y, más concretamente, del reino de Marruecos.

maharajá: corregir sns. como mahārājá.

mahometano: a través del fr., atributivo con sufijación lt., del n.pr. ár.cl. muḥammad, que llevó el Profeta de los musulmanes, literalmente «alabadísimo».

mahona: a través del it., < ár.eg. mā‘ūna o su versión tr. mavna, metonimia del nár. mā‘ūn «herramienta».

majzén: completar «del mismo étimo ár.cl. que almacén, q.v.», y corregir acento, que debe ser paroxítono.

malaquita: fr. < gr. μολοχίτης.

malecón: prob. voz hibridada con sufijo aum. rom., formada sobre el ár.and. marqá < ár.cl. marqà «escala», de la raíz {rqy}, de donde también atracar, q.v.

mandarín: a través del pt., < hindi mantrī y otras lenguas de la India, < sns. mantrin «sabio; brujo; ministro».

mandil: < ár.and. mandíl < ár.cl. ma/indīl < sr. mandīlā < bg. μανδήλη < lt. mantē/īle.

mangana: por obvias razones semánticas, no del lt. mangănum, etc., sino derivado con sufijación rom. de manga < lt. mănĭca.

maniquí: a través del fr. < neer. mannekijn.

manzana 2 «bloque de edificios»: no parece ser una improbable metonimia de dicha fruta, sino un préstamo que venía pasando desapercibido, tras su apariencia rom., del ár.and. manzála < ár.cl. manzilah «establecimiento».

maña: sin «quizá», < bl. manĭa, atestiguado por el ár.and. mánna en IQ 107/3/2.

maño «aragonés; amigo mío»: este aragonesismo, retroformado del fem. maña, es un préstamo tardío del s. xvii, en relación con el comercio en las escalas de Levante y las costumbres de los marineros, < nár.sir. manyak «persona promiscua», entendido como «prostituta/o (de puerto)»;151 con considerable evolución semántica.

marabú y marabuto «santón musulmán»: a través del fr., < nár. marbūṭ “guerrero suicida”, en mr. “enamorado”, cuya combinación semántica, en el léxico y mentalidad de los sufíes, pasó a designar al ermitaño musulmán, enamorado místico y combatiente de los enemigos del islam y de las inclinaciones mundanas, como sinónimo del ár.cl. murābiṭ “acampado en la frontera; asceta soldado; almorávid”.

maratí: < hindi marāṭhā < sns. mahārāṣṭrī “gran reino”.

marcasita: a través del bl. científico, < nár. marqašīṭ/ṯā < sr. marqǝšītā < acad. marḫa/ušu(m) < sumerio mar-ḫu-ša, pero esta voz parece haber recibido una etimología popular tomada de la raíz aram. {b/mrq} «brillar» y el adjectivo fem. qǝšītā152 «dura».

marchito: evítese el uso de «mozárabe» como glotónimo.

márcola «hocino para desmarojar olivos»: este andalucismo prob. refleja el ár.and. *márkal(a), variante morfológica de mirkíl «espadilla para cáñamo», de la raíz ár.cl. {rkl} «patear».

María: n.pr., a través del lt. bíblico Măria < hb. miryām, prob. una abreviación hipocorística del eg. >mrjj+mn< «amada de Amón».153

marrar «fallar»: prob., < ár.and. márr < ár.cl. marra «pasar; alejarse», de donde también marro «juego de barras y marrón».154

Marta 1: n.pr., a través del lt. bíblico Martha y gr.bíblico Μάρθα < aram. mārtā “señora”.

martagón 1 «planta»: a través del fr. martagon, < tr. martağan «especie de turbante», por una metonimia.

mascota: a través del fr. mascotte, cuyo probable origen provenzal sugiere una continuación del nár. masḫūṭ «petrificado, metamorfoseado (por maldición divina)», a causa de la aversión islámica a las imágenes y objetos sacralizados.155

matalote = matalón «rocín»: < ár.and. mabṭúl «lisiado», con metanálisis y sustitución de sufijo, así como contaminación fonética con matar, a causa de las mataduras.

matar: Corominas ya demostró la falsedad del étimo lt. mactāre, y la pertinencia de mattus «embrutecido».

mate 2: el nár. aššāh māt «el rey ha muerto» es etimología popular del np. šαh e mαt «rey exhausto o perplejo».

matraz: tecnicismo de alquimistas, prob. transmitido universalmente por las traducciones bl., a través del nár. maṭar(ah) < gr. μετρητής.156

matrero: v. mohatra.

matul “paquete de hojas de tabaco”: < ár.and. maftúl < ár.cl. maftūl “retorcido”; cf. matula.

matusalén: a través del lt. bíblico Mathusala < hb. mĕtušāleḥ, forma pausal de mĕtušelāḥ, literalmente “el hombre de la javalina”.

mauro: v. moro.

mazamorra y mazapán: quitar “quizás”.

mazdeísmo: corregir el avéstico como Ahura Māzda.

mazurca: corregir el polaco en mazurek y añadir: “prob. a través del ruso мазурка (mazúrka).”

médano: añadir al ár.cl. su derivación del np. may dαn “sitio de vino”.157

médico = medo: a travérs del lt. Mēd(ĭc)us y gr. Μήδ(ε)ιος = Μηδικός, atributivos del antiguo persa mâda, nombre del país, Media.

mejunje: añadir al ár.cl. su derivación del cp. moučc/k “mezclar”.

melena “almohadilla que se coloca bajo el yugo a los bueyes” y, por evolución semántica,“cabellera, crin, etc.”: muy prob. < ár.and. *mu/alayyína < ár.cl. mulayyinah “amortiguadora”.158

menchevique: no ha sufrido influencia fonética alguna de su homólogo bolchevique.

menfita: tecnicismo mineralógico y “natural de Menfis”, < gr. Μεμφίτης (λίθος,) «(piedra) de Memphis», resultado del eg. >mn+nfr<,159 prob. corrompido a través del sr. >lytws mhpyṭws<.

mengano: quitar “quizás”.

mequetrefe: < ár.and. muḫaṭríf < ár.cl. muḫ/ġaṭrif “arrogante”; cf. alcatraz et almocatracía.

meriní: < marīnī, atributivo, con sufijo orientalizante, de la dinastía norteafricana fundada por ‘Abdulḥaqq en el s. xiii.160 Origen también prob. de merino, nombre de una raza ovina norteafricana, importada a la Península Ibérica.

mezquita: < ár. masǧid, a través de una variante *masgidah, propia de los yemeníes de los primeros tiempos de la dominación islámica, de donde el br. tamzgida, enseguida deturpada maliciosamente por los cristianos mozárabes como *musqíṭa “la que hace caer (en el error)”, lo que explica las formas del fr. y otras lenguas europeas; cf. chiquero.161

mich(in)o = mis/zo “nombre hipocorístico del gato”: v. gatomuso.

miramamolín “título de los califas, sobre todo almohades”:162 < ár.and. amír al+muminín < ár.cl. amīru’l+mu’minīn, literalmente “príncipe de los creyentes”.

mirra: < lt. murr(h)a = myrrha < gr. μύρρα < acad. murru, prob. a través del cn., cf. ugar.>mr< y hb. mōr.

mis(it)o: v. gatomuso.

místico “especie de navío con puente”: prob., a través del it. mìstico, que se ha derivado del nár. musaṭṭaḥ “(barco) plano”, pese a dificultades fonéticas, sobre todo la alteración de las vocales; cf. caramuzal. Fue voz característica del Mediterráneo oriental, que circuló en bg. y tr., por lo que pudo contaminarse con el eslavo hablado en algunas zonas ribereñas del Adriático, p.e., el serbocroata môst “puente”.163

moaré: a través del fr. moiré/e, < nár. muḫayyar “elegido”, epíteto de este tejido.

moaxaja “poema estrófico ár. o hb. con estribillos en ár.and. o, más rara vez, en romand.”: es un tecnicismo filológico no asimilado, transcrito de forma anticuada y poco recomendable, metonimia del ár. muwaššaḥ, literalmente “collar de perlas o gemas geométricamente dispuestas según sus colores”; cf. taujel.

mocho “descornado” y mochuelo “ave conocida”, parecen derivados del vasco motz, del primer significado, por metonimia en el segundo caso; cf. ár.and. máwč “mochuelo” y méchual164 < romand. *močwél “muchacho, rapaz”.

modorro: prob. < ár.and. mudáwwar, “hecho girar”,165 cuyo final ha sido metanalizado con el sufijo rom. despectivo {+orro}.

modrego: < ár.and. muḥaṭriq, influído por el sufijo atributivo rom. {+áyk}.166

mo(n)gol: a través de una lengua europea, prob. fr., < tr. moğol, < mongol moŋgo/ul.

moh/jarra: prob., no “quizás”.

mohúr: a través del fr. o ing., < hindi muhar < np. mohr “sello”.167

moisés “especie de cuna” y n.pr., del que es metonimia: a través del lt. bíblico Mōsēs < hb. mōšeh < eg. >mšw< “cuchillo, puñal”,168 mote que recibió sin duda por la violencia de su temperamento, descrita repetidamente en la Biblia.

mojama: v. almojama.

mo(ji)gato “hipócrita”: es una variante fonética y sintáctica de gatomuso, q.v.

monzón: precisar nár. mawsam.

morcilla y morcón: son evoluciones semánticas de voces hibridadas con sufijos rom. dim. y aum., del romand. *mawraq+EŚ+ÉLLA y *mawraq+ÓN,169 formadas sobre el ár.and. mawráq “entrañas añadidas a las salchichas”, palabra de origen prerromano.

moro: < latin maurus, voz aislada, prob. aprendida de los cartagineses, sus predecesores en contactos con el pueblo bereber, al que habrían llamado en su dialecto púnico del fen. >m‘rby< “occidental”, origen del término lt. con lenición de /b/ y una simple metátesis.

morondanga “cosa insignificante”: parece voz hibridada con algún sufijo rom. y contaminada con otras palabras semánticamente próximas, formada sobre el ár.and. burúda “frialdad, disgusto”; cf. burundanga.

morrocotudo “formidable”: prob. derivado de mor(r)ocota, “moneda de oro muy valiosa”, que podría reflejar el ár.and muraqqáṭa < ár.cl. muraqqaṭah “moteada”.170

moscado y moscatel: < bl. muscatus, voz hibridada con sufijación rom., añadida al étimo de almizcle, q.v.

moscovita: a través del it., con sufijación grecolatina, del antiguo nombre Moscovia de Moscú, < ruso Mосква (móskva).

mozárabe: la acepción 6, “lengua romance, etc.” fue resultado de una concepción esencialista de la historia de España, ya que sólo los cristianos de la taifa toledana recibieron dicho calificativo, mientras que el rom. de Alandalús era patrimonio común de toda la población, cristianos, musulmanes, judíos, etc. Podría conservarse sólo como nombre de toda la comunidad cristiana hispánica bajo dominio islámico, por su uso generalizado y oportunidad etimológica, pues todos estaban lingüísticamente arabizados, pero merecería una advertencia por su inexactitud y sesgo ideológico.

murciano: patronímico del topónimo Murcia, población promovida a capital casi ex nihilo y en sustitución de la revoltosa Iyyuh, por orden del emir omeya ‘Abdarraḥmān II, según noticia de Almuqtabis ii-1,171 < ár.and. mursíyya “bien asentada”, siguiendo la tradición ár. de dar este tipo de calificativos positivos a ciudades fundadas o refundadas tras la conquista islámica o el triunfo de una dinastía.

musaraña «oclusión parcial de la visión»: es el resultado final, fonéticamente contaminado por el zoónimo conocido, de ciertos tecnicismos médicos medievales, procedentes de las traducciones científicas del ár.,172 < nár. al+mūršāraǧ < np. murče rag, literalmente, «fila de hormigas».

nabla: refleja el lt. nabla y gr. νάβλα(ς), < aram. *nablā < eg. >nfr<, mientras que la var. moderna cs. nebel «arpa de los hebreos» es un cultismo y préstamo moderno del hb. ne/ēbel.173

nafra «herida, llaga»: este aragonesismo, tomado del ct., refleja el ár.and. náḥra < ár.cl. naḥrah «degollación».

naipe: los juegos de cartas fueron prob. un invento de los judíos políglotas de Perpiñán,174 en muy estrecha relación con sus correligionarios de Alandalús, para celebrar Purim, por lo que aquella voz podría reflejar el ár.and. la’íb < ár.cl. la‘ib “juego”, o bien el ár.cl. ma‘īb “objeto de censura”, sinónimo de munkar, calificativo usual del juego y el consumo de vino entre los musulmanes.

naja: corregir sns. como nāgá.

nana: el nombre de las nanas y, en particular, su frase inicial nana nanita, podrían reflejar una canción de las ayas moriscas, < ár.and. nám, nám, nám ínta “duerme, duerme, duérmete tú”),

nansú: a través del ing. nainsook o el fr. nansouk, < hindi nainsuḫ “placer de los ojos”.

nazareo: a través del lt. bíblico Nasiraeus < hb. nāzīr, a menudo confundido semánticamente con nazareno < lt. bíblico Nazărēnus, atributivo del topónimo Nazărēth, < hb. y aram. nāṣrat.

nazarita = nazarí: atributivo de la última dinastía islámica granadina, con sufijación grecolatina u orientalizante < ár.cl. (banū) naṣr, utilizado por los historiadores contemporáneos.

negus «soberano o emperador de Etiopía»: a través del fr. nég(o)us, cuya grafía imitada ha generado una acentuación incorrecta, que debiera cambiarse a negús, < et. nǝguś «rey», abreviación del título entero nǝguśä nägäśt «rey de reyes».175

nepalés = nepalí: atributivos con sufijación rom. y orientalizante, respectivamente, del topónimo Nepal, < hindi y sns. nepāl y nepālī, topónimo y patronímico, a través del fr. o ing.

ninivita: atributivo con sufijo gr., formado a través del lt. y gr. bíblicos del topónimo Ninive, < hb. ninwēh < acad. ninua.

nitro: comparte el étimo de natrón, q.v.

nizam «soberano de Hayderabad antiguamente»: añadir al urdu, su origen np., y luego ár. de idéntica grafía, salvo que se prefiera para el ár. niḏ̣ām, en lugar de niẓām, ortográficamente válido para el np., donde dicha consonante es mera sibilante sonora, y ya no se velariza.

Noé: a través del lt. y gr. bíblico Nōa < Νώε < hb. nōaḥ, literalmente, “agradable”.

ñora: el topónimo que le da nombre comparte el étimo de noria, q.v.

odalisca: a través del fr. odalisque, < tr. odalık, literalmente «apta para el dormitorio».

ojalá: < ár.and. law šá+lláh, «si Dios quiere», pero es corrupción de la más antigua frase ár.cl. lā awḥaša(hu)+’llāh «¡que Dios no lo aflija!».176

ola: prob. < ár.and. háwla «torbellino» < nár. hawl «tempestad».177

olé: quizás < ár.and. wa+l+’iléh, forma original178 del más común wa+l+láh < ár.cl. wa+l+lāh(i) «¡por Dios!».

omaní: atributivo con sufijación orientalizante del topónimo Omán, < ár. ‘Umān.

onanismo: derivado con sufijación grecolatina del n.pr. bíblico Onán, < hb. ōnān.

orcaneta: el fr. orcanette deriva de alcana, q.v.

orí: en el juego del escondite, aviso para comenzar a buscar»: < ár.and. awrí+h < ár. cl. ari+h «muéstralo».179

osmanlí: < tr. osmanlı, a través del ing., sinónimo de otomano, q.v., con pronunciación y sufijación tr.

ostrogodo: < lt. austri gŏthi, a través del bl.

otomano: a través del fr. ottoman o del it. ottomano, hibridaciones con sufijación rom., del ár. ‘uṯmānī, atributivo del n.pr. ‘uṯmān, del fundador de esta dinastía. De donde también otomana, préstamo del fr. ottomane, alusivo al origen oriental de esta clase de asiento.

pachá: a través del fr., < tr. paşa, prob. un iranismo, p.e., < np. *pαd e šαh «protector o apoyo del rey».180

pacharán: el vasco pattar es errata por patar, < «licor fuerte» y uno de los nombres de esta fruta, baxaran, parece contaminado luego por patx «aguardiente (de manzana)».

pagoda: a través del pt. pagode, < dravídico pagôdi, epíteto de la diosa Kali, < sns. bhagavatī «diosa».

pahlaví: debe suplir a pelvi, mala adaptación del ya fallido fr. pehlvi, como nombre del persa medio, < np. pahlavi < pahl. pahlavīg «parto».

paja 2 «masturbación», pajear y pajillero: estos vulgarismos constituyen un morisquismo en algún caso hibridado con sufijos rom., formado sobre el ár.and. paššáš «halagar», < lt. pascĕre «calmar».181

palestino: < lt. Palaestīnus, atributivo del gr. Παλαιστίνη < aram. pǝlasṭīnī «Palestina», < hb. pǝlištīm «filisteos».

pantorr(ill)a: prob., < ár. baṭṭatu+’l+riǧl «molledo de la pierna», contaminado fonéticamente por el romand. PÁTA y expresiones como «vientre de la pierna», traducidas en nár. como *baṭn al+riǧl.

papa: < lt. pāpā(s) < gr. πάππας < cp. p+abba < aram, abbā, literalmente, «el padre». De donde también papaz, nombre de los sacerdotes cristianos en África del Norte.

paquistaní: a través del ing. pakistani, atributivo con sufijación orientalizante del neologismo geográfico Paquistán, < np. pakestαn «país puro», acuñado por los fundadores de este estado para subrayar su carácter islámico.

papagayo: prob. a través del it. pappagallo y por el comercio mediterráneo, < ár. babbaġā < np. bapġα.

parchís: a travérs del ing. Parcheesi, < hindi pǝččīsī, atributivo de paččīs < sns. pañča vimśáti «veinticinco».

parto 2: a través del lt. Parthus y gr. Πάρθος < antiguo persa *parṯama «aristócratas».

patatín patatán: prob. un morisquismo, imitando una murmuración sobre alcahuetería, < ár.and. bá‘at attín … bá‘at aṯṯadyán «ella ha vendido vulvas … ha vendido tetas», o aṯṯáni «lo otro».182

peri «hada»: a través del fr. péri, < np. pari < pahl. parīk «bruja».

picha y pijo: estos vulgarismos de documentación muy reciente son prob. parte de la jerga de mudéjares o moriscos, < ár.and. píšš(a), de origen rom. onomatopéyico, por imitación del sonido de la micción.183

pilaf: a través del fr., < tr. pilav < np. palαv.

pizpireta: voz hibridada con sufijación rom., formada sobre el ár.and. bizbíz = pizpíz «agachadiza», derivado del ár.cl. baṣbaṣa «mover la cola».

polvo: en la acepción vulgar de «coito», prob. refleja la jerga de los moriscos, de la expresión ár.and. rabáḥ ḥírr / búlb, literalmente, «ganarse una vulva».

potra «hernia: prob. < ár.and. údra < ár.cl. udrah, a través de la frase *(a)bú+údra «herniado».

púnico: < lt. Pūnĭcus < gr. Φοινικήϊος, prob. contaminado por la pronunciación oclusiva cartaginesa de la primera consonante.

querub(e) = querubín: a través del lt. bíblico chĕrŭbim/n, < hb. kǝrūb(īm).

¡ra, ra, ra! «grito de ánimo y aplauso en los deportes»: prob. < ár.and. «¡mira!», como en otros casos de tecnicismos de juegos de origen and. u oriental.

rabal: v. arrabal.

racha: prob. < ár. raǧǧah «sacudida».184

rafa «refuerzo de una pared; brazal para sacar agua de la acequia»: parece tratarse del ár.and. ráff < ár.cl. raff «plancha, balda»; cf. rafe 1.

ráfaga: quizás, < ár.and. rí/áfqa < ár.cl. ra/ifqa “compañía”.

rafez: v. rahez.

raki «aguardiente de los Balcanes y Turquía»: neologismo, tomado a través del fr. raki < tr. rakı < nár.‘araq, literalmente, «sudor; exudación; producto destilado».

ralea “clase, especie; presa preferida de las aves rapaces”, < ár.and. raḥlíyya, fem. de raḥlí, atributivo de ráḥl < ár.cl. raḥl “majada, asentamiento provisional”, lo que engendró metonimias como el val. rafalí “carne de inferior calidad” y mur. carne – “carroña», porque la carne de dicha procedencia no tenía la garantía de los mercados controlados de las poblaciones mayores.185

rasí: lo habitual entre los hebraístas que usan este término es la grafía rashi, acrónimo efectivamente del nombre del rabino Šǝlōmō Yiṣḥāqī.

rasmia «tesón, empuje»: este aragonesismo parece una evolución semántica del ár.and. rázma «mordedura», < ár.cl. razmah «crujido de dientes»,186

rastafari: corregir la transcripción del amh. como ras ṭäfari, n.pr., literalmente «gobernador que proporciona techo».

rata: en la acepción de germanía «bolsillo» es una var. fonética de rauta, q.v.

ratafía: el nombre de este licor de frutas187 parece derivar del postre llamado en ár. rafīs(ah), cuya variedad norteafricana es llamada en nár. rafīs al+barbar «r. de los bereberes», y en br. tarfist188 que, con una metátesis *ratafi(d/z)a, etc.

rebaño: voz hibridada con un sufijo atributivo rom., formada sobre el ár.and. ríbḥ < ár.cl. ribḥ «ganancia», semi-traducción y calco del ár.and. ġanám < ár.cl. ġanam «ovinos».189

recod/tín recod/tán «cantinela de un juego infantil, en que los niños, acostados en el regazo de una aya, deben adivinar cuántas veces se les ha tocado la espalda»: quizás < ár.and. raqidín hum ráqid ánt «ellos están acostados; tú estás acostado».190

redaño: metonimia del ár. ridā’ «túnica».191

regaifa: < ár.and. raġáyf < ár.cl. raġā’if, pl. del ár.and. raġífa < ár.cl. raġīfah «pan alargado».

regañar:192 a través del romand. *REÑEK+ÁR, supuesto por el ár.and. raynáq = ranyáq, < lt. nĕgo «negar, rehusar», con el prefijo iterativo rom. {re+}.

reja: merece mención la hipótesis de Coromines sobre una contaminación del lt. (porta) rēgĭa con el nár. rīšah que ha añadido a la acepción clásica de«pluma» las de «radio de una rueda» y otros objetos metálicos alargados.193

retahíla «serie, tirada larga»: es prob. una metátesis del ár. tarfīlah «acción de arrastrar la cola de una vestidura».194

rial: a través del nár. riyāl, < pt. real «real», más probable que su homófono cs. por razones históricas, como la temprana y sólida presencia portuguesa en el Índico.

ribete: prob. < ár.and. ribáṭ < ár.cl. ribāṭ «galón; cinta», con metanálisis de un sufijo dim. que sugiere la propagación de esta voz desde el ct. rib/vet.195

riesgo: metonimia del ár. rizq «mantenimiento vital (otorgado por la gracia de Dios)» < pahl. rōzig «provisión diaria».196

rifeño: es voz hibridada con sufijación rom., atributivo del mr. ǝr+rīf «el Rif», < ár.cl. rīf «región costera»; cf. arrife.

rija 1 «fístula lagrimal»: a través de las traducciones bl. de tratados ár. como el de Ibn Wāfid,197 < nár. rīšah < np. riše «herida».

rincón: < ár.and. *rakkún198 < rukán < ár.cl. rukn.

ro (interjección para arrullar a un niño) y rorro «bebé»: parecen reflejar una voz onomatopéyica usada por ayas moriscas, < ár.and. rúrru «bebé».199

robda «grupo de jinetes que, en turno de guardia, dan vueltas a una posición»: es var. fonética de ronda, prob. < lt. rŏto «dar vueltas», con /n/ repercusiva.200

rublo: corregir ruso como рубль (rubl’) y рубить (rubít’).

rupia: suprimir rūpaka.

ruso: este gentilicio, transmitido a Occidente a través del bl. Rusios, < antiguo ruso русь (rus’), designaba en principio a los invasores normandos de Rusia.201

sabeo: a través del lt. Săbaeus y gr. Σάβαῖος, < sar. >sb’yn<, origen también del ár. saba’ī.202

saco: a través del lt. saccus y gr. σάκκος, < eg. >ś3q<.203

sacre: la hipótesis lt. < săcĕr es apoyada por la ausencia de grafías antiguas con >ç<, pero es semánticamente débil, pese a la cita de Virgilio en Corominas, mientras el étimo ár. ṣaqr está sólidamente fundado, lo que puede sugerir un antiguo préstamo persa, puesto que la cetrería árabe, y luego europea, parece tener tal origen, cf. np. čαkar «sirviente». Posteriormente, por metonimia, esta voz ha significado «hombre de armas» en fr., y «saqueador; especie de cañon» por doquier.

saetía «especie de navío»: es cuestionable si deriva por metonimia del lt. săgitta «saeta», o más simplemente de una contaminación por dicha voz del nár. šaṭṭiyyah = šayṭiyyah, atributivo del ár.cl. šaṭṭ «orilla».204

salamanquesa: más bien que una confusión con salamandra, batracio bastante diferente, podría tratarse de uno de los nombres eufemísticos de aquel útil reptil,205 como el and. salamanquía, resultado del ár.and. *sálma naqíyya “sana y limpia”, enseguida contaminado con el patronímico de Salamanca.

salomón «hombre sapientísimo»: a través del lt. bíblico, del n.pr. hb. šǝlōmōh «Salomón», literalmente, «su paz».

samaritano: a través del lt. bíblico Sămărītānus y gr. bíblico Σαμαρεῖτις, < aram. šamrāytā, atributivo de Samaria, región de Palestina.

samoyedo: < ruso самоед (samoyéd), literalmente, «caníbal, que come a sus semejantes», rechazado en Vasmer iii:554, prob. por «corrección política», pero confirmado por el sinónimo usual людоед (l’udoyéd), «que come gente».

samuel: del correspondiente n.pr. a través del lt. bíblico Sămŭēl, < hb. Šǝmu’ēl, literalmente, «su nombre es Dios».

sándalo: < ár.and. ṣándal < nár. ṣandal < pahl. čandal < sns. čandana; pero parece que el cs. antiguo azándar haya sido reformado por el bl. científico sandalum < gr. σάνταλον, del mismo origen oriental.

sanjuanada, sanjuanero, etc.: v. Juan.

sanlucareño y sanluqueño: atributivos del topónimo Sanlúcar, < ár.and. šalúqa, que parece compartir el étimo de jaloque, q.v.

sanmiguelada: derivado con sufijación rom. del n.pr. San Miguel, a través del lt.bíblico Michăēl, < gr. Μιχαήλ< hb. mīkā’ēl, literalmente «¿quién es como Dios ?».

sansón: el n.pr., a través del lt.bíblico Samsōn, < hb. šimšōn.

santiago: v. étimo del correspondiente n.pr. en jacobeo.

sarabaita: el lt. refleja el sr. šāre bǝbayt «suelto en casa», alusivo a la condición de estos monjes.

sarasa: «hombre afeminado», coloquialismo cs., y zarazas «veneno para animales»: a través de varias metonimias,206 parecen reflejar el ár.and. *ṣári‘ al+sá‘a < ár.cl. ṣāri‘u+’l+sā‘ah «(luchador) que derriba (a su adversario) enseguida».

satán = satanás: a través del lt. bíblico Sătăn(ās) < hb. śāṭān, literalmente, «enemigo».

satén:207 < ár.and. zaytuní < nár. zaytūnī, atributivo de zaytūn, adaptación del nombre de la ciudad china de Tsö-Thung.

saudí = saudita: atributivos con sufijación orientalizante y grecolatina, respectivamente, del nombre del fundador de este estado en la Península Arábiga, ‘Abdul‘azīz Ibn Sa‘ūd.

selyúcida: a travérs del fr. seldjoukide, con sufijación gr., < ár. salǧūqī o tr. selçuklu, atributivo del nombre del fundador de esta dinastía.

semita = semítico: atributivo con sufijación gr., a la que puede añadirse la lt., del lt. bíblico Sēm < hb. šēm, literalmente «nombre», del hijo de Noé, según la Biblia.

serafín 1: a través del lt. bíblico sĕrāphim, < hb. śǝrāfīm.

serendipia: el topónimo ing. Serendip, antiguo nombre de Ceilán, refleja el ár. sarandīb < hindi śaraṇ dvip < sns. śaraṇá dvīpa «isla de protección».

serrallo: a través del it. serraglio, < tr. saray < np. sarαy < pahl. srāy «palacio».

sésamo: a través del lt. sēsămum < gr. σήσαμον, < aram., cf. rb. šumšum y cp. semsēm, < acad. šam(aš)šammū, contracción de šaman šammi, literalmente, «aceite vegetal».

sevillano: atributivo de Sevilla, < lt. Hispălis a través del ár.and. išbílya.

siclo: a través del lt. siclus, < hb. šeqel «(unidad de) peso».

sidra: a través del lt. sīcĕra < gr. σίκερα, < eg. >ṯkr<.208

sij: < hindi sikh «discípulo», que nunca debió transcribirse con >j<,209 no derivado, pero sí emparentado con sns. śišya «aprender».

simonía: a través del lt. y gr. bíblicos Sĭmōn y Σίμων, atributivo del n.pr. hb. šim‘ōn, según el Nuevo Testamento.

sinabafa: prob. a través del pt. sinabafo/a < np. simbaft, literalmente, «tejido de plata».

sinapismo: aquí y en jenabe se debe señalar el origen eg., >snwpt<, del gr.

sionismo: fr., al., etc. son voces hibridadas con sufijación gr., a través del lt. Sĭōn, transcripción del topónimo hb. ṣiyyōn, nombre de una colina de Jerusalén, tomada como su símbolo.

siríaco: a través del lt. Sy̆rĭăcus, atributivo hibridado con sufijación lt., formado sobre el topónimo Sy̆rĭa < gr. Συρία, < aram. sūryā. De donde también sir(i)o = siriano.210

soda: v. sosa.

sófora: prob. no «quizás».

somalí: a través del fr., con sufijación orientalizante, < ár. ṣūmālī, atributivo del nombre del país, Somalia, de origen cuchítico.

sosa: a través del ct., < ár. sawdā’, literalmente «negra», cuyo dim. suwaydā’ es el nombre habitual, reflejado por el nombre bl. científico de la variedad Suaeda fruticosa. Lo que implica que el ár.and. tuvo la variante *sáwda, de donde también el cs. zagua (Salsola verticillata / longifolia). Por otra arte, el it. soda, ha sido reintroducido por doquier como nombre del agua gaseosa.

suajili: a través del ing. swahili< ár. sawāḥilī. La transcripción con >j< es inexacta y errónea, pues la tradición cs. es la >h< en casos similares, incluso modernos, p.e., Alhambra, sahariano, Haifa, Hamás, etc.

sultán: < ár.and. sulṭán < ár.clas. sulṭān, pero las formas con /t/ parecen tomadas a través del it.

sumerio: a través del fr. sumérien, voz hibridada con sufijación atributiva rom., formada sobre el acad. šumeru(m), nombre de Sumeria, región meridional de Mesopotamia.

sunna: tecnicismo moderno211 como nombre de la ley tradicional islámica, < ár.cl. sunnah, de origen eg, cf. cp. sōnt «costumbre».

tabal: v. atabal.

tabí «antigua tela de seda»: este tecnicismo del cs. antiguo y ct., compartido por el it. antiguo tabi, bl. attabi, bl.sic. actabi, pt. (a)tabi y fr. tabis, refleja el nár. ‘attābī, atributivo del barrio de Bagdad llamado ‘attābiyyah, donde se fabricaba, siendo después imitado en las fábricas andalusíes.212

tabor «batallón de infantería regular nativa»: este tecnicismo militar cs. moderno, introducido durante el protectorado español en Marruecos, puede ser directo o tomado a través del fr. de la misma forma, < mr. ṭābōṛ < nár. ṭābūr < tr. tabur.

tacaño: el largo artículo de Corominas prueba la falsedad del supuesto étimo it., aunque tampoco se sostiene el étimo hb. que él proponía. Desde 1999 venimos indicando que la rica representación en los distintos rom. hispánicos de esta voz, compartida por el gl. y, con escasa diferencia fonética y semántica por el pt. tacanho y ct. tacany, sugiere una derivación del ár. and. taqannú‘ < ár.cl. taqannu‘ «acción de envolverse en velo»,213 tal vez a través de formas como cs. tacañón y ct. tacanyó, que habrían sido metanalizadas como portadoras de un sufijo aum., luego suprimido.

tacho «calderón»: este dialectalismo cs., usado en varias regiones y compartido con el pt.,214 refleja indudablemente, como taza, el ár.and. ṭást < ár.cl. ṭast < pahl. tašt.

tafetán: tomado a través del it. taffetà, y luego ct., por vía mediterránea, de un reflejo nár. no documentado, aunque luego reintroducido desde lenguas europeas como taftā(h), del np. tαfte «tejido».

tahúlla «medida agraria»: < ár.and. taḥwíla «parcela» < nár. taḥwīl al+’arḍ «barbechar»; cf. la variante val. tafulla y el pt. tafulho «paño higiénico».

talante «humor, disposición; manera»: voz híbrida, documentada en cs., gl. y pt., con la var. arag. antigua talant, parece contaminada de la sufijación rom. de su sinónimo semblante, pero indudablemente derivada del ár.and. ṭál‘a < ár.cl. ṭal‘ah, de idéntico sentido.

talayot: este tecnicismo arqueológico de origen ct. es un aum. de atalaya, q.v.

talmúdico y talmudista: son sufijaciones rom. de Talmud: < hb. rb. talmūd «enseñanza».

tambor 1:215 < nár. ṭanbūr < aram. ṭanbūrā < gr. πανδοῦρα «especie de mandolina», con una evolución semántica técnica de instrumento de cuerda a percusión, aún ausente en el nav. damboria «tympanon» y vasco dambore.

tangerino: voz hibridada con sufijación atributiva rom., formada sobre el neo-ár. ṭanǧah, nombre br. de esta ciudad, ya reflejado por el lt. Tinge/i.

tantra: corregir sns. como tántra.

tapia: es voz hispánica prerromana que, a través del ár.and. ṭápya, se ha difundido en el Norte de África en su sentido conocido, y en Levante, Turquía y Etiopía, como «torre; fortificación; edificio oficial».

tarifeño «de Tarifa»: atributivo de esta ciudad, cuyo nombre ár. rememora a su conquistador br. Ṭarīf.

ta/erraja: sin duda, derivado de un nombre de instrumento no atestiguado nár. ṭarrāšah,216 formado sobre el np. tarαšidan «cortar».

tarro: es var. fonética de un arabismo sinónimo tagra, preservado en gl.y pt. < ár.and. ṭáqra < br. tagra(t) «vasija de barro».

tayico: < np. tαğek «ni árabe ni turco; persa, árabe criado en Irán», voz para la que Vasmer iv-10, s.v. тажик (tadžík), titubea entre dos étimos, el nombre de tribu ár. ṭayyi’ y el np. tαğik «esclavo automanumitido agricultor», más probable. La grafía con >k< no es aconsejable, como en kirguiz y kaz/jako.

tayín: este préstamo moderno del mr. ṭāğī/ēn, sospechosamente acentuado a la francesa, compartido con, si no derivado del ár.and. >ṭāǧan = ṭayǧan< «terrina de cerámica vidriada», registrado en varias fuentes, es un arameísmo, cf. rb. ṭīggānā y sr. ṭīg(ā)nā < gr. τάγενον = τήγανον / ἤγανον, prob. tomado del semítico, cf. ár. iǧǧānah, ug. >agn<, hb. aggān, ár. rab. y sr. aggānā «lebrillo» y acad. ag(g)annu «bandeja; fuente», todos prob. préstamos del eg. >ỉkn< «recipiente».217

tebaico: es atributivo gr. de la ciudad por ellos llamada Θῆβαι<, en eg. primeramente >w3ś.t (ḫnt.tj)< o, ya en el Imperio Nuevo, >nw.t<.

tejaroz «alero»: no es mero derivado de teja, sino combinación de dicha voz con aljaroz “sumidero” en pt., pero conservada en can. como algeroz = tejaroz «alero»: metonimia del ár. ǧarūz «glotón».

tereniabín «exudación melosa del arbusto Alhagi mannifera»: < nár. taranǧabīn, prob. aún < pahl. tarr angubēn, continuado por np. tar anga/obin, literalmente, «miel fresca».

terliz: el pt. teliz y la variante cs. telliz «gualdrapa» más bien parecen reflejar un itinerario a través del ár.and. tillís < ár.cl. < sr. tallīsā < lt. trĭlix «tejido de tres hilos».

tetuán = tetuaní «de Tetuán»: atributivo con sufijo orientalizante optativo del nombre de esta ciudad, < mr. tǝṭwān < br. tiṭṭawǝn «fuentes».

tiburón: prob. < tr. dik burun, literalmente, «morro tieso»,218 que habrían transmitido los galeotes cristianos de las galeras otomanas, a menudo amenazados con ser arrojados a sus fauces.

tifón: entre el pt. y el ár. ṭūfān es innecesario, por razones históricas, un intermediario urdu. La voz ár. es castiza, con el sentido original de «torbellino», pero se ha contaminado fonéticamente con el gr. τυφών, nombre del mítico monstruo, al que se atribuían tales fenómenos.

títere: en lugar de una onomatopeya, difícil de explicar por sinestesia, puede tratarse del ár.and. t(ir)íd tirí «quieres ver ?», frase utilizada por estos artistas para invitar a eventuales expectadores a sus veladas, llamadas «maravillas».219

tochibí: esta transcripción anticuada del tecnicismo histórico para el ár. tuǧībī, atributivo del nombre de una famosa estirpe de gobernantes musulmanes aragoneses, no es ya coherente con los sistemas del DLE.

trafalgar: a través del ing., esta tela de algodón recibió tal nombre en conmemoración de la famosa batalla naval, del topónimo ár.and. ṭárf al+aġarr, literalmente «cabo claro».

trancas y barrancas, a –: parece tratarse de la adaptación cs. de un giro ár.and. atrakkán bal+rámka «métete en un rincón con tu yegua», consejo dado al caballero acosado por varios enemigos simultáneamente, para poderse defender mejor. Es cuestionable si la expresión a traque barraque «en todo momento; sin motivo», es una evolución semántica de la anterior, o se trata de otra frase ár.and. de los arrieros mudéjares, atraqqá barrák+ha «sube (a la cuadra) y haz arrodillarse (a la cabalgadura recalcitrante)».

trefe «débil; falso; tísico»: parece tratarse del ár.and. iṭríf «carne que no se debe consumir» < hb. ṭǝrēfāh «carroña, no apta para el consumo de los judíos.220

tricotí: palabra ininteligible de una canción de corro,221 podría preservar el ár.and. tarí qúwwati «mira mi fuerza, es decir, mi inspiración poética».

troche: a – y moche: tal vez adaptado de un giro ár.and., que habrían utilizado los mudéjares o moriscos, tuǧíb ma waǧáb < ár.cl. fa+l+tuǧib mā waǧab «aunque ella imponga todas las condiciones (legales)», descripción de la disposición de quien quiere un divorcio a cualquier coste.222

tuarego: a través del fr. touareg, < ár. norteafricano ṭwārǝg «salteadores de caminos», pl. del participio agentivo del ár.cl. ṭaraqa «asaltar (de noche)». Es preferible esa grafía a tuareg.

turbante: el tr. tülbent refleja el np. do/ulband, prob. < dulu band «chal doblado». El mismo origen tiene tulipán, por una metonimia, a través del fr. antiguo tulipan.

tumbaga: a través del fr. tombac, it. tombacco o ing. tombac,223 < neo-ár. tunbāk < malayo tambāga < sns. tāmraka «cobre».

tulipán: v. turbante.

tungús: < ruso тунгуз/с (tungúz/s) < antiguo tr. toŋuz «cerdo, jabalí», cf. tr. domuz.224

ucraniano: atributivo con sufijación lt. del topónimo ruso Украина (ukraína), literalmente «marca, región fronteriza».

ugarítico: a través del fr., con sufijación gr., de >ugrt<, nombre de la ciudad de Ugarit en dicha lengua.

ulano: a través del fr. uhlan, al. Ulan y polaco ułan, < tr. oğlan «muchacho».

uniata: corregir ruso como уният (uniyát), que no significa «unido», sino es préstamo del polaco uniat, voz pseudo-lt., formada sobre el lt. ūnĭo.

uzbeco: a través del fr. Uzbek < ruso узбек (uzbék), < tr. chaghatay özbäk «honorable». No se recomienda la incoherente grafia uzbeko.

vampiro: el al. Vampir deriva del antiguo eslavo ǫpu/ır’, según Vasmer i:271.

varano: a través del fr. varan < bl. científico varanus, < ár. waral, prob. < eg.>wr< «ser grande (un animal)» y >rn< «pequeño», pues se le ha identificado a veces con las crías del cocodrilo.

veranda: a través del ing., < hindi v/baraṇḍa «cerca para separar los elefantes en justa».

vodka: debe ser siempre fem., como lo es su étimo ruso водка (vódka), literalmente «agüita», pues el masc. es mero galicismo.

wahabí: corregir ‘Abd al-Wahhāb, sin omitir el espíritu áspero ante la >A<.

ya: quizás no debiera omitirse su uso como marca de vocativo en cs. antiguo y can.:225 < ár.and. < ár.cl. .

yak: corregir el tibetano como gyak.

yakuto: a través de fr. Yakout < ruso якут (yakút), < tr. yaka «borde; rincón», con un sufijo pl. mongol, según Vasmer iv:553.

yugo(e)slavo: patronímico de Yugo(e)slavia, neologismo acuñado para denominar a esta federación balcánica eslava, constituida tras la 1.ª Guerra Mundial y actualmente disuelta, compuesto con el paneslavo yug «sur»; cf. ruso югославия (Yugosláviya) y v. Vasmer iv:526.

yute: a través del ing. = fr. jute, < hindi = sns. jáṭā.

zacatín: < ár.and. saqqaṭín, pl. de saqqáṭ < ár.cl. saqqāṭ “ropavejero”. Emparentado con el dialectalismo and. zacatón “juego de tabas”: voz hibridada con el suffijo aum. rom., añadido al ár.and. saqáṭ < ár.cl. saqaṭ “sobra, desperdicio”, de la misma raíz y familia semántica.

zafio: quitar quizás”.

zaida: el sinónimo grulla damisela apoya el étimo ár.and. sáyda < ár.cl. sayyidah “señora, dama”, que ya sugeríamos en la revisión de 1996:409 y n. 2.

zaina «bolsa de dinero»: su carácter de voz de germanías hace más probable una metonimia del ár.and. záy(yi)na < ár.cl. zayyinah «hermosa», o incluso un fem. de zaino, a causa del color del cuero, que el longobardo que le atribuye el DLE, pese a las dudas de Corominas.

zalamelé: corregir la transcripción del ár. en ‘alayk.

zambo: el significado alternativo «mestizo» del cs., y la forma zambro del gl. y pt. sugieren un masc. retroformado del fem. ár.and. sámra < ár.cl. samrā’ «morena».226

zambor(r)otudo: parece una voz hibridada con sufijación rom., basada en el ár.and. *zamrúk < zammár < ár.cl. zammār «flautista»,227 en cuyo final se ha metanalizado el sufijo peyorativo rom. {+Ó/ÚK}, sustituido luego por {+ÓTE} y rematado con {+ÚDO}.

zana «daño, perjuicio»: este dialectalismo salmantino podría reflejar el ár.and. ṣán‘a < ár.cl. ṣan‘ah «trabajo», pero también a veces, como el cl. ṣanī‘ y cs. faena «mala pasada».

zanca: es var. fonética y semántica del cs. chanc(l)a, < ár.and. čánka, de origen prerrom.228

zapato: < ár.and. s/ṣappáṭ < vasco zapatu ««pisar». No existe un tr. *zabata, pero sí el ruso обот (óbot) con parentesco eslavo, que se ha derivado del tártaro čabata «alpargata», sin ninguna relación con la voz hispánica, ár.and. y mr.

zar: corregir el ruso como царь (car’), añadiendo la marca de palatalización, voz derivada del lt. Caesăr, a través del antiguo eslavo цѣсарь (c’esar’) y gt. Káisar, según Vasmer iv:290-291.

zarabanda: a pesar de su escasa documentación medieval en los países del Occidente islámico, este tecnicismo musical deriva sin duda del np. sarband, literalmente «adorno o banda para la cabeza», por metonimia aplicada a los estribillos de la poesía estrófica,229 antes de adquirir su acepción musical.

zaragocí: < ár.and. saraquss/ṭí, atributivo de saraquss/ṭa, < lt. Caesărĕa Augusta, aplicado particularmente a una variedad de ciruelas.

zaragüelles:230 < ár.and. saráwil, pl. de sirwál(a) < ár.cl. sirwāl(ah) < aram. sarbāl(ā) = sarbēlā, de origen iranio, cf. pahl. šalwār, pero ya reflejado en forma más antigua por el gr. σαράβαρα.

zaratán III «cordelería»: dialectalismo de Segovia y Valladolid, parece una metátesis de una var. de atarazana, q.v., con evolución semántica.

zaraza «tela de algodón»: parece una variante fonética de zarzahán, q.v.231

zarazas: v. sarasa.

zascandil: es una metonimia del ár.and. *záǧ qandíl «candil de dos bocas.232

Z/Cegrí “apellido de cierta familia musulmana de Granada”: < ár.and. zikrí, abreviación del npr. ár. zakariyyā, versión islámica del hb. bíblico zǝkaryāh(ū) “Dios se acordó”, de donde Zacarías.

zéjel «poema estrófico dialectal»: tecnicismo literario que fue copiado literal y acríticamente de su grafía en P. de Alcalá, con una acentuación errónea, ya que la forma básica ár.and. es zaǧál, cuya transcripción normal sería en cs. cejel.

zeta 1 y 2: sus étimos gr. ζῆτα y θῆτα derivan, a través del aram., que añadió la vocal final como marca del estado absoluto, del nombre cn. de la segunda (cf. hb. ṭēt), que ha contaminado fonéticamente al primero (aram. y hb. zayin).

zigurat: tecnicismo arqueológico moderno, a través del fr. ziggurat, < acad. ziqqurratu(m).

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ABREVIATURAS

AC = Alonso del Castillo, según Corriente & Bouzineb 1994.

acad. = acadio.

al. = alemán.

amh. = amhárico.

ár. = árabe.

ár.and. = árabe andalusí.

ár.cl. = árabe clásico.

arag. = aragonés.

aram. = arameo.

ast. = asturiano.

aum. = aumentativo.

BCT = Abulḫayr, según Bustamante, Corriente & Tilmatine 2004-2010.

bg. = bajo griego.

bl. = bajo latín.

br. = bereber.

BRAE = Boletín de la Real Academia Española.

can. = canario.

cn. = cananeo.

cp. = copto.

cs. = castellano.

CSIC = Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

ct. = catalán.

DAX = Diccionario de la prosa castellana de Alfonso X, de Kasten & Nitti 2002.

dim. = diminutivo.

DE = Dozy & Engelmann 1869.

DLE = Diccionario de la lengua española, Real Academia Española, 2014.

DS = Dozy 1881.

eg. = egipcio.

EI2 = Encyclopédie de l’Islam, 2.ª ed.

ext. = extremeño.

fem. = femenino.

fen. = fenicio.

fr. = francés.

gl. = gallego.

ǦM = ‘Abdalwahhāb 1953.

gr. = griego.

gt. = gótico.

hb. = hebreo.

IA = Marugán 1994.

IH = Ibn Hišām.

IM = Ibn ‘Awwām, según Banqueri 1802.

ing. = inglés.

IQ = Ibn Quzmān, según Corriente 2013.

it. = italiano.

IW = Ibn Wāfid, según Álvarez de Morales 2006.

leo. = leonés.

lt. = latín.

masc. = masculino.

men. = menorquín.

ml. = maltés.

mall. : mallorquín.

mr. = marroquí.

ms. = manuscrito(s).

mur. = murciano.

nár. = neoárabe.

nav. = navarro.

neer. = neerlandés.

np. = neopersa.

pahl. = pahlaví.

PD = Corriente 1997b.

pl. = plural.

prob. = probablemente.

pt. = portugués.

rb. = rabínico.

RFE = Revista de Filología Española.

rom. = romance.

romand. = romandalusí.

sar. = sudarábigo epigráfico.

sg. = singular.

sic. = siciliano.

sir. = sirio.

sr. = siriaco.

tr. = turco.

ug. = ugarítico.

VA = Vocabulista in arabico, según Corriente 1989.

val. = valenciano.

var. = variante(s).

ZǦ = Azzaǧǧālī, según Ould Mohamed Baba 1999.


NOTAS

  1. Asunto estudiado, así como sus causas, en nuestra contribución “Las etimologías árabes en la obra de Joan Coromines”, en el libro homenaje L’obra de Joan Coromines, Sabadell, Fundació Caixa de Sabadell, 1999, 67-87.

  2. Corriente 1996a, pp. 55-118, 155-195 y 373-415.

  3. Diccionario de la lengua española, Real Academia Española, Madrid, 2014.

  4. En nuestra última obra extensa de esta naturaleza, Corriente 2008, pp. 585-601, presentamos una lista bastante exhaustiva de bibliografía utilizada, parcialmente ampliada en artículos posteriores, vgr., Corriente 2009:19-29, 2010a:51-72, 2010b:47-106, 2010c:158-167, 2011:365-389, 2012a:163-170, 2012b:211-217, 2013a:99-145, 2013b:69-184 y 2018a:169-180. Es inminente la aparición de un último repertorio general, Dictionnaire des emprunts à l’arabe dans les langues romaines (castillan, portugais et galicien, catalan, français, italien et les dialectes mineurs), con la colaboración de Christophe Pereira y Ángeles Vicente, en prensa en Berlín – Boston, De Gruyter,

  5. Aunque los nombres propios de países y personas puedan ser sistemáticamente excluídos de los diccionarios, no sería superfluo publicar un listado, al menos de los extranjeros castellanizados, para unificar los sistemas utilizados, y proporcionar una referencia a los medios de masas que, entre otros usuarios, a menudo la necesitan y no siempre la suplen satisfactorimente, como comentamos en las entradas jemer, sij, suajili, etc.

  6. Vgr., “mozárabe”, legado inaceptable de la particular ideología de F. Simonet, que no tuvo en cuenta que el rom. and. (para el que proponemos el acrónimo romandalusí, que empieza a aceptarse entre los especialistas) no era patrimonio exclusivo de los cristianos de Alandalús, sino que lo compartían con musulmanes, judíos, etc., hasta su extinción. Tampoco se recomiendan los difusos hispanoárabe y árabe hispánico, en lugar del preciso (árabe) andalusí, pelvi, mala adaptación del fr. pehlvi, mejor transcrito por el ing. Pahlavi, adaptable a un castellano pahlaví, exacta reproducción fonética del np. y conforme con nuestra tradición para los términos orientales e islámicos, etc. Tampoco se debe suprimir el prefijo y primera sílaba de “neoárabe” y “neopersa”, puesto que precisan determinadas fases diacrónicas de lenguas milenarias, con perfiles característicos y bien definidos.

  7. En el caso del ár. y siempre en nuestros datos, en la medida en que han sido reproducidos en DLE, se ha respetado la centroeuropea que propugnamos como más universal y coherente pero, en datos de otras fuentes, reaparece la utilizada por Asín y sus discípulos, una “castellanización” baciyélmica totalmente fuera de lugar de un sistema internacional, por lo que la corregimos. No hay prácticamente problemas en la transcripción de otras lenguas semíticas, en que se sigue la norma internacional establecida en cada caso por los especialistas, ni del sánscrito y otras lenguas de la India, en que se mantiene el sistema habitual (p.e., de McGregor 1993, y Monier-William 1899), ni prácticamente en el caso del np., donde se sigue el sistema habitual de los iranólogos, aunque por motivos ortográficos es frecuente la adopción, que seguimos para las consonantes, de una transcripción grafémica arabizada, p.e., de los grafemas >ā<, en lugar de >α<, >ǧ<, >ḥ<, >ḫ<, >ṣ<, >ṭ<, >ẓ <, y de >u< e >i< por /o/ y /e/, junto a >ū< e >ī< por /u/ e /i/. Para el ruso, y previendo que la futura edición del DLE no conserve el alfabeto cirílico, como sí hace con el griego, seguimos la transcripción propuesta para la latinización por B.A. Larin, según Reformatskij 1967 (4.ª), 384-385 (inserción de plancha), salvo en el caso de >šč<, por razones tipográficas y de coherencia.

  8. V. Corriente 2008:3. La documentación tardía de la voz, en Covarrubias, según Corominas, favorece la hipótesis mudéjar o morisca, y no la lt. y gr. de nuestro ilustre y generalmente acertado etimólogo.

  9. V. Corriente 2008:16 y n. 38, acerca de esta etimología, frente a la hipótesis br. anterior.

  10. V. Corriente 1993a.

  11. V. Vázquez & Herrera 1984 y BCT 2007:381-382. Las variantes con palatalización de la consonante nasal suponen un verbo derivado *A(D)+FAN+(ÉY)AR, generado tras el préstamo del ár.; cf. arag. afaño y ct. afany.

  12. Es el único testimonio de este verbo en ár. and., a pesar de su frecuencia en nár. Cf. también el judeo-ct. aguaya, según Bramon 1997:49, y los casos paralelos de ¡aba!, q.v., y antiguo arag. ayec, según Steiger 1951.

  13. V. Corrales, Corbella & Álvarez 1996:43, donde se señala además la presencia de estas palabras en otros dialectos cs., peninsulares y sudamericanos.

  14. V. Corriente 2008:49 y n. 125.

  15. En el espacio compartido de los zocos, estas expresiones circulaban a menudo entre los comerciantes de las tres religiones: hay también algún testimonio de una versión ár. and. mas‘úd de esta palabra., cuyo equivalente actual más frecuente es el nár. mabrūk; v. Corriente 2004:77, n. 29.

  16. Estudiada en Corriente 2008:224.

  17. Con caída de /d/ intervocálica, como en alaria, y bastante frecuente geminación de /r/, señalada ya en Corriente 1977:42, n. 50.

  18. Según Corominas, en su bien informada entrada.

  19. Esta hipótesis es apoyada por los platos llamados tḥāmǝḍ en Marruecos, a veces agrios, y otras, salados, según Premare iii:228.

  20. Origen también de arfa “grito de aplauso durante las danzas”, según Guadix 2005:336, quien ya sugería esta etimología también para arfar 2. Actualmente, los andaluces que sesean pronuncian dicho grito como arsa, que se entiende como versión del cs. alza, semánticamente inapropiado.

  21. Otros ocasionales reflejos de la dental sonora espirantizada castellana como interdental son mencionados en Corriente 2008:xxxi. Cf. también el mr. fēḍa “zona ribereña inundable”, en Premare x:197.

  22. V. Bustamante 2005:150. Es también llamada “hierba cresta” en tierras de Huesca, según Villar et al. 1987:261.

  23. V. más detalles en Corriente 2008:130.

  24. Var. conservadora, sin pérdida de /r/ por disimilación, ni de /d/ por vulgarismo, y no es una errata por aljofifado, pace Corominas.

  25. El cs. mandarria «mazo de calafate», de oscuro étimo, podría compartir éste, con idéntica y bastante frecuentes contaminación y metátesis de líquidas.

  26. V. Corriente 2008:49.

  27. V. Corominas & Pascual i:196.

  28. P.e., el Lisān que sólo conoce la forma andulus, como es también el caso del Lexicon persico-latinum de Vullers.

  29. Cf. el ár.eg. makwagi “planchador”, miwḥalgi “guardagujas”, etc.

  30. Según Ferrando 1995:140.

  31. V. Premare i:38 y 40 acerca de sus reflejos en mr. Por otra parte, Šafīq i:169 recoge >rrā<, que considera una contracción de rǝna «¡adelante!». Asímismo sería conveniente la inserción en el DLE del patronímico cabilio, de la Cabilia argelina.

  32. Cf. el mur. junema de similar sentido, según Corriente 2008:344, el cs. (h)erre que (h)erre “tercamente”, la interjección caramba, q.v., y el can. farrumaque «extravagancia».

  33. Cf. el cs. almendr+uco, con una var. fonética de este sufijo.

  34. Con una relación de dudosa dirección con burro/a “armazón que sostiene ciertos objetos”.

  35. De origen tr., as tarḫan «jefe de alanos», en el principado de los Jazares, según Vasmer i: 94.

  36. V. Premare ii:63 acerca de las var. de la tfāya mr., y Bustamante 1994, que corrigió el error de interpretación de esta voz en los diccionarios.

  37. En Šafīq i, 157, lo que requiere corregir la nota 3, p. 113 de nuestra revisión en BRAE 1996.

  38. O su reflejo it. femmina, más en consonancia con la época medieval cuando se traía a Europa aves de cetrería norteafricanas, siendo curioso que su otro nombre testimoniado en br., afalku sea otro préstamo del lt. o it. falco.

  39. Según Vasmer i: 95.

  40. Pues las citas que hace Corominas, s.v. albacora, de dialectos cs., vasco, pt. e italiano sugieren un préstamo mucho más antiguo que los posteriores del mr.

  41. Origen también, con otro sufijo rom., del ct. baldana “carne de las costillas; exceso de peso” y arag. “solomillo”, pt. badana “ovejas vieja; carne magra” y badano “rocín”, y val. bledá; “exceso de peso”.

  42. Cf. ingl. snob, abreviatura del lt. sĭne nōbĭlĭtāte.

  43. Cf. también pt. barata, adquirido durante la colonización del Océano Indico, a través del np. barαt; v. detalles de su evolución semántica en DS i:63. En ár.and. esta palabra significaba cualquier documento legal, incluso “carta particular” como el mr. bṛa, e incluso “misiva amorosa” en la ḫarǧa H13, v. Corriente 1997b:316-317.

  44. V. Corriente 2008:xxxi.

  45. Para comprender la problemática de la evolución del significado de los nombres y adjetivos de colores, es imprescindible el minucioso estudio de W. Fischer 1965.

  46. Documentado en el mr. bǝrrāka por Premare i:185, quien sugiere un origen rom.

  47. Compartido por ct., gl. y pt., y con las var. antiguas pt. oeta, arag. oveth y obet(e), y leo. oveite = ov/uede = ou/vete; v. Corriente 2008:227, n. 568 y la documentación adicional de la carda de ‘ubaydiyyāt en BCT 2007:294, n.º 1918; esta voz tomó otro significado “postizo de trenzas de cabellos”, según DS ii:90. Para guata, cf. también ct. buata, it. ovatta y fr. ouate.

  48. Con la var. can. tabacazo; cf. también pt. batacaço “gran ganancia en una apuesta, por triunfo inesperado de un caballo”.

  49. Cf. aussi bataca “fuertemente”, en un texto ct., según Barceló 1989:53, y ¡jodo petaca! y ¡manda huevos! en Corriente 2018b:36-37.

  50. Cf. también el ct. tab(a)ola = bataola, arag. tabola y, de la misma raíz, el cs. ola, q.v., y pt. foula.

  51. Compartido por gl., ast. y arag., así como el ct. batan, bl. batanderium y baptineum (bl.sic.) ; v. otros testimonios y variantes en Caracausi 1983:118.

  52. También recogido en ast., como “molesto, cargante”, según García Arias 2006:60.

  53. O sea, el utilizado por los maestros y almotacenes para castigar a alumnos revoltosos y mercaderes fraudulentos, de donde también aderra, “maromilla de esparto para exprimir los capachos de aceituna en la almazara”, suprimido en el DLE.

  54. El tr. sólo conoce begüm “título indio de princesa”. Pero el antiguo tr. beg “señor” parece haberse combinado con el sufijo posesivo {+(i/ı/u/ü)m} “mi”, como en el caso paralelo de ḫān “rey”, de donde el moderno hanım, “(mi) señora”, propagado al nár. oriental.

  55. V. Corriente 2008:231.

  56. Según Vasmer i, 151, y en Corominas.

  57. Quizás, como el pt. bétilo, tomado del fr. bétyle “meteorito objeto de culto”.

  58. Cf. hb. bēt ēl “lugar de culto idólatra”.

  59. V. Corriente 2008:74, lo que sugiere una transmisión pertinaz del eg. >wf’< a través de milenios, prob. a causa de una fonética muy expresiva, hasta llegar a Occidente; v. Crum 1939:50 y Erman & Grapow i:306. Era considerada voz onomatopéyica, pero la documentación sugiere previamente el origen eg.

  60. Citada en IQ 1/6/4. A ello no se opone la oscilación entre sibilante o chicheante, que Corominas rechazaba, según una equivalencia que conoce excepciones, o mediante una fase ct., sobre todo lo cual, v. Corriente 2008:xxxv.

  61. Cf. también el sic. butaraca y fr. boutargue. También se ha sugerido plausiblemente una derivación del mero segundo término gr., con el artículo cp. p(i)+, pues los egipcios son muy aficionados a este manjar, como nuestros levantinos. El judeo-cs. (a)butargo «huevas de mújol» puede proceder del it. o del fr., aunque la (a) sugiere arabización y metanálisis de un primer elemento (a)bu “padre de”, comodín derivativo de muchos nombres compuestos; v. listados, para el nár. en DS 6-7, y para el and., en Corriente 1977a:3 y 2014:9.

  62. Documentado por Ibn Hišām como var. vulgar de bawqāl, v. Pérez Lázaro 1990:230. El cs. bocal es del mismo origen gr., pero a través del lt. tardío baucālis, con distinta acentuación, cambiada por el and., según la regla enunciada en Corriente 1977:65.

  63. Cf. también bujazón (arag.), bujalazor (mur.), be/irgazota/e, bra/igazote, brevazota/e, bri(j)azote, brujasota/e, etc. (can.), burjassote = borcejote = bo/u/erjaçote (pt.) y bourjassotte (fr.), los masc. designando los frutos y los fem., en su caso, los árboles.

  64. Llamada >burǧī< dans BCT 2004:107 y 606, tras corregir un error gráfico del ms.

  65. Combinación del lt. {+ānus} + {ĭcus}, cf. cs. fritanga «fritura mala calidad», bullanga «tumulto», etc.

  66. Según McGregor 1993:691.

  67. Parecen más antiguos el pt. borgo y su imitación fr. borghot, probable testimonio adicional de la temprana colonización portuguesa del Índico.

  68. Cf. almocafre; según Caracausi 1983:262-263, la voz ár. se preserva también en algunos apellidos de Sicilia e Italia meridional. Guemriche 2007:218 sugiere la misma etimología para el fr. cafard «hipócrita; cucaracha, etc.», lo que parece posible..

  69. La voz caca tendría el mismo origen en ct., pt. y fr.; v. PD 321 y n. 310 y Barberá 2005:33, l. 25. Tendría otro testimonio en la voz mortaricaca en un verso del Poema de Alfonso XI, según la interpretación de Corriente 2006:120-121.

  70. Cf. también ct. cafís, pt. cacifo, leo. caffiz, arag. cafís/z = capiz = kafiç/z, it. cafisso y sic. cafisu,

  71. V. Corriente 2013a:121, acerca de los epítetos elogiosos aplicados por los musulmanes a ciertas ciudades importantes, como los notorios Medina Azahara, Almería y Murcia en la Peninsula Ibérica.

  72. Cf.también el ct. calaforra «fortaleza de musulmanes».

  73. Hay algunas variantes con /f/, vgr., el nav. falandrajo, que pueden representar una traducción al rom. fabló, del verbum dicendi.

  74. V. Corriente 2008:244, acerca de la ambigüedad de este nombre de etnia y lengua.

  75. Según la descripción del malagueño Ibn Al-Bayṭār, reproducida en Benmrad 1985:357-358. Es sabido que la orfebrería oriental tuvo gran prestigio en la Europa occidental medieval, donde artes y técnicas habían previamente retrocedido mucho bajo la sombra agobiante del cristianismo primitivo, lo que explica el considerable número de préstamos europeos del ár. y np. en este dominio. No es probable el origen fr. camaïeu, con grafías antiguas como kamah(i)eu, camaü, etc., del término hispánico, ya que >h< es resultado posterior de >f<, y nunca viceversa.

  76. Literalmente “suegro” o “Egipto”, en lo que subyace, dentro del marco de las etimologías dadas a los míticos personajes bíblicos, la percepción que tenían los cananeos y otros semitas de su parentesco remoto con los egipcios y otras naciones hamíticas, prob. a causa de ciertas similitudes lingüísticas, que no encontraban en griegos, persas, hititas, etc.

  77. V. Premare x:645; aunque esta voz parece haberse casi olvidada en la zona por la introducción más reciente de las cartucheras. También documentada en ct. y pt.

  78. Con variantes, algunas similares al ár.and. qumqúm < ár.cl. qumqum; v. Corriente 1997a:442, acerca de este término de origen mesopotámico.

  79. V. Corriente 1993b, a propósito de los vulgarismos cs. de origen ár. La interjección ár.and. existe también en el bastante conservador ár. ḥassāniyya ḥarr ǝmm+ak, según comunicación personal de A.S. Ould Mohamed Baba, y tiene equivalentes en otros dialectos ár. occidentales y orientales. La frecuencia con que la usaban los arrieros moriscos es el origen de nuestro herre que herre como expresión de terquedad.

  80. Según Redhouse 1890:1450; según algunos, derivado del mote de un individuo, supuesto inventor del prototipo, kara mürsel “profeta negro”, pero podría sencillamente tratarse de kara mürse+li “del desembarcadero de tierra firme”, o de una etimología popular tr. del nár. qārab musaṭṭaḥ “barco plano”, que Eguílaz aceptaba dubitativamente; cf. místico 1. Es curioso el giro tr. karamürsel = karamusal sepeti sanmak “tomar por el pito del sereno”, literalmente “considerar como el cesto de K.”, o sea, algo molesto y prescindible. Cf. las var. del cs. antiguo caramuzalí = caramuzalid, pt. caramuçal, ct. caramussal e it. caramuzzalino.

  81. Var. antiguas carcax y carcaza.

  82. Otra posibilidad sería el ár.and. ḫarráq “navío rápido”, atestiguado en Alǧazīrī (según Ferreras 1999:198 et 224), con vocal paragógica, pero estos navíos son de transporte y más bien lentos.

  83. A causa de la ocupación bizantina del Levante peninsular, cuyos efectos lingüísticos son conocidos; v. Lapesa 1980:64-65. Sin estos factores adicionales, y la pronunciación oclusiva yemení de /ǧ/, el resultado esperable habría sido *Cartaina.

  84. Que utiliza la expresión sinónima ár.and. šāṭir fī bádya “bandido en descampado”; cf. modorro, con idéntico sufijo.

  85. De una raíz semítica omnipresente, que se refleja hasta en el acad. katāmu(m) “ocultar”.

  86. Var. antiguas no asimiladas sichvegi y alsechbagi, según Vázquez & Herrera 1989:261.

  87. También gl. y pt., cf. ct. escabetx y sic. schibecci.

  88. También arag. cegallo y fem. c/zeaja y ct. segal, fem. segalla.

  89. También en ast. cicateru.

  90. De hecho, el pt. celamim es un octavo de alqueire; v. Corriente 2008:166 y 1977:96, acerca de los ordinales ár.and. Cf. también celemí (cs. antiguo y manchego), zalamin = çelemin(es) (ast.), celemino = zelemine (antiguo leo.), celamim (pt.) y celamín (gl.).

  91. Cf. ct. senalla y arag. zenalla.

  92. Cf. pt. cincerro y mur. cencerretas «collar de cascabeles; lomo»; v. aljorc/g/ze, en Corriente 2008:134.

  93. También cel/ndal (pt. y antiguo leo.) y, cendat = sandales (arag.).

  94. Podría también tratarse de una corrupción de zaranda; cf. también la metonimia can. «persona muy activa».

  95. Coloquialismo cs., en nav. «pan de la víspera; bruto», como arag. zeneque «idiota».

  96. Cf. IQ 132/4/4 ‘áqlan zaníḫ “una mente necia”, y el and. zalaco = zalaque, con sustitución de sufijo.

  97. Var. en Aliaga 2008:274. El famoso sultán, constante e hiperbólicamente alabado por sus éxitos contra los cruzados, pudo provocar una ironía morisca, por la que su nombre ár. ṣalāḥ addīn “salud de la religión islámica” fuese alterado como šarr addīn “calamidad de la misma”, ya que a ellos, con toda su gloria, no les pudo evitar la sumisión a los cristianos. La contaminación por chafar habría sido posterior, dentro de la tendencia de hacer inteligible al menos un segmento de los arabismos. Similares quejas folklóricas por la ineficacia de los taumaturgos y remedios religiosos existen por doquier, cf. la ḫarǧah A30 iššú yásin lalǧínna “la sura Yāsīn no sirve para curar la locura”, según Corriente 1997b:298, o la copla cs. “Dicen que Sta. Teresa es una santa enamorada: la santa será muy buena, pero a mí no me ha curado”.

  98. Es una palabra viajera, tomada por el ruso en el s. xvii, cambiando su sentido a “bonete” como ермолка (jermólka), presente también en el polaco jarmułka y yiddish y hb. moderno yarmūlqāh.

  99. Cf. también ct. et pt. xampu y fr. shampoing.

  100. V. Corriente 2005:109 y Corriente 1975:46-47, acerca de las estructuras x wa+mā x, con que se expresaba la indiferencia ante una situación en ár.cl., nár., tr. y cs. La transcripción de /ǧ/ por /č/ confirma fechas tardías, apropiadas para un morisquismo, cuando el cs. ya había perdido el primer fonema, sustituyéndolo por /ḫ/, como se refleja en jo(lín), jodo (petaca), etc.

  101. Cf. también pt. chanca «zapato viejo», arag. chanc(l)a = chancleta «muleta», cs. chanclos «galochas», en arag. «zanco». Excluir un étimo antiguo persa, por falta de mediación.

  102. Según Alvar Esquerra 2000:822.

  103. Pues el étimo ár.and. šarrál «vendedor de jureles» parece asegurado por los tratados de ḥisbah, que nos informan del poco aprecio de los andalusíes por los pescaderos, a causa del olor de su mercancía y reputación de pendencieros, no sin cierta resonancia del ár. cl. šarrān “mal, dolor”; de hecho, se les llamaba ḫannaqín “pendencieros” y la zona del mercado donde exercían su oficio era conocida como ḫináqa, derivado de ḫináq “pendencia”.

  104. Con la adición del sufijo orientalizante {+í}, con que el cs. suele formar los adjetivos atributivos en voces relativas al mundo islámico, a diferencia del caso en pt. chibuque y ct. xibuc.

  105. Nombre ya en ár.cl. de los pepinillos y otras plantas muy jóvenes, testimoniado también en Alandalús por BCT 2004:118, n.º 1285. En cuanto al norteafricano zrūdiyya “zanahoria” en Argelia y “tomate” en Marruecos, según Premare v:297, parece tratarse de una etimología popular, extraída del ár. zarad, pl. zurūd “cota de mallas”, para hacer inteligible la voz ǧirw, que ya no se comprendía bien en la zona. Cf. también el gl. chirivía = charouvía = chereuvía, pt. cherivia = quirúvia, ct. xirivia, arag. cholovía y fr. chervis.

  106. También cs. dialectal, como «pastor joven», en Toledo, y pt. «rufián; grosero».

  107. También acica = acícua en antiguo pt.

  108. V. también Ricard 1954 et 1955, Lévi-Provençal 1955b y Gonzalbes Cravioto 1980. En cuanto a coracha 1 “bolsa” refleja efectivamente el lt. cŏrĭācĕa, según Montaner 2015.

  109. V. Jeffery 1938:234.

  110. También gl.; cf. ct. cosac y pt. cos(s)aco. Origen asímismo de cs. y pt. casaca < fr. casaque, y del pt. cazaque «de Kazakistan». Suprímase como étimo “quirguiz”, sólo uno de tantos dialectos túrquicos que coinciden en esta voz.

  111. Cf. pt. mãe-joana, ct. damajoana, it. damigiana y fr. demi-jeanne.

  112. Pero la conexión etimológica con la reina Juana de Nápoles y su relación con Aviñón parece el origen probable de los giros pt. casa / cu da/e-mãe joana “confusión”.

  113. Cf. pt. dançar, ct. dansar y fr. danser; v. Corriente 1989:150, acerca de las voces ár.and. que designan bailes sudaneses.

  114. V. otras etimologías sugeridas en Corriente 2008:275-276.

  115. Cf. también pt. estatelado «tirado por medio».

  116. También el ct. divan y pt. divã(o), pero el cs. antiguo duán no refleja la fase fr.

  117. Con var. dialectales, p.e., añigal (Toledo), oña/egal == añi/ogaleh (ext.) y moñigal (and.); v. BCT 2007:170, n.º 1149.

  118. Cf. también pt. faramalha, ct., ast. y gl. faramalla «desvarío», arag. faramalla «bagatela», ast. zaramalla «ilusión», leo. faramallo «intrigante» y ast. faramalla «mentiroso».

  119. Que no tiene el ár., donde más bien se dice del hombre pusilánime. El préstamo ha podido llegar por el pt. farfã, a causa de las más tempranas campañas lusas en la zona; cf. también pt. y cs. farfante y ast. farfán “descarado”, cs. farfantón y ct. farfant “fanfarrón; mentiroso”, e it. furfante «bribón».

  120. V. Corriente 2008:lxi, acerca de los préstamos de imperativos.

  121. Cf. alema y el can. agua de hilo «chorro excesivo de agua de riego», testimonios del mismo étimo.

  122. El arcaísmo de la /f/ inicial y la conjugación regular apuntan a estos bilingües imperfectos, siendo de observar que el eufemismo se ha transmitido también al cs. pisar, dicho, p.e., de aves domésticas.

  123. Cf. también gl. fustán, ct. fustany, pt. fustão y fr. futaine; v. Corriente 2008:306.

  124. También en gl., pt. gabão, ct. gavan(y), it. gabbano, sic. cabbanu y fr. caban «abrigo», y arag. gabán «blusa de mujer», mientras que el cs. antiguo cabaza «manto largo» refleja el resultado ár.and. qabá de la misma voz, pero el pt. cabaia «ropa de malayos» es abreviación del np. qabαye pešvαz.

  125. Este adjetivo no tiene testimonios ár.and., pero IQ usa el sustantivo ġunǧ “gachonería” de la misma raíz y campo semántico, y son términos habituales de la poesía lírica ár.

  126. V. Corriente 2008:xxxvi, acerca de este rasgo dialectal reflejado por algunos arabismos.

  127. Característica de arabismos antiguos, también sin artículo aglutinado, todo lo cual es apoyado por el paralelo homógrafo gl. y el pt. gândara.

  128. Cf. pt. gandaia y gl. gandaina y el giro cs. andar a la gandaya “llevar una vida irregular”. La voz cs. tiene también el sentido de “holgazán; bribón” en ext., “holgazanes”en ast. y “juerga de estudiantes” en nav., mientras que el ct. gandaya = gandalla es «redecilla para los cabellos», en arag. «ropa deformada».

  129. Cf. pt. gal/rbo «forma de un elemento arquitectónico», it. garbo y genovés garibo «molde», y otras variantes it. en Caracausi 1983:232-233.

  130. Cf. and. herrabache «utensilio inútil; intrigante; hombre miserable»; v. Corriente 1993b:288.

  131. Cf. pt. andourinha. Ha habido errores en la investigación etimológica de esta voz por desconocimiento de los abundantes derivados de la raíz ár.and. {ḥṭr}, estudiados en Corriente 1993a.

  132. Cf. los casos de adefesio, perista, abracadabra, manduca, etc., prob. tomados del lenguaje lúdico de ex-seminaristas o de curas campechanos.

  133. Es conocida la aversión de los andalusíes a cubrirse la cabeza con turbante, contra el uso islámico habitual, por lo que llamaron al menos engorroso fez, que vino a suplirlo, ṭarbúš, o sea, “trapucho”, según Corriente 1980:199-200.

  134. La opinión muy negativa de los andalusíes acerca de los africanos se refleja en otros arabismos, p.e., ct. guineu «zorro» y guinea «ruido; mentira», y arag. aguineu «laminero, goloso».

  135. Cf. Corriente 2008:257, s.v. cerbatana.

  136. Origen indudable del cs. hate «derecho de riego en Granada»; cf. fa/ádiga.

  137. Los dialectólogos que lo usan no alteran, como es preceptivo, su forma original ár.cl., imālah.

  138. Nombre que habría recibido Jacob, según Génesis 32.19, por su combate con un ángel.

  139. Cuya presencia en el folclore cs. fue detectada por F. de la Granja 1984, siendo muchas las anécdotas de malicia y/o ingenuidad copiadas en aquél, aunque sin mención explícita de su nombre original.

  140. Con variantes y ciertas evoluciones semánticas, p.e., jaro = jaramendado = jaramandero (salmantino) «animal con manchas blancas», jaro (and.) «sucio; holgazán», y pt. dialectal zaro «especie de higo oscuro», en cs. manchego «gallo de varios colores».

  141. Característica de algunas lenguas del Extremo Oriente, lo que ha producido confusión en ciertos medios periodísticos, acostumbrados a otras equivalencias más occidentales y con cierta prisa por adaptar voces exóticas. Del mismo modo, con >ph<, se fabricó en las noticias sobre Indochina un erróneo *Dien-Bien-Fu, para adaptar el fr. Dien-Bien-Phu.

  142. V. Corriente 2005:108-109 y 1988:2; cf. también el ár.and. ḫút+tará «toma, mira».

  143. Hay otros ejemplos de esta forma {1a23ā4}, paralela en raíces cuadriconsonánticas a {1a22ā3} en las triconsonánticas, p.e., ár.and. ġarbál «cedacero», ġarnáq «vendedor de pulmones fritos», etc.; cf. también el ct. (al)abrent.

  144. Este adjetivo habría también engendrado el nombre LÉČNO de la tuya, según Corriente 2000-2001:152.

  145. Tomado por el mr. ḫǝ/odmī. Cf. también la acepción toledana «trasto».

  146. Cf. pt. algibeira = aljaveira = alxa/ibeira y ct. angevera «bolsillo».

  147. Cf. mr. lōba “gran cerradura de hierro de fabricación local”, según Premare x:96, sin duda, un morisquismo. Al ser sustituído el ár. ḍabbah “lagarta”, y por metonimia, a causa de su forma, “cerradura” en ár.and. por reflejos de ḥirḏawn (v. fardacho), la metonimia habría sido sustituida por otra similar ár.and. dúbba < ár.cl. dubbah “osa”, y ya también “cerradura”, fonéticamente bastante similar, que se habría transformado en ár.and. lúbba “loba”, romancismo que sustituyó al término ár. tempranamente, a lo que podría haber contribuido cierto parecido de partes de su mecanismo con la dentadura de un cánido.

  148. Cf., p.e., hallullo, trefe, máncer, malsín, etc.; v. Corriente 2008:354-355.

  149. Del mismo étimo, con una contaminación fonética, parece ser el salmantino macoca “golpe con los nudillos” y el and. (ar)macolla “bola decorativa en el extremo de una vara de palio”.

  150. V. Corriente 1977:33-34. Esta sustitución podría haber resultado de una contaminación con el romand. MÁTRE, pues el madroño era llamado en ár.and. qábil úmm+uh “partero de su madre”, por el hecho de que sus frutos nuevos aparecen antes de la caída de los anteriores, según IM i:253,5. La emigración andalusí ha introducido mǝṭṛōn en mr.

  151. En los proverbios and. se les llama ṣibyán al+mína / madáriǧ “los chicos del puerto / de los muelles”, p.e., en Azzaǧǧālī n.os 1600 y 1615, y son mencionados también en algunos pasajes de IQ (v. Corriente 1997b:140-141, y n. 9), mientras que en África del Norte se les llamaba ḥāwī “fornicador”. El primer jalón de esta evolución semántica sería el ct. manyac “dócil, apacible; hijito mio”, de donde el arag. maña “moza”, con asignación de género, y el retroformado masc. maño “mozo” y mur. y and. mañaco «bebé».

  152. En cambio, en np. marqašišα, el segundo elemento ha sido sustituido por šiše “vidrio”.

  153. Cf. Erman & Grapow vi:249, con una pronunciación más reciente, transcrita por el gr. Μιαμμουν. Se esperaría una marca de fem., pero este nombre hb. era también masc., según Crónicas i.4-17.

  154. Pues a menudo se falla el blanco, en relación semántica con el pt. marra «juego infantil en el que se trata de evitar ser tocado por los otros; límite».

  155. Cf. el mr. mǝsḫōṭ “maldito, horrible”.

  156. V. en DS ii:600 las acepciones de la voz nár. El término gr. ha sido metanalizado por les semitas, arameos o árabes, como un pl. fem. regular propio, al que se ha suprimido la marca de caso y la /t/, pero el rom. ha reintroducido una sibilante como marca de pl., más evidente en fr. matras, ct. matràs I y pt. matrás.

  157. La evolución semántica de esta voz irania tempranamente tomada por los árabes es más fácil de comprender con ayuda de la poesía preislámica y sus referencias al consumo de vino entre los beduinos. Cuando los comerciantes llegaban de Siria con la preciada mercancía, se anunciaban con banderolas y se instalaban en explanadas capaces de contener a la multitud que bebía, jugaba y reñía, rivazando los más presuntuosos en ser los primeros que hacían arriar tales pabellones, tras haber agotado las existencias. Esto explica las acepciones adquiridas por la palabra maydān, y la actitud del islam con respecto al vino y el juego, elementos siempre cuestionados por los promotores de sociedades reguladas.

  158. V. Corriente 1979:190-191, acerca de la vocalización del prefijo semítico {mv+}. Cf. melina “medicamento emoliente; instrumento de sonido agudo, etc.”: tecnicismo no asimilado, en Vázquez & Herrera 1989:239, prob. paralelo al pt. me/uleia.

  159. Según Erman & Grapow ii:63. Alguna antigua var., como meneffi, refleja el nár. (ḥaǧar) manfī.

  160. V. EI2 vi:556.

  161. V. Corriente 1996b:12-13, acerca de las deturpaciones de motivación ideológica de algunas voces. También los testimonios en bl.sic. de esta palabra como misid(a) podrían constituir otra deformación jocosa del ár., basada en este caso sobre maṣīdah “trampa”, semánticamente equiparable a musqiṭah.

  162. Alguna antigua var. cs., p.e., almiramolim, miralmomelin et miramamelin podría ser alteración maliciosa sugiriendo un ár.and. amír al+ma‘mulín “príncipe de los sodomizados”; cf. mamola y mezquita.

  163. Cf. el ruso мост(most) y su dim. мостик (móstik) “puente pequeño”, cuya contaminación fonética con el it. mìstico en dicha acepción internacional no sería sorprendente.

  164. Grafía dudosa de P. de Alcalá, prob. a interpretar como *mučwál.

  165. Cf. mr. dowwəṛ “marear, confundir”, etc. Este sufijo reaparece en cateto(rro), q.v.

  166. V. Corriente 1993a, a propósito de los arabismos derivados de {ḥṭr}.

  167. Cf. sns. mudrā.

  168. Cf. Erman & Grapow ii:157. Curiosamente, el ár. ha preservado el préstamo eg. mūsà con una misma y muy regular fonética en su sentido primitivo de arma, que los beduínos no se podían fabricar y compraban en el industrioso Egipto, con su designación local, y como nombre de dicho profeta, tomado de la tradición de los judíos de Arabia. Algunos lingüistas han preferido ignorar esta evidencia y han sugerido para el segundo un étimo eg. >mś< “hijo, muchacho”, por razones de “corrección política”, ya que esta lógica, científica e inevitable conclusión molesta a algunos incondicionales defensores de las religiones abrahámicas.

  169. La primera voz tiene también un sufijo {+ÉC}, con el que ha sobrevivido en el ár. and. mirk/qás y varios dialectos norteafricanos, pues mǝrgǝz es un tipo de salchicha en Túnez y Argelia (de donde. merguez en fr. moderno), mientras que, en Marruecos, (ā)mǝrkǝs es la “mezcla de cereales que se siembra y cosecha juntamente”, según Premare xi:179.

  170. Según comunicación personal de J.Bustamante: v. http://etimologias.dechile.net/?morrocotudo.

  171. V. este pasaje en su traducción, Makki & Corriente 2001:284. La polémica sobre las hipótesis, árabe y preárabes, sobre el origen del nombre de Murcia fue minuciosamente estudiada por Pocklington 1990:21-38, para quien el argumento más sólido contra la primera es la falta del artículo habitual en estas denominaciones ditirámbicas. Esto no considera un elemento reconocidamente fundamental en el auge de esta ciudad, a saber, la importante población yemení, con la que chocaron los mudaríes, con el resultado históricamente atestiguado, siendo conocido que los primeros no usaban el artículo {al+}, sino la variante {am+} o ninguno prefijado, como en Ambercoque y Amocadén, según Corriente 1977:85, lo que supone que habrían pronunciado el topónimo como *(am)mursiyah, candidato a una simplificación fonética mursiyah. A la vista de las hipótesis esgrimidas, es muy probable que la preexistente problación ya llevara un nombre preárabe de similar fonética, que los arabófonos acabaran de corromper para obtener una voz inteligible para ellos, como es frecuente en todo tipo de toponimias, cuando hay cambio lingüístico de la población, cf. Granada, Sanlúcar, Chinchilla, etc. En cuanto al uso del participio mursí en ár.and. y registros altos, lo registran VA e IH.

  172. Como almursegui = almusaragi = almuseregia «prolapso del iris», según Vázquez & Herrera 1989:101. De ahí las frases mirar a / pensar en las musarañas “estar distraido”, donde no se trata evidentemente de aquellos roedores.

  173. La variante moderna ha sido adoptada, además, como símbolo de los operadores vectoriales en física.

  174. Cf. también bl. naibis, antiguo it. nàibi y antiguo sic. nayppi.

  175. Reflejado por el pt. negus e agacé, donde Machado y Morais creyeron detectar dos títulos, negus y *agacé, pero el último es mera corrupción de nägaśi, sinónimo de nǝguś. El amhárico carece de ritmo acentual, por lo que no marca acento tónico, salvo en préstamos como éste al etiópico clásico o gǝ‘ǝz, que acentuaba vocales históricamente largas, lo que explica, por ser los primeros europeos en contacto frecuente con Abisinia, la acentuación aguda del pt., aunque en Brasil es frecuente la esdrújula, prob. y como en cs., por influencia incorrecta de fr. o ing.

  176. La frase ár.and. está atestiguada en IQ 74/1/1 y el proverbio n.º 1011 de Azzaǧǧālī, mientras que la ár.cl. ha caído en desuso, salvo su corrupción en np. lavḥaš allαh, según Steingass 1131.

  177. Del mismo étimo parecen el cs. olla 2 «remolino en un río», gl. foula “tamo; copo de nieve; caspa; espuma levantada por la proa de un navío», y tal vez el fr. houle «mar gruesa»; cf. batahola.

  178. De la que P. de Alcalá testimonia una pronunciación iléh. con imālah.

  179. De igual origen es la interjección manchega aburríle, con que se desafía al fanfarrón a realizar aquello de que alardea.

  180. Las var. cs. bajá et pt. baxa «gobernador; almirante» han sido transmitidas por el nár. bāšā.

  181. Cf. pt. apaxar ««acariciar; manosear».

  182. Cf. recodín recodán, a trancas y barrancas y cháncharas máncharas; en estos casos, no sólo se alteran los fonemas hasta conseguir parecido con palabras comprensibles de la lengua objetivo, aunque sin sentido en tales contextos, sino que, además, el slang rítmico aproxima unas palabras a otras hasta reducir la diferencia a pocos fonemas.

  183. Lo que explica el parecido del fr. pisser, it. pisciare, ruso coloquial писать (písat’), etc.; v. Vasmer 1996 iii:266.

  184. Origen probable también del arag. rayada «necesidad urgente de evacuar el vientre»; en cambio, el ct. raixa «angustia» y el pt. rajada «salva de artillería» podrían derivar del ár. ra‘šah «temblor».

  185. Cf. re(h)ala y rafal. No procede el étimo fr. ralée, por razones semánticas obvias, al no tener en cuenta las voces emparentadas.

  186. Cf. rasmadura = rasmiazo «pequeña herida» y rasmear (arag. y nav.) «herir ligeramente», así como rasma = rasmie (nav.) «odio; inclinación; discreción; suciedad». En cambio el nav. rusm(i)ar «untar» más bien parece reflejar el ár.and. rusúm pl. de rásm < ár.cl. rasm, pl. rusūm «marca, huella».

  187. Cf. ct. y pt. ratafia, fr. ratafia, las var. ct. ratassia, arag. retafía y retaiza, aranés retassia y, con evolución semántica, arag. retazía «golosina».

  188. V. DS i:540, Marín & de la Puente 2005:44 y Huici 1965:193. Una /ṣ/ velarizada tras /r/ puede convertirse en /z/ en la pronunciación br., y esta consonante cae en ct. en posición intervocálica.

  189. Cf. el cs. ganado y su equivalente mr. kǝsb con la misma evolución semántica.

  190. El texto entero de esta cantinela es: recodín, recodán / de la vera, vera van, / del palacio a la cocina ¿cuántos dedos hay encima?, o sea:” «ellos están acostados; tú estás acostado; unos marchan por el lado”, etc.; v. Corriente 2008:418 y n. 987, acerca de juegos similares en Oriente.

  191. Según Vázquez 1988, pero puede haber al menos contaminación con algún derivado de red.

  192. Los significados de “meditar” (and.), y “bailar el trompo” (arag.), reflejan diversas metonimias; cf. también ct. reganyar, can. reinar y arag. carrañar «gruñir; regañar», así como el cs. renegar.

  193. El pt. reixa significa además «barra de hierro», comparable al cs. rejo «punta» y rejón «barra aguda de hierro».

  194. Cf. batahola y ratafia.

  195. Curiosamente, las acepciones del fr. rivet, del mismo origen, son más raras o modernas en la Península Ibérica.

  196. De donde también el cs. abarrisco y pt. a barrisco «abundantemente», en cs. manchego «sin invitación».

  197. V. Álvarez de Morales 2006:79-80, 336 y 344.

  198. Variante supuesta por el dim. rukáykan en IQ 88/174/4 y las formas del cs. y ct. racó, con metanálisis del sufijo aum. rom. {+ÓN}.

  199. En el proverbio n.º 1289 de Alonso del Castillo, con var. en nár. como nūnū, lūlū, etc., quizás deturpaciones infantiles del ár lu’lu’ «perla». Cf. también el can. arroró/e «canción de cuna».

  200. Pues las etimologías ár. que se han propuesto para esta voz presentan problemas fonéticos insalvables.

  201. Según Vasmer iii:522-523.

  202. V. Corriente 2008:423, n. 997, acerca de la frecuente confusión de esta nación de Arabia meridional con los mandeos de Ḥarrān, arameófonos llamados ṣābi’ah en el Corán, < ṣbia “bautizado”, en su propio dialecto.

  203. Ya en los Textes des Pyramides, v. Erman & Grapow iv:25.

  204. V. DS i:756.

  205. A causa del mito judeo-islámico de que habrían bailado de alegría cuando ardía el templo de Jerusalén, y la consiguiente tradición de que Muḥammad ordenaba matarlas, como aún se hace por ignorancia en muchas regiones de España; cf. su nombre en rifeño aḥarrǝm ǝnšaḽ “que Dieu nos libre del mal” y el cs. dialectal sogalinda, probablemente una deformación de un sintagma *osga linda, donde aparece su nombre gl. y pt., que también significa “repugnancia; odio; vieja fea”, etc.

  206. Las junturas semánticas “enamorar = vencer, derribar” y “amor homosexual = veneno” son frecuentes en la poesía ár.cl. y and.; v. Corriente 2008:430, n. 1012; cf. también el giro ár.cl. sammu sā‘ah “veneno de efecto súbito”; cf. también pt. saraça «hombre torpe; afeminado», y saraças «elixir de amor». Es cuestionable si el can. sarasa «raya muy áspera y espinosa» es del mismo étimo.

  207. V. Kiesler 1994:339 y DS i:617a. Hay diversas var en cs. antiguo, p.e., aceituní, seituní, junto al ct. atzeituní, pt. cetim , it.satin(o) y fr. satin, algunas sin fase and., como en el caso del cs. ce(b)tí y ct. çati = sa/etí.

  208. El gr. habría tomado esta voz directamente del eg., y no a través de una lengua semítica, pues el hb. šēkār es tambien préstamo del eg., en otra dirección.

  209. V. nota a jemer.

  210. La var. soriano de La Lozana Andaluza, v. Corriente 2010a:58, n. 53, el pl. surianos y el fem.pl. surias de DAX 1712 reflejan la var. ár. suryānī “siriaco”.

  211. Hubo un cs. antiguo zuna.

  212. V. DS ii:93. En ár.and. también se llamaba así a ciertas variedades de melón, pero la ausencia de imālah en esta voz sugiere un préstamo a través del comercio mediterráneo. Corominas llevaba prob. razón al rechazar la etimología dada para ataviar por Asín y basada en dicho nombre de tejido, pero no hay que caer en el error contrario suponiendo que tabí y variantes también deriven de la etimología gt. de dicho verbo, como dice DLE.

  213. Lo que podría encontrar una explicación histórica en el tratado de ḥisbah de Ibn ‘Abdūn, donde se explica que, durante la dominación de los almorávides, norteafricanos que usaban velo muy similar al de las mujeres musulmanas, algunos andalusíes hacían lo mismo para cometer delitos que quedarían impunes, como tropelías atribuídas a los intocables dominadores.

  214. Sousa 150 prefiere la grafía taxo.

  215. Cf. también el bl. tambor, fr. tambour y variantes dialectales it. en Caracausi 1983:365-366.

  216. Pero DS i:145 trae tirāš “cuchillo”, con una forma más antigua y menos frecuente de nombre de instrumento; cf. el gl y pt. tarraxa y el dialectalismo salamantino tarraza «punzón de acero».

  217. V. Erman & Grapow i:140, continuado por el cp. aca/on «vasija de metal o madera», según Crum 1939:26.

  218. Cf. Davidson 1972:27, dikburun karkarias (Lamna nasus); sin embargo, su nombre tr. habitual es köpek balığı, o sea, “pez perro”, como el ár. kalbu+’lbaḥr, ing. dogfish, etc.; cf. también el pt. tubarão y ct. tauró. Como en el caso de tabaco, se viene sugiriendo un americanismo, menos convincente.

  219. V. Corriente 2014. Existe también en pt., y cf. ct. titella «marioneta».

  220. Cf. el ct. trufà y cs. antiguo treffa en DAX 1805, calificativo de tales carnes, así como el hápax sic. tarifa, según Caracausi 1983:370-371 y, prob., la parte final del cs. de germanías calcatrife «persona grosera».

  221. Comienza así: “la chata Merengüela, como es tan fina, ui, ui, como es tan fina, lairó, se pinta los colores con gasolina, trico, tricotí”, donde se advierte la presencia de lairó, variante de alirón, q.v., y la tardía introducción del fr. oui, oui, quizás en vez del ár.and. wáyl+i “ay de mí”, y la mención de la gasolina, en lugar de la harina, que solía usarse en tales cosméticos.

  222. La variante = a tochemoche de Diego de Guadix estaría fonéticamente más cerca del original; v. Corriente 2005:110.

  223. Pero las grafías pt. tambaca = tambaque en este caso sugieren préstamo directo del malayo.

  224. Porque esta nación habría practicado intensivamente la cría de cerdos, según Vasmer iii:120.

  225. Aparece en algunas obras antiguas, pero tan fundamentales como el Poema de Mio Cid y el Libro de Buen Amor y, en el caso del can., en algunas expresiones muy comunes, p.e., ¡ya fuerte desgracia!.

  226. V. Corriente 2008:xliii, acerca de casos similares. Idéntica forma tiene el pt., además de la compartida con el gl., y la var. zãibo = zâimbo «tuerto; zambo», mientras que el ast. tiene zambu, el arag. zampo = chompo, y el extr. chomb/po = zombo «zambo».

  227. Documentado por el célebre poeta de la Alhambra cuyos antepasados, sin embargo, habrían disimulado su nombre hasta dar en Ibn Zamrak, para evitar las connotacions negativas de la profesión de músico en los medios malequitas. Cf. también el aragonesismo mazarugo «tonto» y tal vez, por metonimia, el and. zamborina y gl. zamburiña «cierto molusco» y and. zamburino «calabaza grande con poca pulpa».

  228. También pt. chanca «zapato viejo», arag. chanc(l)a = chancleta «muleta», cs. chanclos «galochas» y arag. «zancos; cf. vasco txangi «cojo», dim. de zang/ko «pierna», pt.. sanca y cs. zanca «pierna larga y flaca», and. achangar «cerrar una puerta», y mur. changa «trasto».

  229. V. Corriente 2008:429, y n. 1011, y 1997b:70-89.

  230. También arag., junto al mur. zaragüel = asire/olillo, pt. ceroula y gl. cirolas, ast. zaloiras = zaragüel(l)es, nav. cirigüelles, ext. zaragüelloh, y ct. saragüells, así como, por metonimia, el dialectalismo salmantino zaragüelle = zarajuelle “barba de espiga”. Sin fase ár.and., hay también otros reflejos internacionales. como el fr. moderno sa/éroual «pantalón de los zuavos», préstamo del ár. norteafricano, ruso шаровары (šarováry), del tr. şalvar, según Vasmer iv:410, etc. Se observa que el préstamo refleja a veces el sg., sobretodo en el Noroeste de la Península Ibérica, y otras el pl., y que ha habido metanálisis y sustitución de los sufijos dim. rom. {+ÓL} y {+ÉL}.

  231. También en pt. como saraça y zarzagania.

  232. Cf. IQ 18/2/3, qandíl bi+fummáyn, de idéntica significación.

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